México acumula 135 casos humanos de miasis por gusano barrenador
En lo que va de 2026, México confirmó 25 nuevos casos humanos de miasis por gusano barrenador, con lo que la cifra acumulada ascendió a 135 personas afectadas, según datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud (SSa).
Los reportes correspondientes a las últimas tres semanas epidemiológicas detallaron que, del 4 al 10 de enero de 2026, se registraron 12 casos. Siete de los contagios se concentraron en Chiapas, cuatro en Yucatán y uno en Quintana Roo. La semana del 11 al 17 de enero de 2026 se confirmaron 10 incidencias, con cuatro en Chiapas, dos en Yucatán, tres en Oaxaca y uno en Quintana Roo.
Del 18 de enero al 3 de febrero de 2026 se contaron otros tres casos. Estos contagios correspondieron a un hombre de 69 años en Chiapas, así como a dos hombres en Guerrero, de 74 y 53 años de edad, respectivamente. Guerrero no había reportado contagios humanos por esta enfermedad hasta el momento.
Por entidad federativa, Chiapas encabezó la lista al concentrar 99 de los 135 casos. Al estado le siguieron Yucatán con 14, Quintana Roo con seis, Oaxaca con seis, Campeche con cuatro, Tabasco con dos, Veracruz con dos y Guerrero con dos.
Según el más reciente reporte epidemiológico, 10 de las personas afectadas se encontraban recibiendo tratamiento ambulatorio, mientras que otras siete estaban hospitalizadas.
La SSa inició el registro de miasis en humanos en abril de 2025, cuando se notificó el primer caso, correspondiente a una mujer de 77 años de edad, residente del municipio de Acacoyagua, Chiapas.
La miasis es una infestación causada por larvas de mosca que se desarrollan en tejidos vivos. En el caso del gusano barrenador, la afección es provocada por la especie Cochliomyia hominivorax, cuyas larvas se alimentan de piel y tejido subcutáneo.
Los principales síntomas reportados incluyen una protuberancia dolorosa en la piel con secreción, la sensación de movimiento bajo la piel y, en ciertos casos, dolor agudo. Respecto a las acciones preventivas, la SSa reiteró la importancia de mantener protocolos de higiene y detectar oportunamente lesiones en la piel, especialmente en zonas rurales o con mayor actividad ganadera.
La mayoría de los pacientes presentaba comorbilidades como diabetes, alcoholismo, neoplasias, hipertensión arterial, insuficiencia venosa o condiciones de vulnerabilidad social, lo que favorece el desarrollo de heridas susceptibles a infestación.
Respecto a los municipios con mayor incidencia, en Chiapas se identificaron pacientes en Mapastepec, Tapachula, Escuintla, Villa Comaltitlán, Huixtla, Pichucalco, Tonalá, Ocosingo, Chilón, Mazatán, Yajalón, Huehuetán, Suchiate, Chamula, Cacahoatán y Pijijiapan. En Campeche, los casos confirmados se presentaron en Ciudad del Carmen y Candelaria. En Guerrero, los municipios afectados fueron Copala y otro sin especificar en los reportes consultados.
La miasis es una infestación parasitaria que afecta a animales y humanos, provocada por la presencia de larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax en tejido vivo. Desde el primer caso confirmado el 17 de abril de 2025, la institución federal ha mantenido vigilancia epidemiológica y ha llamado a la población a colaborar con las autoridades sanitarias respecto a la detección y control de la plaga.
La higiene y la atención oportuna de heridas son esenciales para romper el ciclo de infestación y evitar nuevos contagios, indicó la SSa.
El gusano barrenador del ganado había sido erradicado de México en 1991, pero resurgió en noviembre de 2024, cuando se detectó el primer caso en animales en el estado de Chiapas. Desde entonces, la plaga se ha extendido hacia el norte del territorio mexicano, afectando también al sector ganadero.
Hasta el 7 de enero de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) reportó 492 casos activos de gusano barrenador del ganado, lo que representó una reducción de 57 por ciento respecto al pico de mil 145 casos reportado el 10 de diciembre de 2025.
Si bien la plaga se ha presentado en 17 entidades, la atención oportuna y los protocolos estrictos lograron que el 95.7 por ciento del total de 492 casos activos al 7 de enero de 2026 se localizaran en nueve estados: Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Campeche, Guerrero y Puebla.
Los estados de Jalisco, Morelos, Nuevo León y Querétaro ya se encontraban libres de la plaga, debido a la atención oportuna de la emergencia, según informó el Senasica.
El Gobierno Federal mexicano invirtió aproximadamente dos mil 122 millones de pesos en vigilancia y tratamiento para combatir la plaga. Además, se esperaba que en el primer semestre de 2026 iniciara operaciones la planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, con una capacidad de 100 millones de especímenes por semana para fortalecer la barrera biológica del país. Al 8 de enero de 2026, la planta de moscas tenía 48 por ciento de avance.
Brooke Rollins, titular del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), dispuso de una inversión de 21 millones de dólares para renovar la planta de fabricación de moscas estériles, ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas. Este operativo formó parte del Plan de Acción Conjunto entre México y Estados Unidos, que fortalece la cooperación bilateral frente a esta amenaza zoosanitaria.
El impacto económico fue severo debido a la presencia de la larva Cochliomyia hominivorax. El Gobierno de Estados Unidos cerró su frontera al ganado mexicano, lo que derivó en pérdidas por mil 90 millones de dólares en exportaciones entre enero y octubre de 2025, una caída drástica frente a los mil 425 millones de dólares obtenidos en el mismo período de 2024.