¿Hasta 10 días de permiso por luto? Esto proponen dos iniciativas
Dos iniciativas fueron presentadas ante la Comisión Permanente la semana pasada con propuestas para establecer permisos laborales de luto con goce de sueldo. Ambas plantean modificar la legislación para garantizar días de ausencia ante el fallecimiento de un familiar, aunque difieren en el número de días, los familiares contemplados y el alcance de las medidas.
La primera iniciativa, presentada por el diputado Alan Sahir Márquez Becerra, del grupo parlamentario del PAN, propone reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado para establecer un permiso de luto tanto para personas trabajadoras del sector privado como para quienes laboran en instituciones públicas.
La segunda, presentada por Ivonne Ortega, coordinadora del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, plantea modificar la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para crear un permiso pagado por duelo dirigido al personal del sector público federal, con una duración diferenciada según el vínculo con la persona fallecida.
Las dos propuestas fueron turnadas a la Comisión de Trabajo y Previsión Social después de ser recibidas por la Comisión Permanente el 12 de agosto.
Una propuesta para trabajadores públicos y privados
La iniciativa de Alan Márquez busca adicionar la fracción XXXV al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo y el inciso f) de la fracción VIII del artículo 43 de la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado.
El propósito es establecer un respaldo legal para que las personas trabajadoras puedan ausentarse de sus labores después del fallecimiento de un familiar sin perder ingresos ni tener que utilizar días de vacaciones.
La propuesta contempla hasta cinco días hábiles de permiso pagado por el fallecimiento de familiares cercanos en línea directa, por afinidad o adopción. Entre los vínculos considerados se encuentran padres, hijos, hermanos y cónyuge, además de abuelos y nietos.
El permiso podría extenderse a siete días cuando el fallecimiento ocurra en un estado distinto al de residencia de la persona trabajadora. En esos casos se sumarían dos días laborables con goce de sueldo para facilitar los traslados y los trámites relacionados con el fallecimiento.
Para acreditar el derecho al permiso, la persona trabajadora tendría que presentar una copia simple del acta de defunción ante su empleador. La iniciativa establece un plazo de hasta 20 días hábiles posteriores al fallecimiento para entregar ese documento.
De acuerdo con la propuesta, la reforma busca modificar de manera simultánea las normas aplicables a los sectores privado y público para evitar que el acceso a estos permisos dependa de las reglas de cada empresa o patrón.
Hasta 10 días para determinados casos en el sector público
La iniciativa de Ivonne Ortega se concentra exclusivamente en el personal del sector público federal y plantea reformar la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado mediante la adición del inciso f) a la fracción VIII del artículo 43 y la creación de un artículo 43 Bis.
La propuesta establece diferentes periodos de permiso dependiendo del vínculo con la persona fallecida y de las circunstancias de la pérdida.
El periodo más amplio sería de 10 días laborables con goce de sueldo para el fallecimiento de un hijo o hija, así como para pérdidas gestacionales o muertes fetales. En estos últimos casos, el permiso sería aplicable tanto a la persona gestante como a la otra parte progenitora.
También se contemplan hasta 10 días ante el fallecimiento del cónyuge, concubina, concubinario o pareja en sociedad de convivencia.
Para otros familiares cercanos, la propuesta establece cinco días laborables con goce de sueldo. En este grupo se encuentran padres, madres, hermanos, abuelos, nietos, suegros y personas que se encuentren bajo patria potestad o tutela de la persona trabajadora.
La propuesta incorpora además permisos adicionales relacionados con la distancia que deba recorrerse. Cuando sea necesario trasladarse a otro estado del país para atender los trámites o el funeral, se sumarían dos días laborables. Si el desplazamiento debe realizarse al extranjero, se añadirían tres días.
De esta manera, el número de días no dependería únicamente del vínculo familiar, sino también de la necesidad de trasladarse fuera de la entidad de residencia.
El argumento sobre la ausencia de una garantía general
La iniciativa de Márquez Becerra señala que la legislación vigente deja la autorización de permisos por fallecimiento a criterio de cada empresa o patrón, por lo que propone establecer una regla común mediante modificaciones a las leyes laborales aplicables a los sectores privado y público.
En el caso de la propuesta de Ortega Pacheco, el planteamiento parte de que la legislación actual tampoco garantiza para el personal público federal días de descanso pagados ante la muerte de un ser querido. Bajo el esquema que propone, el permiso dejaría de depender de la decisión de cada jefatura y se convertiría en una obligación para las dependencias públicas.
La legisladora también fundamenta la duración de los permisos propuestos en información médica y referencias internacionales. La iniciativa señala que estudios científicos han identificado un aumento de riesgos para la salud física y emocional durante el primer mes de duelo y menciona que países como España, Chile, Colombia y Perú cuentan con descansos remunerados vinculados con estas situaciones.