Descarrilamiento del Tren Interoceánico fue por exceso de velocidad, confirma FGR
La Fiscalía General de la República (FGR) determinó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Nizanda, Oaxaca, se debió al exceso de velocidad con el que circulaba el convoy. Ernestina Godoy Ramos, titular de la FGR, presentó el 27 de enero de 2026 el dictamen inicial sobre las investigaciones y anunció la judicialización del caso por los probables delitos de homicidio culposo y lesiones culposas.
Según el análisis de la caja negra de la locomotora, el tren alcanzó velocidades de hasta 111 kilómetros por hora en tramos rectos donde la velocidad máxima permitida era de 70 kilómetros por hora, es decir, circulaba 41 kilómetros por hora por encima del límite autorizado. En la curva donde ocurrió el descarrilamiento, el convoy transitaba a 65 kilómetros por hora cuando el límite establecido era de 50 kilómetros por hora, representando un exceso de 15 kilómetros por hora en una zona crítica.
Godoy Ramos informó que los peritajes técnicos descartaron daños previos en la infraestructura ferroviaria y que no se encontraron fallas en las vías o en los sistemas del tren. La fiscal subrayó que el factor determinante del accidente fue la velocidad excesiva a la que operaba la locomotora al momento del siniestro, lo que impidió mantener el control en la cerrada curvatura del tramo montañoso.
La titular de la FGR precisó que se determinó ejercer acción penal contra el maquinista por los probables delitos de homicidio culposo y lesiones culposas. El caso fue judicializado el 27 de enero de 2026 y se presentó ante la autoridad judicial correspondiente para el deslinde de responsabilidades penales derivadas de la tragedia ferroviaria.
El accidente se registró a las 09:28 horas del 28 de diciembre de 2025 en las inmediaciones de la comunidad de Nizanda, en el municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca, cuando el convoy que cubría la Línea Z del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, con destino a Coatzacoalcos, Veracruz, se salió de la vía en una curva pronunciada. A bordo viajaban 241 pasajeros y nueve integrantes de la tripulación distribuidos en dos locomotoras y cuatro vagones.
El siniestro dejó un saldo de 14 personas fallecidas y 98 lesionadas. Entre las víctimas mortales se encuentran Elena Solorza Cruz, María Antonia Rosales Mendoza, Bersain Cruz López, María Concepción Barbosa Acevedo, Israel Enrique Gallegos Soto, Inés Alvarado Rojas, Amada Rasgado Lázaro, Patricia Medina Pérez, Luisa Camila Serrano Moreno, María Luisa Pasaron González, Raúl López Cruz, Rogelio Alfonso Luna Luna, Honoria Medina Pérez y Hilda Alcántara Alvarado, quien falleció el 1 de enero de 2026 en un hospital a consecuencia de las lesiones sufridas.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo realizó una visita de supervisión el 29 de diciembre de 2025 a la Clínica Hospital Tehuantepec del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en el municipio de Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca. La mandataria nacional estuvo acompañada por Raymundo Pedro Morales Ángeles, titular de la Secretaría de Marina (SEMAR); Alejandro Ernesto Svarch Pérez, titular del IMSS-Bienestar; y Félix Arturo Medina Padilla, titular de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB).
Sheinbaum Pardo anunció el 30 de diciembre de 2025 que las familias de las víctimas recibirían una reparación integral del daño. La presidenta de la República precisó que la entrega inicial de 30 mil pesos realizada el 29 de diciembre de 2025 a los afectados constituía un apoyo inmediato para solventar gastos emergentes y no representaba la indemnización definitiva. Según la titular del Poder Ejecutivo Federal, el proceso de compensación integral sería gestionado a través de la aseguradora de la institución ferroviaria.
La institución responsable del transporte otorgó un apoyo de 30 mil pesos a las víctimas que resultaron lesionadas en el percance ferroviario. Por su parte, los familiares de las personas fallecidas recibirían una indemnización de hasta 400 mil pesos, monto correspondiente a la cobertura del seguro de viajero contratado para este servicio.
Respecto a la situación de salud de los lesionados, la Administración Federal informó que 36 personas continuaban bajo vigilancia médica el 30 de diciembre de 2025. La distribución de los pacientes se desglosaba en 11 ciudadanos en el IMSS, 14 en el IMSS-Bienestar, siete en el ISSSTE, dos en hospitales de la Secretaría de Marina, uno en el hospital de la Cruz Azul Laguna y uno en el centro médico de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Zoé Robledo Aburto, titular del Instituto Mexicano del Seguro Social, informó el 29 de diciembre de 2025 que la institución garantizaba la atención médica y el acompañamiento integral a los familiares de las personas lesionadas tras el accidente del Tren Interoceánico. El funcionario federal confirmó que los protocolos de emergencia y contingencia se activaron en las unidades médicas de la región desde el primer reporte del incidente.
Robledo Aburto informó, vía enlace desde Ixtepec, Oaxaca, que tras el siniestro se recibieron inicialmente a 33 pacientes en el Hospital Rural de Matías Romero Avendaño debido a su cercanía geográfica. De este total, 14 personas ya fueron dadas de alta por presentar mejoría clínica, mientras que cuatro permanecían internadas en dicha unidad y el resto de los afectados fue trasladado a otros centros hospitalarios.
La FGR informó el 31 de diciembre de 2025 que entregó los restos de las 13 personas que murieron el 28 de diciembre de 2025 tras el descarrilamiento del convoy del Tren Interoceánico en Nizanda, Oaxaca. La institución federal informó que mantenía las investigaciones técnicas y periciales para determinar las causas del accidente que dejó también a más de 100 ciudadanos heridos en la región del Istmo de Tehuantepec.
Según un comunicado de la FGR, la Fiscalía Especializada de Control Regional (Fecor) coordinó la identificación vehicular, estudios de necropsia y la recuperación de evidencia videográfica en el lugar de los hechos. El organismo detalló que se realizaron inspecciones exteriores a los vagones de pasajeros siniestrados y trabajos de servicios periciales para la elaboración de dictámenes técnicos respecto al derecho de vía y la causalidad del siniestro ocurrido en las inmediaciones de Nizanda, Oaxaca.
Respecto a las labores en la zona del accidente, autoridades federales informaron que el 3 de enero de 2026 concluyó el retiro de los restos del vagón que cayó a un barranco en Nizanda, municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca. Trabajadores del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) emplearon cortadoras especiales para seccionar la estructura en piezas de acero, las cuales fueron trasladadas en plataformas ferroviarias hacia Coatzacoalcos, Veracruz, donde quedaron bajo resguardo oficial.
El despeje del sitio ocurrió una vez que peritos de la FGR finalizaron las diligencias y peritajes técnicos necesarios para determinar las causas del descarrilamiento en el tramo montañoso. Las maniobras de rescate del material rodante incluyeron el uso de grúas montadas sobre plataformas para izar los fragmentos desde el fondo de la barranca, permitiendo avanzar en la liberación de la vía en este corredor estratégico rehabilitado por la Administración Federal.
Las víctimas del descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) presentaron el 5 de enero de 2026 una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR). La acción jurídica se promovió contra constructoras, contratistas y funcionarios públicos por presuntas irregularidades y fallas graves en la construcción, supervisión y operación del proyecto ferroviario.
La denuncia buscaba deslindar responsabilidades penales sobre el mantenimiento y la calidad de la obra ejecutada por las empresas contratistas. Entre las compañías señaladas se encuentran Comsa Infraestructura, Grupo Constructor Diamante y Daniferrotools, las cuales fueron denunciadas por presuntas omisiones en los trabajos para los cuales fueron contratadas.
Ante la suspensión del servicio ferroviario, el Gobierno Federal dispuso de camiones para trasladar a los pasajeros que contaban con boletos para la Línea Z, la cual conecta a Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz. Los autobuses, que portan logotipos oficiales del Tren Interoceánico, realizaban el recorrido por vía terrestre de manera provisional mientras se liberaban las vías afectadas entre las poblaciones de Chívela y Nizanda, Oaxaca.
La presidenta de la República informó el 22 de enero de 2026 que la reanudación del servicio de pasajeros del Tren Interoceánico se realizaría hasta que contara con una certificación internacional. La mandataria nacional señaló que los usuarios podrían hacer uso de este transporte una vez que se garantizaran las condiciones de seguridad necesarias para evitar nuevos incidentes en esta ruta estratégica.