|
Operativo

Embajador de EU reconoce avances en seguridad de México, tras detención de ‘El Mantecas’

Ronald Douglas Johnson destacó que “cada delincuente que enfrenta la justicia hace que nuestras comunidades sean más seguras”, al tiempo que subrayó que las acciones conjuntas entre ambos países debilitan las redes violentas y fortalecen la seguridad regional
19/01/2026 19:22

Ronald Douglas Johnson, embajador de Estados Unidos en México, reconoció los avances en materia de seguridad logrados por el Gobierno de México, en el marco de la detención de Iván Valerio Sainz Salazar, alias “El Mantecas”, presunto jefe de una facción delictiva vinculada al Cártel de los Beltrán Leyva. El diplomático estadounidense destacó que “cada delincuente que enfrenta la justicia hace que nuestras comunidades sean más seguras”, al tiempo que subrayó que las acciones conjuntas entre ambos países debilitan las redes violentas y fortalecen la seguridad regional.

El 18 de enero de 2026, fuerzas federales detuvieron en Badiraguato, Sinaloa, a Valerio Sainz junto con siete integrantes de su grupo durante un operativo coordinado entre la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea Mexicana y la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General de la República (FGR). Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, informó en un comunicado difundido en redes sociales que la operación se inscribe dentro de la estrategia de cooperación bilateral impulsada bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y del presidente Donald Trump.

La operación se desplegó durante la madrugada del domingo en las comunidades de La Noria de Arriba y La Noria de Abajo, pertenecientes al municipio de Mocorito, así como en sectores de Badiraguato. Elementos de las fuerzas especiales del Ejército Mexicano ingresaron a la zona serrana a través del Camino Real, con apoyo de helicópteros artillados Black Hawk. Las acciones coordinadas por tierra y aire iniciaron alrededor de las 04:30 horas. Durante la intervención se registraron detonaciones de arma de fuego presuntamente derivadas de enfrentamientos entre civiles armados y elementos de las fuerzas federales. Los habitantes reportaron ráfagas intensas y sobrevuelos constantes de helicópteros a baja altura. Hasta el cierre de la información, las autoridades no confirmaron si hubo personas lesionadas o fallecidas.

Según información difundida por García Harfuch, durante el operativo se aseguraron armas de alto poder, incluyendo una ametralladora, un fusil Barrett, ocho armas largas, nueve cargadores y 350 cartuchos. También se decomisaron cinco vehículos de lujo con reporte de robo, 14 mil pastillas de fentanilo y varias dosis de metanfetamina. Se identificó un centro de producción de drogas sintéticas, aunque el titular de la SSPC Federal indicó que las investigaciones continúan para determinar el alcance total de las actividades del grupo detenido. Todo el material asegurado fue puesto a disposición de la FGR para los procedimientos legales correspondientes.

Las declaraciones de Johnson respecto a la detención de Valerio Sainz se suman a una serie de reconocimientos públicos que el embajador estadounidense realizó durante enero de 2026 a las autoridades mexicanas por los resultados en materia de seguridad. El 17 de enero de 2026, el diplomático destacó que “la cooperación, la colaboración y la coordinación generan resultados reales” tras la captura en Hidalgo de Alejandro Rosales Castillo, uno de los 10 fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). En esa ocasión, Johnson escribió en sus redes sociales que “bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, mantenemos nuestro compromiso con una acción conjunta que fortalece la seguridad y garantiza la justicia”.

El 13 de enero de 2026, tras una llamada telefónica de aproximadamente 15 minutos entre Sheinbaum Pardo y Trump, Johnson calificó la relación bilateral como “la más cooperativa y mutuamente beneficiosa de las últimas décadas”. El embajador expresó su satisfacción por haber facilitado el diálogo y señaló que “aún queda mucho por hacer, pero juntos podemos construir un futuro más brillante para nuestros pueblos”. Durante esa conversación, la mandataria nacional presentó a Trump los avances en el combate a la inseguridad en México, destacando la reducción del 40 por ciento en homicidios, la disminución en los delitos del fuero federal y los avances en el combate a la producción y tráfico de drogas. Sheinbaum Pardo enfatizó que se redujo en 50 por ciento el cruce de fentanilo de México a Estados Unidos.

El 1 de enero de 2026, Johnson resaltó que ambos países cerraron el año 2025 con avances históricos en temas clave de la agenda bilateral, como la cooperación en seguridad, migración, medio ambiente y control fronterizo. “Al concluir el año, Estados Unidos y México pueden mirar atrás y reconocer avances históricos. Desde una solución de largo plazo al desafío de las aguas residuales en Tijuana–San Diego, hasta avances en la cooperación hídrica, la interrupción del tráfico de drogas y armas, y la construcción de una frontera más segura, con la migración ilegal en niveles históricamente bajos”, escribió el embajador en X. Johnson subrayó que la coordinación bilateral permitió resultados tangibles, entre ellos el fortalecimiento de los mecanismos de seguridad, aunque reconoció que persisten retos por enfrentar.

Reportes de inteligencia identifican a Valerio Sainz como presunto operador del Cártel de Sinaloa con vínculos directos con Ceferino Espinoza Angulo, alias “El 14”, “El Koy” o “El Koyote”, ex integrante de la facción de Los Chapitos. Actualmente, Valerio Sainz estaba alineado a la facción encabezada por Óscar Manuel Gastélum Iribe, alias “El Músico”, identificado por el Departamento de Estado de EE.UU. como uno de los principales líderes de los Beltrán Leyva y considerado objetivo prioritario del Gobierno de Estados Unidos por delitos de tráfico de drogas.

Gastélum Iribe, de 50 años de edad y originario de Jalisco, fue acusado formalmente en septiembre de 2025 por un gran jurado en Chicago en relación con cargos de narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas de fuego. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, supervisó la importación de cantidades sustanciales de fentanilo, cocaína y heroína hacia territorio estadounidense en nombre de la facción Beltrán Leyva, descrita como organización terrorista extranjera. De ser declarado culpable, enfrentaría sentencia obligatoria de cadena perpetua. Su trayectoria delictiva se remonta al año 2008, cuando los Beltrán Leyva se desprendieron del Cártel de Sinaloa tras el arresto de Alfredo Beltrán Leyva, alias “El Mochomo”.

Junto con Gastélum Iribe, lideran el Cártel de los Beltrán Leyva otros dos operadores de alto nivel: Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, y Pedro Inzunza Noriega, alias “Sagitario” o “El Señor de la Silla”. Meza Flores, nacido el 19 de junio de 1982 en Guasave, Sinaloa, inició su carrera criminal en la década de 1990 trabajando para el Cártel de Juárez bajo la tutela de Amado Carrillo Fuentes. Tras la muerte del narcotraficante en 1997, desertó y se unió a los Beltrán Leyva, donde se mantuvo leal a los hermanos después de la muerte de Arturo Beltrán Leyva en diciembre de 2009. El 4 de febrero de 2025, fue añadido a la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI.

Pedro Inzunza Noriega fue detenido el 30 de diciembre de 2025 en Culiacán de Rosales, Sinaloa, durante un operativo conjunto de la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina (SEMAR) y el Ejército Mexicano. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés), Inzunza Noriega y su hijo Pedro Inzunza Coronel, alias “El Pichón”, asesinado en noviembre de 2025 en Choix, Sinaloa, dirigían una red de producción y tráfico de drogas, principalmente fentanilo, con impacto directo en el mercado estadounidense. La detención de Inzunza Noriega marcó la primera ocasión en que líderes ligados al Cártel de Sinaloa fueron procesados bajo la figura legal de narcoterrorismo.

Ceferino Espinoza Angulo, de 43 años de edad, fue señalado públicamente en julio de 2025 por la facción de Los Chapitos como uno de los traidores en la pugna por el control criminal de Sinaloa. En febrero de 2025, un gran jurado en Chicago presentó acusación formal en su contra por fabricación y tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y otras sustancias ilícitas destinadas al mercado estadounidense. Según documentos oficiales, Espinoza Angulo empleó a docenas de pistoleros en México para proteger y apoyar a los líderes de la facción Guzmán del Cártel de Sinaloa, entre ellos Iván Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, conocidos colectivamente como Los Chapitos. De resultar culpable, enfrentaría una pena mínima de 30 años de prisión hasta cadena perpetua.

El operativo en Badiraguato se inscribe dentro de la Operación Frontera Norte, estrategia implementada por el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México desde el 5 de febrero de 2025. Según el reporte más reciente del 15 de enero de 2026, desde el inicio de la operación se han realizado 10 mil 784 detenciones, además del aseguramiento de 7 mil 903 armas de fuego, un millón 341 mil 722 cartuchos de diversos calibres, 35 mil 315 cargadores, 119 mil 558.8 kilogramos de droga, incluyendo 602.8 kilogramos de fentanilo, 6 mil 276 vehículos y mil 266 inmuebles.

El 17 de enero de 2026, un día anterior a la detención de Valerio Sainz, un Grupo Interinstitucional conformado por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, SEMAR, la SSPC Federal, la FGR, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y la Secretaría de Seguridad Pública estatal localizó e inhabilitó 19 áreas clandestinas de almacenamiento de precursores químicos en los municipios de Culiacán de Rosales, Badiraguato y Cosalá. En los sitios intervenidos se aseguraron cuatro reactores metálicos con tapa enterrados y sustancias químicas por cantidades significativas: 3 mil 105 litros de acetona, 5 mil 550 litros de sustancia química desconocida, 850 litros de thinner, mil 100 litros de alcohol etílico, 350 litros de alcohol isopropílico, 910 litros de alcohol bencílico, mil 50 litros de ácido clorhídrico, 160 litros de ácido fosfórico, 100 litros de hipoclorito de sodio, 185 litros de tolueno, 50 litros de metanol y 100 litros de ácido sulfúrico, además de 50 metros de manguera.

Badiraguato, municipio ubicado en la zona noreste de Sinaloa, se encuentra emplazado en la Sierra Madre Occidental, con un territorio intrincado que dificulta las operaciones de seguridad. Tiene una extensión territorial de 5 mil 864 kilómetros cuadrados, equivalente al 10 por ciento de la superficie total de Sinaloa, lo que lo convierte en el segundo municipio más extenso del estado. Su altitud fluctúa entre 100 y 2 mil 800 metros sobre el nivel del mar. El municipio es históricamente conocido como cuna de importantes figuras del narcotráfico mexicano, incluyendo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, nacido en la comunidad de La Tuna, ubicada a 55 kilómetros al noreste de la cabecera municipal.

El Gobierno Federal ha reforzado su presencia en Sinaloa mediante el despliegue permanente de Fuerzas Armadas y la coordinación interinstitucional entre las instituciones de seguridad federales y estatales. Del 1 de octubre de 2024 al 31 de diciembre de 2025 se lograron 40 mil 735 personas detenidas, más de 318 toneladas de droga aseguradas -incluyendo más de 4 millones de pastillas de fentanilo-, 21 mil 357 armas de fuego aseguradas y mil 887 laboratorios desmantelados. Estos números reflejan la intensidad de la estrategia de seguridad implementada en la entidad durante los últimos 16 meses.