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Delincuencia

Cumplimentan orden de aprehensión contra ‘El Bótox’ por homicidio de líder limonero en Michoacán

César Alejandro Sepúlveda Arellano, actualmente recluido en el penal del Altiplano, es señalado por el asesinato de Bernardo Bravo, ocurrido en octubre de 2025 en Apatzingán
28/01/2026 20:21

La Fiscalía General del Estado de Michoacán, en coordinación con la Subsecretaría de Investigación Especializada de la Secretaría de Seguridad Pública, cumplimentó este 28 de enero una orden de aprehensión en reclusión contra César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, por su probable responsabilidad en el delito de homicidio calificado en agravio del líder limonero Bernardo Bravo.

El mandato judicial fue expedido por un juez de control y ejecutado en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “El Altiplano”, ubicado en el Estado de México, donde Sepúlveda Arellano permanece recluido desde el 24 de enero pasado.

Las investigaciones de la FGE permitieron establecer la posible participación de “El Bótox” en el homicidio del dirigente del sector limonero, ocurrido el 19 de octubre de 2025 en la región de Apatzingán.

Sepúlveda Arellano, identificado como presunto líder del grupo criminal Los Blancos de Troya, fue detenido el pasado 22 de enero en la comunidad de Santa Ana Amatlán, municipio de Buenavista Tomatlán, durante un operativo interinstitucional en el que participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, la Fiscalía General de la República, la FGE y la SSP de Michoacán.

El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar Hamid García Harfuch, anunció la captura durante la conferencia matutina de dicho día en presencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y señaló que el detenido era responsable de extorsión a limoneros y otros productores, así como de múltiples homicidios, incluido el de Bravo Manríquez.

El titular de la SSPC federal destacó que la captura formaba parte de la estrategia contra la extorsión impulsada por la Mandataria nacional.

Junto a Sepúlveda Arellano fueron detenidos Eder “N” y Esteban “N”, identificados como sus escoltas y operadores, quienes también fueron trasladados al penal federal del Altiplano.

El 24 de enero, el juez de control Mario Elizondo Martínez, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México, vinculó a proceso a Sepúlveda Arellano y sus dos cómplices por los delitos de delincuencia organizada, contra la salud en su modalidad de posesión con fines de comercio, portación de armas de fuego, posesión de cartuchos y cargadores de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

La autoridad judicial dictó prisión preventiva oficiosa y concedió un plazo de seis meses para el cierre de la investigación complementaria.

Durante la audiencia inicial, realizada de manera remota desde la Ciudad de México, Sepúlveda Arellano admitió dedicarse a la extorsión del sector citrícola en la región de Tierra Caliente y formar parte del grupo criminal Los Blancos de Troya, señalado como brazo armado de Los Viagras con afinidad al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Sepúlveda Arellano cuenta con siete órdenes de aprehensión vigentes en el fuero local: dos por homicidio, cuatro por extorsión agravada y una por tentativa de homicidio. Las autoridades le atribuyen el control de la comercialización del limón en las localidades de Cenobio Moreno, La Huina, Capiri y El Razo, en los municipios de Buenavista y Apatzingán.

El homicidio de Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, conmocionó al sector agrícola de Michoacán.

El líder limonero, de 35 años, había denunciado públicamente durante meses las extorsiones del crimen organizado contra los productores de la región y las amenazas que enfrentaba por su activismo.

Su cuerpo fue hallado el 20 de octubre de 2025 dentro de su camioneta Toyota Tacoma color gris, en un camino rural cercano a la comunidad Los Tepetates, al sur de Apatzingán. Presentaba huellas de tortura, dos golpes en la cabeza descritos como cachazos y un disparo calibre .38 en el rostro que le causó la muerte.