Sheinbaum asegura que T-MEC seguirá vigente pese a declaraciones de Trump sobre su ‘irrelevancia’
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá tras las declaraciones del Presidente Donald Trump, quien calificó, un día antes, el acuerdo comercial como “irrelevante” para su País.
Trump realizó estas afirmaciones durante una visita a la planta de Ford en Dearborn, Michigan, donde aseguró que el Tratado “no tiene ninguna ventaja real”.
“Ni siquiera pienso en el T-MEC, quiero que a Canadá y México les vaya bien, pero el problema es que no necesitamos sus productos. No necesitamos autos fabricados en Canadá, no necesitamos autos fabricados en México. Queremos fabricarlos aquí”, declaró.
Además, añadió que el tratado “podríamos tenerlo o no, no importaría”.
Sheinbaum Pardo afirmó durante su conferencia matutina que “estoy convencida que va a seguir la relación comercial con Estados Unidos”.
Destacó que las economías de ambos países están muy interrelacionadas y enfatizó un argumento central: quienes más defienden el tratado son los empresarios estadounidenses, los que más, por supuesto México también, porque hay una integración muy grande.
Explicó que las empresas estadounidenses “tienen muchísimas plantas de producción” en México que forman parte de sus cadenas de valor.
Como ejemplo, mencionó que recientemente compraron una empresa de transformadores en México por un monto muy significativo, lo que quiere decir que hay confianza en el País.
Sheinbaum Pardo presentó un argumento estratégico respecto a la competencia global: mantener la unión comercial de Norteamérica resulta fundamental para que Estados Unidos pueda competir efectivamente contra China.
“A ellos les conviene esta competencia económica bajo el marco del T-MEC”, señaló.
Además, citó un dato concreto sobre los beneficios mutuos del tratado.
“Por cada empleo que se creó aquí se crearon tres en Estados Unidos”.
Con esto buscó desmentir la narrativa de que el acuerdo comercial solo traslada empleos estadounidenses hacia México, argumentando que “no es que el empleo de Estados Unidos se venga para acá”, sino que la integración genera puestos de trabajo en ambos lados de la frontera.
Como evidencia de la interdependencia económica, Sheinbaum Pardo recordó un conflicto reciente con productores agrícolas a finales de 2025 que derivó en el cierre temporal de un puente en Ciudad Juárez, Chihuahua.
En esa ocasión, las autoridades estadounidenses solicitaron de inmediato la reapertura de la frontera, debido a las afectaciones que comenzaban a registrarse en la producción de su propio país.
Según información oficial, diariamente transitan cerca de 400 mil vehículos por la frontera y el comercio bilateral supera los 300 mil millones de dólares.
Respecto a la postura de México para el futuro inmediato del tratado, la Presidenta descartó su desaparición.
“No quisiera hablar de sin T-MEC”.
Reconoció que Trump ha dicho que no está de acuerdo particularmente con los vehículos, pero constató que las exportaciones mexicanas siguen, aunque en un volumen poco menos que en 2024.
“Lo que hay que hacer es ver cómo seguimos avanzando en el tratado, y si hay modificaciones buscamos las modificaciones”, declaró.
Sheinbaum Pardo reiteró que la integración lograda a lo largo de 30-40 años es muy difícil de romper y que los principales interesados en mantenerla son precisamente las empresas estadounidenses beneficiarias de este esquema.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 con una vigencia inicial de 16 años, hasta 2036.
El tratado establece en su artículo 34.7 una cláusula de revisión que obliga a los tres países a reunirse el 1 de julio de 2026 para evaluar su funcionamiento.
Durante ese proceso, las tres naciones podrán decidir extender el acuerdo por 16 años adicionales hasta 2042, o bien iniciar revisiones anuales por 10 años.