Más de 60 fosas clandestinas ligadas a feminicidios fueron halladas en México entre 2020 y 2024
Entre 2020 y 2024 se localizaron en México al menos 67 fosas clandestinas vinculadas con casos de feminicidio, distribuidas en 23 entidades del País, lo que representa alrededor del 70 por ciento del territorio nacional, de acuerdo con un análisis basado en datos de la Fiscalía General de la República.
La información fue recopilada y analizada en un artículo académico elaborado por Marina Marchand Moreno, colaboradora del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México; y Andrea Horcasitas, encargada del mismo programa, quienes revisaron registros oficiales y reportes periodísticos para documentar estos hallazgos.
En el periodo estudiado, en Sinaloa se ubicaron tres fosas clandestinas con restos de víctimas de feminicidio.
El estudio señala que la presencia de fosas relacionadas con feminicidios no debe entenderse como un hecho aislado, sino como parte de una cadena de violencia que involucra otros delitos y contextos criminales.
En el periodo analizado se identificó una tendencia creciente en el número de fosas localizadas. Durante 2020 se registraron 10 hallazgos; en 2021 se contabilizaron 7; en 2022 se documentaron 12; en 2023 se reportaron 7; y en 2024 se alcanzó el registro más alto con 31 fosas vinculadas con este tipo de casos.
El análisis también identifica algunas posibles causas asociadas a estos hechos, entre las que se encuentran contextos de violencia machista, disputas familiares y dinámicas criminales que derivan en agresiones contra mujeres.
A nivel nacional, las investigaciones registran el hallazgo de 95 mujeres en fosas clandestinas durante estos cuatro años. De ese total se tiene información sobre la edad de 66 víctimas, cuyas edades van de los 9 a los 67 años.
Los datos muestran que la mayor concentración de víctimas se ubica entre los 20 y 30 años, mientras que el promedio de edad es de 31 años.
El estudio también documenta los lugares donde se realizaron los hallazgos. El 36 por ciento de las mujeres fueron localizadas en fosas clandestinas dentro de domicilios, lo que coloca a las viviendas como el principal sitio de descubrimiento de este tipo de enterramientos.
El resto de los hallazgos se distribuye en otros espacios como terrenos abiertos, zonas rurales y lugares alejados de centros urbanos, de acuerdo con el análisis.
Por entidad federativa, Sonora encabeza la lista con ocho fosas vinculadas con feminicidios en el periodo analizado, seguido por Chihuahua con siete, Guerrero con seis y Guanajuato con cinco.
Con cuatro fosas registradas se encuentran Michoacán, Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México. En tanto, Sinaloa, Durango, Jalisco, Veracruz y Puebla reportan tres cada uno.
Baja California y Tabasco registran dos fosas cada uno, mientras que Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Oaxaca, Chiapas, Baja California Sur, Campeche y Yucatán reportan un caso respectivamente.
El análisis señala que estos hallazgos permiten dimensionar la dispersión territorial de los casos, así como la complejidad de los contextos en los que ocurren, al tratarse de hechos que se registran tanto en zonas urbanas como en comunidades rurales.
La investigación forma parte de los trabajos del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, que busca documentar patrones de violencia y aportar elementos para el análisis del fenómeno del feminicidio en México a partir de registros oficiales y académicos.