"España entrega a México, en extradición, a Diego Cruz, uno de 'Los Porkys'"
noroeste.com
La Procuraduría General de la República (PGR), a través de la Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales (SJAI), informó que las autoridades de España entregaron en extradición a Diego Gabriel Cruz Alonso, de 21 años de edad, detenido el 10 de junio pasado y prófugo de la justicia en México.
Cruz Alonso es requerido por las autoridades judiciales de Veracruz, por contar con una orden de aprehensión, por su probable responsabilidad en la comisión del delito de pederastia en contra de la menor Daphne Fernández, cometida en enero de 2015, cuando ella tenía 17 años de edad.
Lo anterior es el resultado del esfuerzo conjunto de la Dirección General de Procedimientos Internacionales, así como de la Agregaduría Legal para Europa, con sede en Madrid, España, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Español, lo que permitió que el procedimiento de extradición fuera exitoso y, finalmente, la Audiencia Nacional de la Sala de lo Penal del Reino de España concediera su extradición al gobierno de México, se informó a través de comunicado.
La entrega del reclamado se realizó el 19 de enero de 2017, en el Aeropuerto Internacional de Madrid-Barajas, por parte de autoridades españolas a elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), adscritos a Interpol-México, para su traslado a nuestro país.
Con este acto jurídico se alcanzó el número de setenta personas extraditadas a México en la presente administración y el primero en lo que va del año, dijo la PGR.
La supuesta agresión a la menor de 17 años ocurrió en enero de 2015 en Veracruz -no se denunció hasta mayo-, y el joven se inscribió en noviembre de ese año en un curso de la Universidad Europea de Madrid, donde se trasladó en marzo de 2016, lo que para la Fiscalía española supuso una huida de la justicia mexicana.
Cruz Alonso fue acusado de “pederastia tumultuaria”, ya que los hechos se llevaron a cabo en acción conjunta con más personas cuando Daphne tenía 17 años de edad, por lo que se puede enfrentar a una pena de entre 12 y 40 años de prisión, según la legislación mexicana.
El joven es el segundo de los presuntos autores de esta agresión que ha podido ser arrestado, ya que en mayo fue detenido Enrique Capitaine Marin, en Torreón, Coahuila, y que luego fue recluido en el Penal del Puerto de Veracruz, conocido como “El Penalito”.
La Procuraduría General de Justicia (PGR) había solicitado el apoyo de Interpol para emitir una ficha roja en los 190 países que forman parte de la red policial, en contra de Capitaine, Jorge Cotaita Cabrales y Cruz, quienes habían salido del país.
Gerardo Rodríguez no tiene orden de aprehensión porque supuestamente no agredió a la joven, dijo en su momento la defensa de la víctima.
Según los informes policiales, los cuatro jóvenes subieron por la fuerza a la hija de Javier Arturo Fernández Torres al interior de un automóvil Mercedes Benz en las afueras de una discoteca.
A Daphne le quitaron su celular y la llevaron al domicilio de uno de ellos en el fraccionamiento residencial Costa de Oro y, en el baño de la casa, abusaron sexualmente de ella.
Si bien la violación sucedió en enero, no fue sino hasta mayo cuando la investigación se abrió con la denuncia de Fernández Torres, pues fue hasta ese entonces cuando él se enteró, después de que la joven decidiera contarle todo a su hermana mayor y posteriormente lo expuso ante el personal del bachillerato privado donde estudiaba.
Entonces el padre de la joven fue convocado a una reunión con los agresores y sus padres, a lo cual accedió. Allí, Fernández Torres pidió a los padres de los violadores de su hija, que mediante un video le ofrecieran disculpas, que se comprometieran a no acercarse a sus hijas, además de que se sometieran a un tratamiento psicológico.
Fernández Torres publicó después la carta que les envió a los padres de los violadores y el video en el que Jorge Cotaita Cabrales, Gerardo Rodríguez Acosta, Diego Cruz Alonso, así como Enrique Capitaine, confiesan su crimen y se disculpan con la joven.
Ésto, dijo el padre de Daphne, debido a que la familia de los jóvenes no respetaron el acuerdo establecido con la víctima y emprendieran una campaña de desprestigio en contra de ella. Tanto la carta como el video se hicieron virales.
En ambas publicaciones, el padre de la víctima pidió el cese del hostigamiento contra su hija y su familia. Desde entonces los cuatro jóvenes fueron conocidos como “Los Chacales del Rougier” o “Los Porkis”.
Sin embargo, los implicados en la presunta violación, rechazan haber lastimado a la joven, y al contrario, acusan al padre de ella, de haber tergiversando la información “para sus intereses personales y ahora políticos”.
"Los Porkys" acusaron a Fernández de intentar extorsionarlos a cambio del pago de 4 millones de pesos, y de que les obligó a grabar un video disculpándose por la presunta violación.