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Narcotráfico

En silla de ruedas y enfermo, Miguel Ángel Félix Gallardo habla tras más de 30 años de cárcel

Preso en la zona de máxima seguridad del Penal Estatal de Puente Grande, en Jalisco, el ex narcotraficante sinaloense de 75 años platica que su salud es pésima, y que su familia está haciendo un hoyo para enterrarlo en un árbol
18/08/2021 08:40

MÉXICO._ El sinaloense Miguel Ángel Félix Gallardo, fundador del Cártel de Guadalajara, dijo en entrevista que su estado de salud se agravó, al grado de que perdió los sentidos de la vista y la escucha, además de quedar postrado en una silla de ruedas.

Considerado el primer gran capo del narcotráfico en el País, el originario de Culiacán fue entrevistado por la cadena Telemundo en el Penal Estatal de Puente Grande, en Jalisco, a quien afirmó que su condición de vida es precaria.

“Mi salud es pésima, mi familia está haciendo un hoyo para yo ser enterrado en un árbol”, señaló Félix Gallardo.

“No tengo pronóstico de vida ninguno, puesto que perdí todo. Perdí la sensibilidad, los oídos, los ojos [...] Me quitaron ocho hernias, me privaron de la vista, me privaron de los oídos y como ve, no puedo caminar [...] Yo soy un cadáver el cual no espera más que ser enterrado en la raíz de un árbol”, dijo a Issa Osorio, corresponsal del medio estadounidense.

Félix Gallardo tiene que usar una silla de ruedas, debido a que cada vez que intenta caminar se resbala. Aunado a lo anterior, el ex capo sinaloense no ve nada en el ojo izquierdo y debe ayudarse de un aparato auditivo color rosa para entender lo que otros dicen.

¿Quién fue Félix Gallardo? Lee aquí su perfil:

“Tengo días enfermo. Quiero que él [camarógrafo] vea mi ojo”, señaló Félix Gallardo.

-- ¿Está ciego?

“Completamente ciego. Completamente. Sordo”, respondió el ex capo sinaloense.

-- ¿Qué le pasó en su brazo?

“Me lo quebré, porque no puedo caminar. Camino y me resbalo”, dijo el ex líder del Cártel de Guadalajara.

-- ¿Por qué necesita el oxígeno, está enfermo?

“Traigo una neumonía grave, muy grave”, aseveró.

El 20 de febrero de 2019, el Segundo Tribunal Colegiado Penal de la Ciudad de México negó a Félix Gallardo el beneficio de cumplir en confinamiento domiciliario, en una residencia de Zapopan, Jalisco, una de las dos condenas que le fueron impuestas, en dicho caso, a 40 años de prisión, por delitos contra la salud, acopio de armas y cohecho, homicidio, tráfico de drogas y lavado de dinero.

Los magistrados del órgano jurisdiccional confirmaron que el capo sinaloense no aprobó que los males de salud que padece fueran tan graves o pongan en riesgo su vida, como para no compurgar en prisión los 10 años que le restaban de condena en dicho expediente.

El sinaloense expuso que, además de tener más de 70 años de edad, que la ley marca como requisito para acceder al beneficio, padece de pérdida de visión en un ojo y cataratas en otro; mal funcionamiento de un oído; problemas de reflujo y antecedentes de micro infartos cerebrales y hernias.

Ante ello, Félix Gallardo manifestó la necesidad de cuidados médicos especiales que no podían facilitarle en el Penal Estatal de Puente Grande, en Jalisco, y pidió su confinamiento en una casa del Fraccionamiento Ciudad del Sol, en Zapopan.

El 31 de julio de 2018, el magistrado Miguel Ángel Aguilar López resolvió que el ex capo sinaloense no había acreditado que su estado de salud impidiera que compurgara la pena en la cárcel, ya que, conforme a los dictámenes, sus padecimientos estaban dentro del rango de normalidad para sus entonces 73 años de edad.

“Los padecimientos que presenta no evidencian una notoriedad innecesaria para que cumpla con la pena impuesta”, señaló. Sin embargo, Félix Gallardo presentó el amparo en revisión 288/2018 contra esta última resolución, pero los magistrados del colegiado confirmaron la sentencia de Aguilar López.

Según sus datos generales, Félix Gallardo es viudo, tiene 15 dependientes económicos y no consume ninguna droga. Además de este caso, el capo también solicitó a un juez de Jalisco el confinamiento domiciliario en el otro juicio por el que fue condenado el pasado 27 de agosto de 2017, a 37 años de prisión.

Ello, por el asesinato del agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), Enrique “Kiki” Camarena Salazar, y del piloto aviador de la extinta Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Alfredo Zavala Avelar, ocurridos en 1985.

En ese mismo juicio también fue condenado al pago de 20 millones 810 mil pesos como reparación del daño a las víctimas indirectas de los secuestros y homicidios de esas mismas dos personas.

Luego de 28 años, el Juez Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en Jalisco, sentenció al ex líder del Cártel de Guadalajara, por el delito de homicidio calificado con premeditación y ventaja, en agravio del agente estadounidense adscrito al Consulado de EU. en México, y, del piloto aviador.

Asimismo, en forma solidaria y mancomunada por los anteriores sentenciados: los sinaloenses Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, alias “Don Neto” -los otros dos fundadores del Cártel de Guadalajara- se fijó como reparación integral del daño más de 20 millones de pesos, los cuales deberán ser asignados a las familias de las víctimas.

Además, el juez dictó sentencia absolutoria a Félix Gallardo, por los delitos que se le formularon contra la salud, en su modalidad de posesión con fines de comercio, indicó el diario Milenio, que dio a conocer en su momento el hecho. Esta fue la última resolución judicial que faltaba dictarle a “El Padrino”.

Félix Gallardo estuvo internado en el penal de máxima seguridad Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 2 de Occidente -mejor conocido como “Puente Grande”-, a pesar de que en mayo del 2016 se había informado que sería trasladado a la Comisaría de Sentenciados del Estado de Jalisco, de mediana seguridad, “por su senilidad y precario estado de salud”, además de que ya no es considerado una persona con perfil de alta peligrosidad.

La resolución del incidente -no especificado- de traslado dictada por el Juez Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en Puente Grande, dentro de la causa penal 82/85, fue notificada tanto a las autoridades penitenciarias estatales como al comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS).

Según lo indicaron sus abogados defensores, el ex jefe del Cártel de Guadalajara tiene graves problemas de la vista y pérdida parcial de la capacidad auditiva. A Félix Gallardo también le diagnosticaron faringitis aguda, hernia hiatal, gastritis crónica, dolor y ardor durante la micción, así como estreñimiento crónico y trastorno ansioso depresivo.