‘Queremos agua, no provocadores’: cancelan marcha en Jalisco ante presencia de grupo de choque
Colectivos y ciudadanos se reunieron este domingo para encabezar la segunda megamarcha por la mala calidad de agua en Jalisco y para exigir justicia por las agresiones y detenciones registradas durante la protesta del pasado 11 de octubre; sin embargo, la marcha se canceló ante la presencia de grupos de personas cubiertos del rostro que portan palos, piedras y martillos.
Los manifestantes se congregaron en el Parque Rojo desde las 11:00 de la mañana para dirigirse al Palacio de Gobierno, pero ante el lanzamiento de petardos los ciudadanos reunidos se negaron a avanzar hasta que ese grupo vestido de negro o con camisetas de futbol se saliera del contingente.
“Queremos agua, no provocadores”, gritaban para exigir que la movilización se tornara segura y sin violencia.
Algunos de los organizadores anunciaron la cancelación de la marcha debido a la infiltración de grupos de choque, que, aseguran fueron mandados por el gobierno del estado para reprimir la protesta y decidieron permanecer en el Parque Revolución, conocido como Parque Rojo, para evitar enfrentamientos.
Antes esta nueva movilización, Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó a las autoridades de Jalisco y del municipio de Guadalajara a respetar y proteger los derechos de expresión y manifestación, así como a evitar el uso innecesario de la fuerza.
A través de un comunicado, el organismo informó que su equipo permanece en la ciudad desde el 13 de octubre y continuará con las diligencias para evitar que se repitan hechos como los ocurridos durante la protesta del 11 de octubre.
Protestas por agua en Guadalajara
Alrededor de 10 mil personas marcharon el domingo 11 de octubre en Guadalajara debido a la crisis de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). La movilización partió de la Glorieta de La Minerva y llegó hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus.
Aunque la protesta inició de forma pacífica, cerca de Casa Jalisco se registraron enfrentamientos entre policías y manifestantes. En esa zona, policías utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar a las personas. También se documentaron detenciones y agresiones contra manifestantes y periodistas que cubrían la protesta.
Pablo Lemus atribuyó los enfrentamientos a un presunto “grupo de choque” que, según su versión, provocó los actos de violencia; pidió investigar tanto las agresiones como los posibles abusos policiales.
Organizaciones de derechos humanos pidieron investigar el uso de la fuerza durante la marcha en la que se reportan al menos 50 detenciones.