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Diplomacia

México no asistió a cumbre ‘antiterrorista’ de Rubio, por ser política, dice Sheinbaum

De los países invitados, México, Brasil y Singapur son los que no asistieron

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el Gobierno de México recibió una invitación para participar en la cumbre internacional convocada por Estados Unidos sobre el “resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda”, pero decidió no asistir al considerar que se trataba de un asunto político y no de seguridad.

“Sí hubo una invitación a la Secretaría de Relaciones Exteriores y en este caso dado que era un tema desde nuestra perspectiva más político que un asunto relacionado con el combate a los grupos delincuenciales u otros temas de seguridad consideramos que era mejor no asistir”, afirmó Sheinbaum Pardo al ser cuestionada sobre el tema durante su conferencia matutina en Tulum, Quintana Roo.

Explicó que el Gobierno mexicano suele participar como observador o con delegaciones en otros foros internacionales, pero que en este caso el enfoque del evento hizo que se descartara la asistencia.

Añadió que se le informó al Departamento de Estado de Estados Unidos que México no acudiría al encuentro.

“Ellos tienen sus razones, nosotros consideramos que los temas políticos no tienen por qué convertirse en un tema de seguridad a menos que haya un delito que perseguir como en este caso que se presentó en Baja California, entonces por eso consideramos que no era prudente asistir”, declaró.

El encuentro, encabezado por el secretario de Estado, Marco Rubio, se celebró el 16 de julio en Washington, con la participación de decenas de países.

De una lista de 67 invitados, únicamente México, Brasil y Singapur no acudieron a la reunión ministerial.

Entre los países de América que sí participaron estuvieron Argentina, Belice, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Durante su discurso ante enviados de países de América, Europa y Asia, Rubio sostuvo que el terrorismo político de extrema izquierda no constituye un fenómeno reciente, sino que durante buena parte de la era moderna fue la forma dominante de violencia política en el mundo.

Señaló que los indicadores mostraban un repunte de este tipo de violencia y citó como ejemplo las protestas contra la brutalidad policial registradas en Estados Unidos en 2020.

Rubio también estableció un paralelismo entre la violencia política reciente y la que vivieron países latinoamericanos entre 1970 y 1980, al mencionar a organizaciones como los Tupamaros en Uruguay, los Montoneros en Argentina, y las FARC y el ELN en Colombia.

La cumbre se organizó luego de que el Presidente estadounidense, Donald Trump, firmara en mayo de 2026 una estrategia antiterrorista enfocada en identificar y neutralizar grupos políticos violentos y laicos considerados antiamericanos, entre ellos Antifa.

Un funcionario del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato, señaló que el sistema antiterrorista estadounidense requería actualizarse para enfrentar este tipo de amenazas contra la seguridad nacional.

El funcionario precisó que los esfuerzos del Gobierno de Estados Unidos se concentraron en actividades que cumplen con la definición de terrorismo, como asesinatos, secuestros, amenazas violentas contra instituciones gubernamentales y ataques contra infraestructura crítica y personal militar.

La iniciativa se intensificó tras el asesinato del activista conservador Charlie Kirk en septiembre de 2025, luego de que asesores de la Casa Blanca solicitaran una respuesta coordinada contra grupos de izquierda señalados de promover la violencia.

La Casa Blanca indicó que la estrategia también contempló a organizaciones de extrema derecha que fomentan la violencia.