Omar García Harfuch: siete ataques del crimen organizado a la Secretaría de Seguridad en su gestión
Desde que inició como Secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch ha reportado un total de siete ataques perpetrados por integrantes del crimen organizado en contra de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Esta serie de agresiones cometidas por parte del crimen organizado, que incluyen asesinatos, secuestros y ataques armados, se han concentrado en estados con alta incidencia delictiva, como Sinaloa, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, evidenciando los riesgos que enfrentan los agentes de inteligencia del País, piezas clave para la seguridad nacional.
Crimen organizado: el sangriento inicio en Sinaloa y la crisis de equipo
La violencia contra la corporación tuvo su primer episodio el 18 de diciembre de 2024, cuando fue asesinado el primer elemento de investigación de la SSPC durante la administración de Harfuch en Culiacán, Sinaloa.
Dicho asesinato tuvo especial relevancia debido a que este se desarrolló en medio de la guerra interna que enfrenta al Cártel de Sinaloa, entre los familiares de Ismael “El Mayo” Zambada, mejor conocidos como “Los Mayos”, y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, conocidos como “Los Chapitos”, conflicto que comenzó a raíz de la supuesta entrega del primero a los Estados Unidos por los hijos del segundo.
“Nuestro más sentido pésame a la familia de nuestro compañero y todo nuestro reconocimiento a la labor que realizan diario mujeres y hombres de Gabinete de Seguridad”, escribió Harfuch en su cuenta de X, antes Twitter.
Sin embargo, este homicidio por parte de integrantes del crimen organizado desató una fuerte polémica tras las declaraciones de Claudia Sánchez, supuesta esposa del agente asesinado, quien cuestionó duramente la logística de la misión.
A través de redes sociales, Claudia Sánchez denunció que los elementos fueron enviados “sin organización” y que su esposo portaba únicamente un “arma pequeña” para enfrentar a criminales de alta peligrosidad y calificó la comisión como “mal hecha”.
“Es mi esposo y que dolor tan grande estoy sintiendo de no haberlo podido convencer que renunciara cuando le llegó esta comisión tan mal hecha. ¿Los mandan con un arma pequeña para combatir criminales de alto rango? Que impotencia siento”, escribió en sus redes sociales que se encuentran actualmente suspendidas.
Apenas una semana después, el 25 de diciembre, García Harfuch informó en una publicación en sus redes sociales que otro agente de investigación resultó herido en un operativo para desarticular a una “célula generadora de violencia” en la misma ciudad, aunque este logró sobrevivir.
La peligrosidad de los mandamientos judiciales y el caso Sandra Domínguez
La labor de inteligencia también ha cobrado vidas en el cumplimiento de mandamientos judiciales.
El 29 de enero de 2025, un agente de investigación fue asesinado en Veracruz por hombres armados tras ejecutar una orden de aprehensión contra un individuo vinculado a la desaparición de la activista Sandra Domínguez.
A través de sus redes sociales, Harfuch defendió la labor del oficial, afirmando que perdió la vida “cumpliendo con su deber y sacando de las calles a generadores de violencia”.
La desaparición de la defensora mixe Sandra Domínguez, y su esposo Alexander Hernández, acontecida el 4 de octubre de 2024 en la comunidad de María Lombardo de Caso, San Juan Cotzocón, en el estado de Oaxaca, y su posterior asesinato sacudió a la entidad debido a la alta tasa de asesinatos de activistas.
El caso adquirió aún mayor relevancia después de que el activista Joaquín Galván asegurara que semanas antes la defensora confrontó a Adelfo Regino Montes, director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, por supuestamente haber protegido a diversos funcionarios y operadores políticos involucrados en redes de acoso y violencia contra mujeres indígenas, razones por las que incluso recibió amenazas.
Meses más tarde, el 21 de abril de 2025, la violencia contra agentes de la SSPC se trasladó a León, Guanajuato, donde un suboficial identificado como Jonathan murió durante una agresión armada mientras realizaba labores de campo.
En este caso, el Secretario confirmó que se logró la detención de los responsables poco después de la agresión.
Secuestros y rescates tácticos: Michoacán y Jalisco
El año 2025 también se caracterizó por la privación ilegal de la libertad de agentes federales. El 4 de septiembre, dos elementos de la SSPC fueron secuestrados en Álvaro Obregón, Michoacán, mientras realizaban labores de investigación en la localidad.
En este caso ambos elementos fueron rescatados con vida debido a que la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, así como autoridades estatales, realizaron un “despliegue inmediato” para su localización, según informó el propio Secretario mediante sus redes sociales.
Este evento llevó a la captura, el 24 de septiembre, de un objetivo prioritario: Genaro “N”, “El Silencio”, detenido en Uriangato, Guanajuato, vinculado no solo con la privación de la libertad de los dos agentes de la SSPC sino además con diversos homicidios y robos en cajeros.
De acuerdo con el Secretario, este individuo fue identificado como uno de los generadores de violencia en Michoacán y Guanajuato, quien contaba con al menos 10 carpetas de investigación por narcomenudeo, extorsión y homicidio calificado, razón por la cual también era objetivo prioritario de la Estrategia Nacional contra la Extorsión.
Finalmente, el último trimestre del año cerró con dos incidentes críticos:
El primero ocurrió el 19 de octubre en Acapulco, Guerrero, cuando una agresión dejó tres agentes lesionados y un presunto delincuente muerto.
En este caso, la respuesta oficial resultó en la captura de seis personas, incluyendo a Antonio “N”, identificado como el autor intelectual, así como el aseguramiento de armas y drogas.
El último evento ocurrió el 25 de noviembre de 2025, en Zapopan, Jalisco, cuando dos elementos de la SSPC fueron privados de su libertad.
Tras días de incertidumbre, el 1 de diciembre de 2025, el Secretario informó que los agentes fueron localizados con vida y se encontraban en buen estado.
Violencia ha alcanzado a García Harfuch y su círculo cercano
Estos siete incidentes subrayan que los agentes de la SSPC operan como un “muro de contención” frente a la delincuencia; sin embargo, también recuerdan a los hechos de violencia que han alcanzado al propio secretario de seguridad y su círculo cercano.
Por ejemplo, el ataque cometido en contra del propio García Harfuch en el 2020, cuando supuestos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación atentaron contra el funcionario mientras este se desempeñaba como Secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, durante la administración de Claudia Sheinbaum como Jefa del Gobierno capitalino.
Una agresión en la que un grupo de hombres disparó contra Harfuch un total de 414 veces y que culminó con tres personas muertas y cinco lesionadas.
Entre estos ataques de alto perfil también se encuentra el asesinato de Milton Morales Figueroa, Jefe de Inteligencia de la Policía de la Ciudad de México y personaje cercano a Harfuch, cometido el 21 de julio de 2024 en Coacalco, Estado de México.
Omar García Harfuch, que en ese entonces ya había sido nombrado por Claudia Sheinbaum como titular de la SSPC también lamentó el asesinato del funcionario, a quien calificó como un “gran amigo”.
“Descanse en paz nuestro amigo y compañero Milton. Un hombre sumamente generoso, extraordinario investigador, gran mexicano y sobre todo gran amigo. Como equipo daremos con los responsables como siempre lo hemos hecho”.