México no se doblega ni se vende, afirma Sheinbaum en Querétaro
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende, durante la conmemoración del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, realizada en el Teatro de la República en Querétaro.
En su mensaje, Sheinbaum Pardo reiteró que México no regresará al régimen de privilegios y de corrupción, y aseguró que el País no volverá a ser colonia ni protectorado de ninguna nación ni entregará sus recursos naturales.
Sostuvo que, con entereza y fiel a la historia del País, México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende, al reafirmar una posición de defensa de la soberanía frente a presiones externas.
Sheinbaum Pardo enmarcó sus declaraciones en un balance de los cambios impulsados por su administración, al agradecer a legisladoras y legisladores por el trabajo que permitió la aprobación de 22 reformas constitucionales y 50 reformas a leyes secundarias, entre ellas la reforma al Poder Judicial que estableció la elección popular de jueces, magistrados y ministras y ministros.
Según su exposición, dichas modificaciones buscaron reforzar el carácter social de la Constitución de 1917 y consolidar un nuevo esquema institucional.
Al referirse a los últimos 36 años previos a la llamada Cuarta Transformación, señaló que en ese periodo se aprobaron reformas que calificó como antipopulares, entreguistas y contrarias al interés público, algunas de ellas impulsadas desde el extranjero, además de una democracia que describió como simulada.
Afirmó que la 4T recuperó el sentido social del texto constitucional y definió como eje de su proyecto la defensa de la soberanía nacional.
En este marco, destacó reformas a los artículos 19 y 40 de la Constitución que, según su discurso, fortalecen la soberanía nacional.
Citó el nuevo contenido que establece que el pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier acto desde el extranjero que sea lesivo de su integridad, independencia y soberanía, incluidos golpes de Estado, injerencia en elecciones o violaciones al territorio mexicano.
Respecto al contexto internacional inmediato, Sheinbaum Pardo aludió al amago de Donald Trump de imponer aranceles a países que envíen petróleo a Cuba, y vinculó esa advertencia con la necesidad de reforzar la defensa de la política exterior mexicana y de los recursos energéticos nacionales.
Sostuvo que México no se explica sin la solidaridad hacia otros pueblos y subrayó el papel de la justicia y la democracia como principios rectores de la relación con otras naciones.
Planteó que la soberanía no se negocia, sino que se defiende, y subrayó que México no entregará sus recursos naturales, en particular en un escenario de presiones económicas y comerciales desde el exterior.
Insistió en que el País no regresará a esquemas de privilegio ni a políticas que, en su diagnóstico, favorecieron intereses particulares en detrimento del interés público.
De cara a los próximos años de su administración, Sheinbaum Pardo proyectó la continuidad de la agenda de reformas constitucionales y legales orientadas a consolidar el modelo impulsado por la 4T y a mantener la defensa de la soberanía frente a decisiones o acciones externas que pudieran considerarse lesivas para México.
Según el mensaje pronunciado en el Teatro de la República, afirmó que el Gobierno federal sostendrá una política de no subordinación y de protección de los recursos estratégicos del País.