Maru Campos acusa que en Sinaloa normalizan narcopolítica, mientras su Gobierno enfrenta investigación
María Eugenia Campos Galván, Gobernadora de Chihuahua, rechazó las acusaciones del Gobierno federal en su contra y aseguró que su administración ha actuado en todo momento apegada a la ley, al tiempo que señaló que en Sinaloa se ha normalizado la narcopolítica y los vínculos con el crimen organizado.
“Yo sólo hago mi trabajo”, afirmó en declaraciones recogidas por el diario El Universal, al contrastar la situación de su Gobierno con la del Gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado formalmente el 29 de abril por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Campos Galván sostuvo que mientras a ella se le ataca por haber desmantelado un laboratorio clandestino de drogas, en Sinaloa la narcopolítica se ha convertido en algo cotidiano y tolerado.
El posicionamiento de la Gobernadora ocurre en medio de una investigación que la Fiscalía General de la República lleva a cabo por la presunta participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un operativo contra el narcotráfico realizado entre el 17 y 18 de abril en la Sierra del Pinal, en el municipio de Morelos, Chihuahua, sin autorización del Gobierno federal.
En ese operativo fueron desmantelados seis laboratorios clandestinos de drogas atribuidos al Cártel de Sinaloa; al concluir la operación, un accidente automovilístico cobró la vida de dos presuntos agentes de la CIA, identificados como Richard Leiter Johnston y John Dudley Black, así como de Pedro Román Oseguera Cervantes, titular de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, y de Manuel Genaro Méndez Montes, agente de esa corporación.
La FGR aseguró posteriormente el inmueble e incautó más de 55 mil litros y más de 50 toneladas de precursores químicos, así como cerca de 2 mil litros de metanfetamina.
El organismo federal informó que la investigación se lleva a cabo por posibles delitos contra la seguridad nacional y tiene como objetivo determinar si el Gobierno de Chihuahua tenía conocimiento de la participación de los agentes estadounidenses.
“Ellos decidieron colaborar con el Gobierno de Estados Unidos fuera de la Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional. Por eso la Fiscalía abre una investigación”, señaló la Presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo a principios de mayo.
El Partido Acción Nacional ha respaldado la postura de Campos Galván desde que estalló el escándalo.
Sheinbaum Pardo confirmó el 20 de mayo que la FGR mantiene abierta la investigación por violaciones a la Ley de Seguridad Nacional, y subrayó que la responsabilidad recae en las autoridades mexicanas que autorizaron u omitieron reportar la presencia de los agentes extranjeros, no en el Gobierno estadounidense.