Contaminación y pérdida de flora y fauna: los 15 impactos ambientales del nuevo proyecto de Royal Caribbean en Cozumel
La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que presentó la empresa Royal Caribbean ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para evaluar el proyecto Royal Beach Club Cozumel reconoce 15 afectaciones en materia de impacto ambiental.
Esta infraestructura, un nuevo club de playa en la isla, estará destinada a actividades turísticas.
De los 15 impactos negativos, 12 serán acumulativos e irreversibles. Tan solo en la etapa de preparación y construcción se considera el desmonte de selva y afectaciones a manglares, así como “ahuyentar” y “reubicar” fauna nativa y endémica con alguna categoría de protección, según la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
A pesar de reconocer impactos ambientales acumulativos e irreversibles, la MIA concluye que, en términos generales, la infraestructura no generará afectaciones críticas o significativas que provoquen alteraciones o pérdidas permanentes de las condiciones ambientales, ni que obstaculicen la existencia de los seres vivos o la continuidad de los procesos naturales.
A través de un correo electrónico, Ailyn Ríos, supervisora de cuentas en Weber Shandwick —agencia de relaciones públicas de Royal Caribbean—, contactó a Animal Político y afirmó que la MIA concluye que el proyecto es “viable desde el punto de vista medioambiental”, que sus impactos son “insignificantes” y que serán evitados, mitigados y/o compensados.
Añadió que, de acuerdo con las páginas 188, 499 y 500 del documento, el proyecto no generará impactos “críticos o significativos” que provoquen alteraciones o pérdidas permanentes en las condiciones ambientales, y que los graves serán compensados o mitigados para resarcir el componente ambiental.
Sin embargo, en lo individual la MIA también señala en el capítulo V, al menos, seis impactos severos que afectarán la selva, los manglares y fauna nativa y endémica en la zona.
El predio donde se busca construir el proyecto de Royal Caribbean en Cozumel se ubica en una zona previamente impactada. Actualmente en el sitio se llevan a cabo actividades turísticas similares a las planteadas en el club de playa Playa Mia Beach Club.
El proyecto tendrá una superficie total de 17.42 hectáreas (ha) en las cuales, según la Carta de Usos de Suelo y Vegetación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se tiene identificado un cuerpo de agua o Zona Marina de 2.664 ha y zonas de vegetación secundaria arbórea de selva mediana subperennifolia que abarcan 14.756 ha.
Los 15 impactos ambientales que dejará el club de playa
El documento de la MIA del proyecto Royal Beach Club Cozumel clasificó los impactos ambientales que tendrá el proyecto por etapa. Del total, dos son compatibles en las cuatro etapas del proyecto y tienen que ver con la modificación del aire y del confort sonoro.
A lo anterior, se suman siete impactos moderados por la modificación de la calidad del agua subterránea (salobre) en las etapas de construcción, operación y mantenimiento. Además de la modificación del suelo en las cuatro etapas.
Otros impactos moderados previstos se registrarán en la modificación de la susceptibilidad a la erosión y de la infiltración, ambos asociados a las etapas de preparación del sitio y construcción.
En cuanto a impactos ambientales severos se contemplan seis, de los cuales cuatro están dirigidos en la disminución de la cobertura vegetal secundaria de Selva Mediana Subperennifolia, pérdida de flora y de individuos de especies de flora en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y/o endémicas en la etapa de preparación del sitio, así como reducción de las áreas de ocupación de la fauna silvestre durante la preparación del sitio.
En cambio, dos impactos ambientales severos señalados en la MIA causarán disminución de la cobertura vegetal costera y afectación a individuos de manglar en las etapas de construcción, operación y mantenimiento del proyecto.
La empresa señala que “el efecto que producirán los impactos compatibles en el medio será de baja intensidad, puntual y reversible una vez que las actividades constructivas finalicen o bien, a través de la implementación de medidas de prevención y mitigación”.
Sin embargo, en el caso de los impactos ambientales moderados, a pesar de provocar una modificación a los componentes ambientales, Royal Caribbean dice en su MIA que, “con la implementación de medidas ambientales no se pondrá en riesgo a los procesos ecosistémicos de los que forman parte.
Respecto a los seis impactos severos, la empresa mencionó que “si bien, serán permanentes, al no poder lograr una reversibilidad natural, se implementarán medidas para retribuir al componente ambiental incidido”.
Habrá 12 impactos acumulativos, predomina contaminación
El proyecto también contempla 12 impactos ambientales acumulativos que, según el Artículo 3° del Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA), se refieren al “efecto en el ambiente que resulta del incremento de los impactos de acciones particulares ocasionado por la interacción con otros que se efectuaron en el pasado o que están ocurriendo en el presente”.
La infraestructura del nuevo Royal Beach Club de Royal Caribbean contempla dos impactos acumulativos en materia de aire, como consecuencia de la modificación de la calidad del aire y del confort sonoro consecuencia de la contaminación atmosférica por emisión de contaminantes, suspensión de partículas, contaminación de aire y ruido.
En materia de agua tendrá impactos acumulativos por modificación de la calidad del agua subterránea (salobre) por contaminación del acuífero por derrame de aguas residuales y contaminación del manto freático y zona marina por residuos líquidos. Además, de la contaminación del humedal por efecto de derrames de aguas residuales o sustancias peligrosas.
El suelo también sufrirá impactos ambientales acumulativos que tendrán como consecuencia la contaminación de este recurso por la generación de residuos sólidos y aguas residuales.
La flora y la fauna también se verán afectadas por perturbación del hábitat y pérdida total de especies ante la reducción de las áreas de ocupación de la fauna silvestre, finalmente, el paisaje también tendrá impactos ambientales acumulativos por la modificación de la calidad visual, reducción del paisaje, de la calidad visual y su estado natural.
Ailyn Ríos, de Weber Shandwick agencia de relaciones públicas de Royal Caribbean, dijo que, en el capítulo IV de la MIA “se especifica, también, un plan robusto de mitigación, restauración y conservación para cada impacto.
Y añadió que, “Royal Caribbean reitera que, en estricto apego a la normativa mexicana, se garantizará el acceso público y legal a las playas, y que el proyecto contempla planes específicos para preservar y restaurar la flora y la fauna locales”.
La empresa ya ofrece experiencias en Cozumel en este 2026
El proyecto de la empresa Royal Caribbean contempla atender a 4 mil turistas diarios ofertando experiencias y actividades únicamente de día. Pese a que la Semarnat aún no autoriza el proyecto, la empresa de cruceros ya ofrece su nueva experiencia en su sitio oficial con la leyenda “Relájate en Cozumel”.
En la página, invita a potenciales turistas a prepararse para Royal Beach Club℠ Cozumel “donde los buenos momentos y el ambiente tropical te prometen el día de playa más audaz que hayas vivido hasta ahora”.
Haciendo énfasis en la exclusividad, Royal Caribbean señala en su página que “lo exclusivo se encuentra con el todo incluido, un pase de un día a la tranquilidad total, donde tus bebidas favoritas y los deliciosos bocadillos son gratuitos”. Además, en su sitio oficial ya ofrece una “lista de espera” para recibir actualizaciones de destinos e información sobre cruceros abiertos para navegación, incluído Cozumel.
Ante la posibilidad de que se privatice Playa Mia, sitio donde se encontrará este club de playa, los ciudadanos llaman a firmar para que la secretaría no autorice este proyecto en Cozumel.
El llamado también fue extendido al gobierno local y al estatal de Quintana Roo, además de a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para no permitir que se construya este proyecto y se conserven “los encantos naturales” de la isla.
La supervisora de cuentas en Weber Shandwick también señaló que, acorde con la MIA, el proyecto Royal Beach Club Cozumel se encuentra en la Zona Federal Marítimo-Terrestre (ZOFEMAT) y que las palapas serán semipermanentes y desmontables.
“Aunque el proyecto es privado, el documento no menciona la pérdida de acceso público ni la privatización en el sentido de exclusividad absoluta, y afirma que el proyecto está dirigido tanto a ‘los pasajeros de cruceros como al público en general’ (página 188 del documento). Es importante aclarar que obtener una concesión federal no constituye privatización stricto sensu; aclarar esta distinción contribuiría a contextualizar la percepción ciudadana”, añadió.
Dentro de la justificación, la empresa Royal Caribbean justifica la propuesta de desarrollar el proyecto Royal Beach Club Cozumel en el municipio de Cozumel, Quintana Roo, ya que “el sitio de selección se ubica en una zona previamente impactada, donde, actualmente, se llevan a cabo actividades recreativas similares a las planeadas, como las de Playa Mia Beach Club”.