Cerrará en abril la investigación complementaria sobre el presunto autor intelectual del homicidio de Padre Marcelo
Tras el homicidio del padre Marcelo Pérez Pérez en Chiapas, el equipo legal del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello reveló que se están llevando a cabo labores de inteligencia para la integración de la carpeta de investigación del presunto autor intelectual.
“Se sigue el proceso de investigación, se siguen integrando medios de prueba y entrevistando personas. A finales de abril se cerrará la etapa de investigación complementaria”, afirmaron los defensores, quienes dan acompañamiento a la familia del sacerdote chiapaneco.
Al cierre de esta etapa, el Ministerio Público podrá formular la acusación formal en contra del presunto responsable. Asimismo, las partes podrán presentar pruebas y finalmente se fijará fecha para el comienzo del juicio oral.
Durante su vida, el sacerdote Marcelo Pérez, acompañante de muchas luchas por la tierra, el agua y el territorio, recibió numerosas amenazas y fue perseguido hasta por la Fiscalía General del Estado de Chiapas, que en julio de 2022 emitió una orden de aprehensión en su contra por la desaparición de 19 personas, ocurrida durante el levantamiento de las autodefensas El Machete de Pantelhó.
El sacerdote fue asesinado en San Cristóbal de las Casas el 20 de octubre de 2024, tras oficiar una misa. Las grabaciones del C5 de la plazuela del barrio de Cuxtitali de aquella mañana muestran a un hombre acercarse a su carro estacionado, dispararle y escaparse a bordo de una motocicleta manejada por otra persona.
De acuerdo con el CDH Minerva Bello, ninguno de los coautores materiales del homicidio dimensionó la importancia que tenía la figura de Padre Marcelo y no pensaron que, por su relevancia, el caso pronto pasaría de la FGE a la Fiscalía General de la República.
A los dos días del homicidio, la FGR detuvo al hombre que disparó: Edgar “N”, quien presuntamente llegó a la ciudad chiapaneca desde Nuevo León, para cometer el asesinato. En agosto de 2025 fue sentenciado a 20 años de cárcel por juicio abreviado.
Exactamente un año después, el 24 de octubre de 2025, a cuatro días del aniversario del homicidio de Padre Marcelo, fue vinculado a proceso también Héctor “G”, otro presunto responsable de su muerte.
En ese momento, medios afirmaron que el hombre, conocido como “El Chesman” en los ambientes criminales de San Cristóbal de Las Casas, es el presunto autor intelectual del crimen, sin embargo, se trata de la persona que presuntamente manejaba la motocicleta en la que Edgar “N” huyó, tras disparar al cura.
“El Chesman es una persona que lideraba algunas pequeñas células delincuenciales del lado norte de San Cristóbal de Las Casas: vendía estupefacientes, piratería, cobraba piso”, afirma el equipo legal del CDH Minerva Bello.
“Se escondía en un lugar aislado, pero la FGR intervino algunos teléfonos y con otras instituciones estatales y federales se coordinó su localización y detención, que se pudo dar cuando El Chesman entró a la ciudad de San Cristóbal de las Casas. Hay otras personas que se encuentran en lugares aislados, donde para las fuerzas del orden es imposible entrar, cuyas ordenes de aprehensión serán ejecutadas en el momento en que entren al territorio de San Cristóbal de Las Casas”, dice el CDH Minerva Bello.
La exigencia de justicia por el caso de padre Marcelo Pérez es una de las principales demandas del Pueblo Creyente, un movimiento social con en el que el sacerdote caminaba. Se inspira en los principios de la teología de la liberación y cuenta con miles de bases en Chiapas que el 20 de octubre de 2025, en ocasión del primer aniversario del asesinato del sacerdote tzotzil, realizaron una marcha-peregrinación en San Andrés Larrainzar, su pueblo natal.
“A un año de impunidad y de injusticia del cobarde asesinato del padre Marcelo denunciamos y exigimos a las autoridades correspondientes que hagan una investigación exhaustiva que llegue a los autores intelectuales responsables del asesinato del jTatic Marcelo y sean castigados”, afirmó el Pueblo Creyente en el comunicado que leyó aquel día, durante la misa.
También criticaron a las políticas de seguridad de los gobiernos federales y estatales, que construyó una “falsa paz” en la entidad.
“Algunos de nuestros pueblos siguen sufriendo por asesinatos, desapariciones, secuestros, filtros del narco para entrar a las comunidades, desplazamientos forzados por la violencia criminal, espionaje. Aunado a esto algunos de los miembros de los cuerpos de seguridad del Estado continúan con una práctica represiva como extorsiones, tablazos, intimidaciones a personas de las comunidades para producir miedo y querer tener el control del territorio”, escribe la agrupación en su comunicado.