Gobernadores, legisladores y dirigentes de Morena cierran filas con ‘Andy’ López Beltrán
Gobernadores, legisladores y dirigentes de Morena emitieron el 14 de agosto de 2026 una serie de posicionamientos en respaldo a Andrés Manuel López Beltrán, tras la revocación de su visa estadounidense, al calificar la medida como un acto de injerencia extranjera en la vida política de México.
La dirigencia nacional del partido difundió un comunicado en el que subrayó que “México es un país libre, independiente y soberano” y expresó su rechazo “al uso de instrumentos migratorios como mecanismo de injerencia política”, en apoyo a quien fuera su secretario de Organización.
La presidenta de Morena, Ariadna Montiel Reyes, publicó en sus redes sociales un mensaje de solidaridad con López Beltrán, en el que enfatizó que los ataques en su contra muestran “en el fondo el intento de intervenir en la vida política de México desde los sectores más radicales de la ultraderecha internacional”.
Los gobernadores emanados de la Cuarta Transformación lanzaron un posicionamiento conjunto contra la “injerencia extranjera”, en el que recalcaron que defenderán “siempre la soberanía nacional” y que “frente a quienes buscan dividir, desinformar o sembrar miedo, responderemos con trabajo, compromiso y resultados”. El Comité Ejecutivo Nacional del partido y sus 32 comités estatales condenaron mediante una carta a quienes desde la oposición buscan aprovechar decisiones de otros gobiernos para golpear políticamente al país y cuestionar la voluntad popular expresada en las urnas.
La Gobernadora de Campeche, Layda Elena Sansores San Román, calificó de “arbitraria e inexplicable” la cancelación del documento migratorio. En una breve declaración tras arribar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, confió en que su compañero de partido obtenga respuesta a la carta pública que envió a Washington y defendió la conducta de los hijos del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
El grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República hizo público un posicionamiento firmado por la presidenta de ese órgano legislativo, Laura Itzel Castillo Juárez; el coordinador, José Ignacio Mier Velazco, y los 67 integrantes de la bancada, quienes subrayaron que defenderán la soberanía nacional y no cederán “ante presiones, amenazas, campañas de desinformación ni intereses particulares o extranjeros”. Los senadores añadieron que a los traidores a la patria “siempre los juzga la historia” y que quienes estuvieron vinculados a la corrupción y al crimen organizado carecen de autoridad moral para dar lecciones al movimiento de la Cuarta Transformación.
Los diputados del partido también se adhirieron a las manifestaciones de rechazo, al puntualizar en un comunicado que el Gobierno de México “dialoga con el mundo y construye relaciones de cooperación y respeto, no de subordinación. Por eso no podemos aceptar que desde el extranjero se pretenda intervenir, se hagan señalamientos o campañas de desinformación”.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Marina Brugada Molina, fue una de las voces más críticas al exponer que el retiro de la visa tiene motivaciones políticas y busca utilizar un documento migratorio para intervenir en México. “Es el rostro de un nuevo imperialismo con la misma vieja pretensión: imponer la voluntad del poderoso sobre la autodeterminación de las naciones”, señaló durante un mensaje ofrecido en el Jardín Elevado de la Calzada de Tlalpan.
Brugada Molina afirmó que el caso no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de “una época peligrosa en la que resurgen prácticas de fuerza en el orden internacional”, entre las que enumeró presionar a gobiernos, desestabilizar países, lanzar invasiones o agresiones militares, amenazar, condicionar procesos electorales, apoyar a oposiciones políticas de derecha y pretender decidir desde el exterior lo que corresponde decidir a los pueblos.
La mandataria capitalina cuestionó también la reacción de sectores conservadores ante la medida. “En México hay una derecha que durante siglos ha buscado la validación de los poderes extranjeros, hay quien considera que tener una visa califica la condición de ciudadanía de una persona”, mencionó, y agregó que para algunos ese documento administrativo se ha convertido en “una especie de certificado de buena conducta política”.
“Ninguna potencia tiene derecho a determinar quién es buen candidato de México, en el pasado fueron barcos en las costas o ejércitos en el territorio”, puntualizó. “Hoy se pretende utilizar el retiro de visas como instrumento de presión política, lo más grave es la triste y oscura celebración por parte de la derecha mexicana”, indicó.
La titular del Ejecutivo capitalino sostuvo que en distintos momentos de la historia nacional sectores reaccionarios y oligárquicos, ante la falta de apoyo popular, han buscado aliarse con intereses extranjeros para “ganar mediante la injerencia externa lo que no pueden ganar en las urnas, ni con la razón, ni con la democracia”.
Los posicionamientos del bloque ocurrieron en el contexto del retiro de visas estadounidenses a políticos de Morena y de visitas de opositores a ese país, entre ellos el senador y dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Alito Moreno Cárdenas.