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Búsqueda

Desaparecen dos mujeres jóvenes tras acudir a funeral de periodista asesinado en Veracruz

Wendy Arantxa Portilla Ramos y Karime Monserrat Murrieta Reséndiz, de 23 y 22 años de edad, fueron reportadas como desaparecidas luego de asistir al funeral de Carlos Ramírez Castro
13/01/2026 16:53

La noche del 8 de enero de 2026, el periodista Carlos Leonardo Ramírez Castro fue asesinado a balazos en un restaurante ubicado en la ciudad de Poza Rica, Veracruz. El ataque ocurrió alrededor de las 19:00 horas en el establecimiento TrogueBirria, propiedad de sus padres, localizado en la avenida 20 de Noviembre, colonia Cazones. Civiles armados ingresaron al negocio y dispararon de manera directa contra el comunicador, quien perdió la vida en el lugar. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz acudió al sitio para realizar el levantamiento del cuerpo e iniciar la investigación correspondiente. Hasta el 9 de enero de 2026 no se reportaron personas detenidas por estos hechos.

Ramírez Castro, de 26 años de edad, se desempeñaba como director del medio digital Código Norte Veracruz y se especializaba en la cobertura de nota roja, denuncias ciudadanas y eventos sociales en la región norte de Veracruz. A lo largo de su trayectoria, Castro colaboró en distintos medios de comunicación como Vanguardia, Noreste, La Opinión de Poza Rica y Enfoque. En el momento del ataque, Ramírez Castro administraba el restaurante junto a su familia.

Compañeros del periodista señalaron que contaba con antecedentes de amenazas y que, en 2024, la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP) le había otorgado medidas de protección, las cuales supuestamente le fueron retiradas meses antes del crimen. Fuentes oficiales confirmaron a la organización no gubernamental internacional Artículo 19, que el periodista fue víctima de intimidaciones por parte de policías municipales en 2024, por lo que fue acreedor de medidas de protección por parte de la CEAPP, mismas que incluyeron rondines a su domicilio, una cámara GoPro, así como un proceso de mediación con autoridades locales. No obstante, las medidas concluyeron meses después. Las amenazas lo obligaron en su momento a dejar temporalmente Poza Rica. Un testimonio cercano al periodista informó a la ONG que el comunicador decidió salir del municipio posterior a una amenaza ese mismo año, habiendo regresado a Poza Rica sólo en los últimos meses de 2025.

El 9 de enero de 2026, durante la conferencia matutina encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, llevado a cabo desde Acapulco, Guerrero, las autoridades federales abordaron el caso. Rosa Icela Rodríguez Velázquez, titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), lamentó el asesinato y confirmó que Ramírez Castro había contado con medidas de protección en 2024 por parte del mecanismo estatal de protección a periodistas.

“Primero lamentar el hecho del asesinato de este periodista. Decir que, efectivamente, esta persona tenía en el 2024 medidas de protección de parte del mecanismo estatal de protección a periodistas”, señaló la funcionaria federal. Rodríguez Velázquez explicó que el periodista abandonó las medidas tras salir del estado de Veracruz. “Él abandonó las medidas, digamos, porque se fue del estado, abandonó, se fue un tiempo y regresó y ya no hubo una solicitud sobre eso. Eso es lo que nos informan por parte del estado”, indicó.

La titular de la SEGOB subrayó que, tras el homicidio, las instancias de protección federal y estatal activaron mecanismos de coordinación para acompañar las investigaciones y a los familiares de la víctima.

“El mecanismo federal y el mecanismo estatal están ahora en coordinación para, en coordinación con la familia, en coordinación con sus compañeros, para la investigación, de manera que no haya impunidad, en coadyuvancia con la fiscalía del Estado para la investigación”, afirmó. Rodríguez Velázquez añadió que las autoridades federales se mantendrían atentas al desarrollo del caso. “Están avanzando las investigaciones por parte de la Secretaría de Gobernación. Estaremos pendientes para la atención de este caso”, sostuvo.

Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, señaló que dicha institución ayudaría a la Fiscalía estatal para dar con los responsables. “La Secretaría de Gobernación y yo hemos estado en comunicación con la gobernadora Rocío Nahle, vamos a coadyuvar a la Fiscalía de Veracruz para dar con los responsables”, dijo el funcionario federal.

La CEAPP condenó el homicidio mediante un comunicado en el que reclamó una investigación exhaustiva. “Quienes integran este Organismo Autónomo exigen a las autoridades competentes que el caso sea investigado de manera exhaustiva y que se dé con los responsables conforme a derecho”, expresó.

El Observatorio sobre Libertad de Expresión y Violencia contra los Periodistas también condenó enérgicamente el asesinato de Ramírez Castro. El organismo exigió una investigación pronta, exhaustiva y profesional que considere como línea principal la actividad periodística de Ramírez Castro, así como el cumplimiento y seguimiento de las medidas de protección previamente otorgadas.

El sábado 10 de enero de 2026, Ramírez Castro fue sepultado en el panteón Jardines de los Ángeles, ubicado sobre la carretera Poza Rica-Coatzintla. Desde ese día se reportó la desaparición de dos mujeres jóvenes que habían acudido a los actos funerarios del comunicador. Wendy Arantxa Portilla Ramos y Karime Monserrat Murrieta Reséndiz, de 23 y 22 años de edad, respectivamente, fueron reportadas como desaparecidas luego de asistir al funeral del periodista asesinado.

Según información publicada en medios de comunicación, Portilla Ramos era pareja sentimental de Ramírez Castro y Murrieta Reséndez era amiga cercana de ambos. Ambas fueron vistas por última vez el 10 de enero de 2026, en el cementerio Jardines de los Ángeles, en compañía de otros amigos. Familiares perdieron comunicación con ellas desde esa misma tarde, posterior a que acudieron al Panteón Jardines donde fue sepultado el periodista.

La madre de Portilla Ramos, en una publicación en redes sociales, pidió: “Familia, amigos y conocidos, ayúdenme a compartir esta imagen. Ella es mi hija y está desaparecida desde anoche. Su nombre es Wendy Arantxa Portilla Ramos, tiene 23 años”.

La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Veracruz emitió la ficha oficial de búsqueda, la cual describe que Portilla Ramos mide 1.60 metros, tiene ojos café oscuro, piel blanca y cabello corto teñido de rojo. Posee tatuajes en ambos brazos. Al momento de la desaparición vestía una blusa negra de algodón con cuello redondo y talla mediana, pantalón de mezclilla azul talla 9, bolso color mostaza y tenis amarillos con tonos mostaza talla 25.

Por su parte, Murrieta Reséndiz es una joven mexicana de 22 años, nacida el 18 de febrero de 2003. Mide 1.70 metros, tiene ojos café claro y piel morena clara. Su cabello es largo, lacio y teñido de negro. Tiene tatuajes detrás de ambas orejas, en ambos brazos, en ambas manos y en el torso del lado derecho.

La FGE implementó el Protocolo Alba y mantiene abiertas diversas líneas de investigación. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, confirmó la desaparición de Arantxa Portilla en conferencia de prensa y dijo que la madre de la joven denunció su ausencia. Mencionó que el caso es atendido por la FGE y serán ellos quienes informen al respecto. “Hoy en la mañana, en la Mesa de Seguridad de la Construcción de la Paz que vemos todos los días, la fiscal hizo el reporte sobre la denuncia que interpuso, creo que la mamá de la jovencita, y se está trabajando. Yo creo que la fiscalía es quien tiene que dar el reporte de cómo va”, expresó.

Elementos de la Policía Ministerial y de la Comisión Estatal de Búsqueda realizaron recorridos en la zona de Poza Rica y en la carretera hacia Cazones, sin que hasta el momento se tengan resultados positivos. La titular de la FGE, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, quien tomó posesión del cargo el 8 de diciembre de 2025, mantiene abierta la investigación.

Artículo 19 México y Centroamérica condenó el asesinato de Ramírez Castro y expresó su profunda preocupación por la desaparición de Portilla Ramos y Murrieta Reséndiz, ambas cercanas al periodista. La ONG hizo un llamado urgente a que tanto el Gobierno Federal como el Gobierno de Veracruz tomen medidas inmediatas en coordinación. Exige que la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), la Comisión Estatal de Búsqueda de Veracruz y la FGE se coordinen para encontrar con vida a las jóvenes a la brevedad.

Asimismo, Artículo 19 llamó la FGE a investigar de manera diligente y expedita el asesinato de Ramírez Castro, aplicando el Protocolo Homologado para la Investigación de Delitos Contra la Libertad de Expresión, investigando su labor periodística y sus previas amenazas e intimidaciones como parte de las líneas de investigación. Urge a la CEAPP a coordinarse con el Mecanismo de Protección Federal a Personas Defensoras y Periodistas, para otorgar medidas que garanticen la seguridad no sólo de la familia y colegas de trabajo del comunicador, sino de los familiares de las jóvenes.

El asesinato de Ramírez Castro se suma a una serie de agresiones contra comunicadores en Veracruz, entidad considerada una de las más peligrosas para ejercer el periodismo en México. Entre 2005 y 2024, la CEAPP registró 31 asesinatos y cuatro desapariciones de periodistas en dicha entidad. Durante la actual Administración de Nahle García como gobernadora de Veracruz, Ramírez Castro es el segundo periodista asesinado. El primer caso fue el de Avisak Douglas en mayo de 2025, quien trabajaba como fotógrafa en la campaña de Movimiento Ciudadano (MC), en Juan Rodríguez Clara. Además, sigue sin resolverse la desaparición de Miguel Ángel Anaya Castillo, periodista de Pánuco, visto por última vez en abril de 2025, tras denunciar intimidaciones.

En el contexto nacional, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha señalado que México es el segundo país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, solo después de la Franja de Gaza. RSF reporta más de 150 periodistas asesinados y 28 desaparecidos en el país desde el inicio del siglo XXI. Según el informe de RSF de 2025, publicado en diciembre de ese año, nueve periodistas fueron asesinados en México durante 2025, la mayoría tras denunciar vínculos entre autoridades y crimen organizado.

Según Artículo 19, desde el año 2000 y hasta finales de 2025 han sido documentados 175 asesinatos de periodistas y personas comunicadoras en posible relación con su labor informativa. En lo que va del sexenio federal encabezado por Claudia Sheinbaum, el Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica destacó que 12 periodistas han sido asesinados en México, y advirtió sobre el aumento de agresiones físicas cometidas por funcionarios públicos, en especial por elementos policiales.

Ramírez Castro era el decimoquinto comunicador asesinado en lo que iba del Gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum. Entre los periodistas asesinados durante esta administración se encuentran Miguel Ángel Beltrán Martínez, asesinado el 27 de octubre de 2025 en Durango; Salomón Ordoñez Miranda, asesinado el 23 de junio de 2025 en Cuetzalan, Puebla; Avisack Douglas Coronado, quien falleció la noche del 20 de mayo de 2025 tras un ataque armado en Juan Rodríguez Clara, Veracruz; Kristian Uriel Martínez Zavala, asesinado el 2 de marzo de 2025 en Silao, Guanajuato; Alejandro Gallegos León, asesinado el 25 de enero de 2025 en Cárdenas, Tabasco; Calletano de Jesús Guerrero y Sergio Cruz Nieto, asesinados el 17 de enero de 2025 en Teoloyucan, Estado de México, y Tehuacán, Puebla, respectivamente; Mauricio Cruz Solís, asesinado el 29 de octubre de 2024 en Uruapan, Michoacán; Patricia Ramírez González, asesinada el 30 de octubre de 2024 en Colima; Adriano Bachega Olvera, asesinado el 3 de diciembre de 2024 en Monterrey, Nuevo León; así como Raúl Irán Villarreal Belmont, José Carlos González Herrera, Ángel Sevilla, Ronald Paz Pedro y Miguel Ángel Beltrán.