México reporta 182 casos de malaria; concentran brotes en la región Altos de Chiapas
Actualmente se registran 182 casos de malaria (también conocida como paludismo) en México, todos concentrados en la región Altos de Chiapas, informó la Secretaría de Salud en el marco del Día de la Malaria en las Américas. El resto del País, equivalente a 31 entidades federativas, se mantiene libre de transmisión de esta enfermedad parasitaria.
El director de Enfermedades Transmitidas por Vectores del Cenaprece, Fabián Correa Morales, precisó que los casos de transmisión local se concentran en 48 localidades de 10 municipios chiapanecos, entre los que destacan Palenque, Pantelhó, San Juan Cancuc, Chalchihuitán y Chenalhó.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias intensificaron las acciones de control en la zona, mediante la aplicación de larvicidas en cuerpos de agua, fumigación y nebulización para eliminar brotes. Asimismo, el gobierno convocó a la comunidad para retirar algas y vegetación cercana a las viviendas, sitios donde comúnmente se encuentra al mosquito.
Diferencias con el mosquito del dengue
A diferencia del insecto que transmite el dengue —que se reproduce en agua limpia estancada en los hogares—, la hembra del mosquito Anopheles, portadora del paludismo, anida en zonas naturales de agua dulce poco profundas.
Sus principales criaderos son ríos, charcos, estanques, zonas pantanosas y lagunas, especialmente aquellos con vegetación acuática y algas verdes filamentosas.
Una vez que el mosquito infectado pica a una persona, transmite microorganismos del género Plasmodium. En los humanos, el parásito se multiplica primero en el hígado y posteriormente ataca los glóbulos rojos.
En México, el parásito que circula localmente es el Plasmodium vivax, para el cual se aplica un tratamiento que dura siete días bajo supervisión médica.
Sin embargo, el sistema de salud también cuenta con tratamientos específicos para casos contraídos en el extranjero (viajeros procedentes de África o el resto del continente americano) contagiados con Plasmodium falciparum, a fin de evitar que desarrollen formas graves de la enfermedad.