Cancelan visa a dirigente de Morena en Chihuahua; ella atribuye medida a multa de tránsito
Brighite Granados de la Rosa, presidenta estatal de Morena en Chihuahua, confirmó que autoridades migratorias de Estados Unidos le cancelaron la visa cuando intentó ingresar a ese país el 29 de mayo del mismo año por un puerto fronterizo. La dirigente atribuyó la cancelación a una infracción de tránsito cometida hace aproximadamente diez años en el estado de Nuevo México, lo que la convierte en la más reciente funcionaria de Morena en reportar la pérdida de su documento migratorio estadounidense.
Según el posicionamiento público de Granados de la Rosa, la medida la tomó por sorpresa pues, apenas dos años atrás, había renovado su visa sin que las autoridades consulares estadounidenses señalaran ninguna observación relacionada con la infracción vial. Al llegar al puerto de entrada, fue enviada a una segunda revisión, donde le informaron que su documento sería cancelado. La dirigente morenista precisó que tiene familiares radicados en Estados Unidos y que durante toda su vida ha transitado de manera regular entre ambos países.
La cancelación de la visa a Granados de la Rosa se produjo días antes de que, el 3 de junio de 2026, el Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua, a través de su dirigente estatal, Daniela Álvarez, diera a conocer públicamente la situación y retara a la presidenta morenista a mostrar su documento o realizar una transmisión en vivo desde territorio estadounidense. La propia Granados de la Rosa salió al paso de las declaraciones del PAN para confirmar la pérdida de su visa y explicar las razones que atribuye a la medida.
En su comunicado, la dirigente chihuahuense reconoció el contexto político que rodea la cancelación de visas a figuras afines a Morena, aunque insistió en que la causa específica de su caso sería la infracción vial y no un presunto vínculo con el crimen organizado. “Resulta extraño que hace apenas dos años renové mi visa y durante el proceso de entrevista con las autoridades consulares, nunca se me señaló observación alguna relacionada con este asunto”, sostuvo. No obstante, advirtió que no puede ignorar el patrón de presiones contra integrantes del partido en el poder.
El caso de Granados de la Rosa se inscribe en una escalada de cancelaciones de visas que la Administración del presidente Donald Trump ha aplicado desde 2025 a políticos y funcionarios mexicanos, la mayoría ligados a Morena. La agencia Reuters informó el 14 de octubre de 2025 que el Gobierno de EU había revocado el documento migratorio a al menos 50 políticos y funcionarios de México. Los precedentes más visibles en el partido incluyen a Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California, quien confirmó la cancelación de su visa en mayo de 2025; a su entonces esposo, Carlos Torres Torres; a Héctor Antonio Astudillo Flores, exgobernador de Guerrero; y a varios presidentes municipales de Sonora y Baja California. Marco Antonio Rubio García, titular del Departamento de Estado de EU (DOS, por sus siglas en inglés), ha reiterado en distintas ocasiones que contar con una visa estadounidense es un privilegio, no un derecho.
A diferencia de la mayoría de los casos confirmados previamente —en los que las autoridades estadounidenses invocaron presuntos vínculos con el crimen organizado o el narcotráfico como denominador común—, la cancelación reportada por Granados de la Rosa apunta a un motivo aparentemente de naturaleza administrativa, aunque el DOS no emitió declaración oficial alguna respecto al caso de la dirigente chihuahuense, siguiendo su práctica habitual de no ofrecer explicaciones formales sobre las cancelaciones de visas. El vocero de la Embajada de EU en México, David Arizmendi, explicó en octubre de 2025 que las visas pueden cancelarse en cualquier momento cuando se determine que su titular ya no cumple los requisitos para conservarla, incluso sin que medie una sentencia penal, al amparo de la Sección 212 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Granados de la Rosa reiteró que la cancelación no modificará su postura política y que continuará denunciando lo que describió como injerencia extranjera y mal gobierno en Chihuahua, estado gobernado por María Eugenia Campos Galván, del PAN. “Las presiones no nos van a callar. Seguiremos alzando la voz, defendiendo nuestras ideas y trabajando por la dignidad, la soberanía y el bienestar de nuestro pueblo”, afirmó la dirigente.