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Operativo

Revelan tres videos inéditos de la captura de ‘El Chapo’ en Los Mochis, en 2016

El contenido muestra algunos de los momentos tras la detención del líder del Cártel de Sinaloa
17/08/2026 11:21

El diario El Universal difundió tres videos inéditos grabados el 8 de enero de 2016, día de la última detención de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, en Los Mochis, Sinaloa.

El material, revelado en exclusiva por el periodista Héctor de Mauleón en su columna, muestra al narcotraficante lavándose la cara en la habitación de un hotel, trasladado hacia un hangar y conversando con un agente respecto al grupo criminal Los Zetas, a 10 años de la operación que puso fin a su fuga.

En el primer video, Guzmán Loera aparece con la camiseta manchada de lodo, lavándose la cara y el pelo en la habitación 51 del Hotel Doux, donde permaneció bajo custodia de agentes de la Policía Federal mientras llegaban refuerzos.

Ahí preguntó a uno de los agentes si el jabón le haría daño en los ojos, a lo que el policía respondió que era mejor no aplicárselo y que podía quitarse la playera.

En el segundo, “El Chapo” viaja a bordo del vehículo que lo condujo al hangar desde el cual fue trasladado a la Ciudad de México.

Con los ojos cerrados, respondió “Todo bien, gracias” y negó haber recibido maltrato o golpes cuando los agentes se lo preguntaron.

El tercer video lo muestra ya limpio, vestido con pants de color azul, en una conversación con uno de los agentes respecto a “El Canicón”, integrante de Los Zetas.

Guzmán Loera se deslindó de las prácticas de esa organización: “Ellos son rateros, estafadores, no narcotraficantes”, afirmó, y sostuvo que él se dedicó desde joven a sembrar mariguana y a traficar, pero nunca a robar.

En la misma charla aseguró que no habría una guerra de su gente contra el Gobierno de Sinaloa tras su captura, pues, según dijo, tenía instruido a sus hombres no enfrentar a ningún policía si un día fracasaba.

Los videos se suman a la reconstrucción de la operación del 8 de enero de 2016.

Aquella mañana, Guzmán Loera escapó por un túnel de un operativo de la Secretaría de Marina a cargo del Almirante Marco Antonio Ortega Siu, acompañado por su jefe de gatilleros, Orso Iván Gastelum Cruz, “El Cholo Iván”.

Según el reporte de la Comisión Nacional de Seguridad, ambos salieron de una alcantarilla en el centro de Los Mochis a las 9:08 horas, en ropa interior y armados: “El Chapo” con una pistola y “El Cholo Iván” con un arma larga con aditamento lanzagranadas.

Tras despojar de un Jetta blanco a su conductor, el vehículo dejó de funcionar y los prófugos detuvieron un Focus rojo conducido por una mujer que viajaba con su hija y su nieta de cinco años.

Gastelum Cruz le devolvió su bolsa, en la que llevaba un teléfono celular, y la mujer reportó el robo al C-4, lo que activó la alerta de que un Focus robado huía hacia el sur.

Dos agentes de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal, que hacían guardia bajo un puente y cuyas identidades fueron protegidas con seudónimos en la columna, persiguieron el automóvil junto con el responsable del turno, quien cerró el paso al vehículo.

“Comandante, aquí traigo al Patrón. Échenme la mano”, dijo “El Cholo Iván” al descender.

Los agentes reconocieron de inmediato a Guzmán Loera, lo subieron a la patrulla y, por vía telefónica para evitar que el cártel interceptara la comunicación por radio, informaron a su jefe de estación y pidieron refuerzos.

Durante el trayecto, el capo insistió en que lo ayudaran a llegar a Che Ríos y ofreció “arreglarles la vida para siempre”, mientras Gastelum Cruz advirtió que su gente llegaría en minutos a rescatar al “Patrón” y los mataría si no los dejaban ir.

La información escaló hasta Renato Sales Heredia, entonces Comisionado Nacional de Seguridad, quien pidió una fotografía para verificar la identidad del detenido; la imagen enviada fue la que después circuló en todo el País.

Por la radiofrecuencia, los agentes escucharon que 30 camionetas con hombres armados se dirigían a Los Mochis para liberar a Guzmán Loera.

Ante la imposibilidad de llegar a su cuartel, decidieron esperar los refuerzos en el Hotel Doux, donde permanecieron 20 minutos a solas con el narcotraficante en la habitación 51.

En ese lapso, “El Chapo” alternó ofertas de dinero y empresas con amenazas: “Me van a venir a rescatar, va a haber un regadero de sangre, mejor déjenme ir”. Los policías no cedieron.

La captura de aquel día cerró la carrera del líder del Cártel de Sinaloa, quien fue trasladado a la Ciudad de México y posteriormente extraditado a Estados Unidos, donde cumple cadena perpetua.

Los videos revelados por El Universal completan el registro documental de su última mañana en libertad y del capítulo de violencia que siguió a su caída.