Sheinbaum afirmó que del lado de México no detectaron drones en la frontera
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que desde territorio mexicano “no hubo nada” que afectara el espacio aéreo en El Paso, Texas, después del cierre temporal decretado alrededor del aeropuerto de esa ciudad fronteriza, medida que fue revertida horas más tarde.
Sostuvo que el Gobierno de México no cuenta con información oficial que vincule drones operados desde México con las restricciones aplicadas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina fue cuestionada sobre la posible presencia de drones operados por cárteles de la droga que habrían motivado el cierre del espacio aéreo en El Paso y respondió que “no hubo nada desde México” que generara afectaciones, al subrayar que las dependencias mexicanas no han recibido reportes oficiales sobre incursiones de drones desde este lado de la frontera.
Añadió que, hasta ese momento, la información disponible provenía de declaraciones de autoridades estadounidenses, entre ellas la Fiscal General de Estados Unidos Pamela Bondi y el Secretario del Transporte, así como de comunicados de la FAA que aludieron a “razones especiales de seguridad” sin mencionar directamente a México.
Sheinbaum Pardo explicó que, según el seguimiento de su Gobierno, Bondi hizo referencia ante el Congreso estadounidense a operaciones contra drones vinculados a cárteles del narcotráfico durante una comparecencia relacionada con el caso Jeffrey Epstein, en la que señaló que el ejército estadounidense está derribando drones de los cárteles y que ese tema debería concentrar la atención de los legisladores.
La Presidenta remarcó que esas afirmaciones se emitieron en el contexto de la política de seguridad fronteriza de la administración Trump, que impulsa acciones para neutralizar aeronaves no tripuladas presuntamente utilizadas por organizaciones criminales en la franja limítrofe con México.
El cierre del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, inició la noche del martes 11 de febrero, cuando la FAA anunció restricciones de vuelo por “razones especiales de seguridad” que, en un primer momento, se proyectaron hasta el 20 de febrero, con impacto en operaciones comerciales, de carga y de aviación general, incluyendo la zona aledaña de Santa Teresa, Nuevo México.
Las restricciones fueron levantadas durante la mañana del 12 de febrero, lo que ocasionó inconformidad entre autoridades locales, que reportaron desvíos de vuelos médicos y señalaron que no fueron notificadas de manera anticipada ni han recibido una explicación detallada incluso después de restablecido el tráfico aéreo.
Versiones difundidas por medios estadounidenses como The Wall Street Journal, The New York Times y la agencia Associated Press, citando a fuentes del Gobierno de Estados Unidos, indicaron que el cierre aéreo se relacionó con planes del Pentágono para probar un sistema láser antidrones operado por personal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, cuya activación no se coordinó plenamente con la FAA.
De acuerdo con esas fuentes, la prueba del rayo láser buscaba derribar drones utilizados por cárteles de la droga en la frontera y derivó en fricciones entre el Pentágono y la FAA sobre las condiciones de seguridad para la aviación civil.
Al mismo tiempo, otras versiones difundidas por la cadena Fox News y distintos medios estadounidenses señalaron que el Gobierno habría derribado un globo de fiesta inicialmente confundido con un dron, lo que añadió confusión respecto a las causas reales del cierre del espacio aéreo.
En sus reportes, algunos de estos medios atribuyeron el operativo a una incursión de drones de cárteles mexicanos, mientras fuentes anónimas mencionaron que pudo tratarse de una falsa alarma vinculada a las pruebas del sistema láser.
Sheinbaum Pardo insistió en que, pese a las expresiones emitidas en Washington, ninguna autoridad estadounidense ha mencionado a México en los comunicados oficiales divulgados tras el cierre del espacio aéreo en El Paso, ni ha presentado evidencia que confirme el uso de drones lanzados desde territorio mexicano en ese episodio específico.
Puntualizó que la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó formalmente al Gobierno de Estados Unidos una explicación sobre las causas de la medida adoptada por la FAA y que, hasta la mañana del 12 de febrero no se había recibido una respuesta oficial detallada a través de los canales diplomáticos.
La Presidenta reiteró que México investigará lo ocurrido mediante los canales institucionales correspondientes y mantendrá comunicación con las autoridades estadounidenses, pero enfatizó que, hasta contar con información oficial, la posición del Gobierno federal es que no existe evidencia de que el cierre del espacio aéreo en El Paso tuviera relación con drones operados desde territorio mexicano.
Sheinbaum Pardo sostuvo que el objetivo de su Administración es esclarecer los hechos, evitar especulaciones y preservar una coordinación binacional en materia de seguridad que permita atender de manera conjunta los desafíos que plantea el uso de aeronaves no tripuladas en la frontera común.