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Protesta

Greenpeace escala asta bandera del Zócalo de la CDMX por planta de amoniaco de Topolobampo

En el mensaje, hacen un llamado a la Presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo para que proteja al puerto sinaloense
07/09/2026 08:21

Un grupo de 20 activistas de Greenpeace México escaló la mañana de este lunes el asta bandera monumental del Zócalo de la Ciudad de México para exigir a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo la cancelación de la planta de amoniaco que el Grupo Proman construye, a través de su filial Gas y Petroquímica de Occidente, en Topolobampo, Sinaloa.

Dos escaladores especializados subieron por la estructura metálica con equipo técnico hasta la parte media del asta, donde desplegaron una lona con el mensaje “Presidenta: Proteja Topolobampo”.

En el piso, el resto de los integrantes de la organización ambientalista, acompañados por líderes del colectivo ¡Aquí No!, extendió una manta circular con la leyenda “¡En México No!”, junto con pancartas que decían “No a la planta de amoniaco”, “Hagamos Patria, protejamos la Bahía de Ohuira” y “¡Vivan los defensores de Topolobampo y los pueblos originarios!”.

La protesta se desarrolló de forma pacífica frente a Palacio Nacional y las autoridades capitalinas restringieron de manera temporal el tránsito peatonal en la plaza.

“Greenpeace México realiza esta mañana una manifestación pacífica en el Zócalo de la CDMX, para llamar a la titular del Ejecutivo Federal, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a que instruya a las autoridades competentes a cancelar la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman, Gas y Petroquímica de Occidente, en Topolobampo, Sinaloa”, informó la organización mediante un comunicado.

La instalación fue diseñada para producir 2 mil 200 toneladas métricas de amoniaco anhidro al día y almacenar 75 mil toneladas en sitio, lo que la convertiría en una de las mayores de su tipo en América Latina.

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El proyecto es desarrollado por GPO, filial del consorcio suizo-alemán Proman AG, con una inversión de mil 250 millones de dólares respaldada por el banco alemán KfW IPEX-Bank y por un grupo de instituciones financieras internacionales. Los trámites oficiales iniciaron en 2013.

La acción en el Zócalo se realizó un día después de que el plantón instalado en los accesos a la planta cumpliera el domingo 100 días ininterrumpidos.

En la movilización participaron habitantes de las comunidades indígenas y campos pesqueros de Paredones, Ohuira y Lázaro Cárdenas, así como de diversos ejidos y de Los Mochis.

Felipe Montaño Valenzuela, Gobernador tradicional de la comunidad indígena Mayo-Yoreme de Ohuira y vocero del colectivo ¡Aquí No!, calificó el proyecto como “un golpe existencial a nuestras vidas como pueblos originarios” y advirtió que la planta requeriría la extracción de 2 mil metros cúbicos de agua por hora, que sería descargada en la bahía a una temperatura mayor.

“Creo yo que sería prácticamente la muerte de la bahía y sería el desplazamiento de los pueblos originarios”, sostuvo.

Planteó como alternativas la cancelación o la reubicación de la obra hacia una zona que no comprometa la vida humana.

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Según la Manifestación de Impacto Ambiental elaborada por la propia empresa, referida por Greenpeace, una fuga de cinco minutos resultaría mortal en un radio de 15 kilómetros, con una población aproximada de 165 mil habitantes potencialmente alcanzada, mientras que una fuga de 15 minutos abarcaría un radio de 45 kilómetros y pondría en riesgo a más de 450 mil habitantes del municipio de Ahome.

La organización también señaló el riesgo asociado al tramo de 3 kilómetros del amoniaducto que transportaría el producto de la planta al muelle.

Montaño Valenzuela afirmó que las corporaciones de emergencia locales carecen de capacidad de respuesta ante un accidente de esa magnitud.

Greenpeace sostiene que la planta se ubicaría en una zona catalogada como sitio Ramsar, con humedales de relevancia mundial, que funciona como hábitat y área de crianza, tránsito y reproducción de 39 especies de flora y fauna protegidas por la NOM-059, entre ellas el delfín nariz de botella, además de constituir territorio sagrado para las comunidades Mayo-Yoreme.

Aleira Lara Galicia, directora ejecutiva de Greenpeace México, explicó que la protesta se realizó al pie de la bandera nacional como referencia a los conceptos de unidad, soberanía e identidad.

“Estos capitales extranjeros están viniendo a amenazar ecosistemas de suma relevancia para el país y para el mundo. No podemos seguir permitiendo el desarrollo económico a costa de la vida en todas sus formas, del medio ambiente y de la gente que habita esta región”, afirmó.

Lara Galicia agregó que las modificaciones técnicas, operativas y de mitigación social a las que se comprometió el Grupo Proman durante las mesas de diálogo con el Gobierno federal resultan insuficientes, y argumentó que realizar cambios a la Manifestación de Impacto Ambiental y al Estudio de Riesgo en esta etapa contradice los procedimientos establecidos en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.

“Es tiempo de que las autoridades asuman su competencia en el tema, principalmente el Ejecutivo, encabezado por la Dra. Sheinbaum Pardo, y actúen a favor de la defensa y protección de este espacio”, declaró.

El 15 de junio de este año, el pueblo Mayo-Yoreme, vecinos de la Bahía de Ohuira y el colectivo ¡Aquí No! clausuraron de forma simbólica las instalaciones ante la falta de respuesta de la Semarnat y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

El 12 de junio, Alicia Bárcena Ibarra, titular de Semarnat, anunció una evaluación conjunta del riesgo integral del proyecto tras una reunión privada con integrantes de las comunidades indígenas y del colectivo.

El Gobierno federal anunció la conformación de tres grupos técnicos que evaluarán las condiciones del proyecto del 7 al 11 de septiembre de 2026.

Integrantes del colectivo ¡Aquí No! precisaron que su disposición a participar en ese análisis no implica aceptar la construcción de la planta.

GPO manifestó el 4 de septiembre que recibía el inicio de los grupos técnicos como una oportunidad para transformar las inquietudes expresadas en decisiones sustentadas en evidencia científica, e indicó que el proyecto cuenta con los permisos ambientales, sociales y regulatorios de los tres órdenes de gobierno y que utilizará agua de mar en sus procesos de enfriamiento.

La manifestación en el Zócalo se sumó a la movilización realizada el 2 de septiembre en Topolobampo, donde más de 300 habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros desplegaron una manta de 30 metros de largo por 1.5 metros de ancho con la leyenda “¿INOFENSIVO? Juntos contra la amenaza”, junto a la estructura industrial conocida por los pobladores como “el misil”.

El plantón frente a las instalaciones de GPO continuará, según anticipó el Gobernador tradicional Mayo-Yoreme.

“Si ahorita ya duramos 100 días, creo yo que podemos seguir adelante y si son los otros 100 días las que tenemos que estar ahí para ser escuchados, lo haremos”.