Gobernación enviará Plan B al Congreso la próxima semana: Sheinbaum; busca austeridad y limitar privilegios, afirma
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este viernes que la construcción del Plan B de la reforma electoral será un esfuerzo conjunto con la ciudadanía y los representantes populares que deseen sumarse, y que la Secretaría de Gobernación trabaja en la propuesta para enviarla al Congreso la próxima semana.
“Para nosotros es fundamental seguir encabezando un Gobierno y un movimiento que busca acabar con los privilegios en todos los sentidos. Sobre todos los privilegios de quien trabaja para el pueblo”, aseguró la Mandataria al hablar sobre los objetivos del nuevo paquete de iniciativas durante la conferencia matutina que encabezó en Manzanillo, Colima.
En su intervención, Sheinbaum Pardo criticó los altos salarios de funcionarios y el gasto excesivo en órganos legislativos y locales.
“No estamos de acuerdo con los grandes salarios de los consejeros del INE. Y tampoco estamos de acuerdo con que congresos estatales y me refiero no solo a la Presidenta, sino también Gobernadores, Gobernadoras, que los congresos estatales tengan presupuestos tan desproporcionados o que el Senado de la República tenga un presupuesto tan alto cuando hay tantas necesidades en el País”, expresó.
La Presidenta enfatizó que el principio que guiará la propuesta es el de la austeridad republicana.
“Entonces, vamos a seguir trabajando para disminuir los privilegios y esencialmente el principio juarista de la austeridad republicana, de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Ese es el principio y la causa o una de las causas por las que llegamos al gobierno de la República”, puntualizó.
Sheinbaum Pardo destacó que la construcción del Plan B será un esfuerzo conjunto con la ciudadanía y los representantes populares que deseen sumarse.
“Y en ese proceso nos acompañará siempre el pueblo de México Y también los representantes populares que quieran apoyar. Y en eso está trabajando la Secretaría de Gobernación armando y terminando la propuesta para poderla enviar la próxima semana al Congreso”, agregó.
El Plan B busca poner topes al gasto de los congresos locales, reducir excesos en ayuntamientos y regidurías, permitir que temas electorales puedan someterse a consulta popular y abrir la posibilidad de que la revocación de mandato se solicite en el tercer o cuarto año de Gobierno.
La ruta mantiene el mismo obstáculo que provocó el rechazo de la reforma electoral original: al tratarse de cambios constitucionales, Morena necesita reconstruir la mayoría calificada y negociar con el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México para evitar otro rechazo en el pleno.
Tras el revés legislativo, Morena y el PT se reunieron en la Secretaría de Gobernación para comenzar a elaborar el texto del Plan B.
Ernesto Villarreal, comisionado político nacional de Asuntos Electorales del PT, señaló que “ya están construyendo los textos” y que “no hay un documento todavía diseñado”.
La negociación aún se encuentra en fase preliminar y se prevé que en las próximas horas se circule una primera propuesta de redacción para identificar coincidencias y diferencias entre los partidos.
El PT aclaró que su participación no implica un respaldo automático. Su coordinador en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, indicó que revisarán si la nueva propuesta “es avanzar o cerrar espacios a la democracia”, evaluando especialmente los puntos relacionados con la consulta popular y la autonomía municipal.
Desde Morena, el coordinador Ricardo Monreal destacó que el Plan B será “una reforma constitucional más acotada” que la propuesta rechazada y que buscarán recomponer el acuerdo con el PT y el PVEM, sin comprometer sus votos por adelantado.
Víctor Hugo Lobo, presidente de la Comisión de Reforma Político-Electoral, aseguró que la nueva propuesta “ya no tocaría los puntos que detonaron el rechazo de los aliados, como el financiamiento a partidos y la representación proporcional”.
En contraste, la oposición advirtió sobre la necesidad de incluir a otras fuerzas políticas.
La legisladora panista Kenia López Rabadán, Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, pidió “cabeza fría” y advirtió que una reforma electoral no puede construirse “solamente con una visión ideológica”, resaltando la importancia de la pluralidad y los contrapesos.