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Política

Sheinbaum atribuye al miedo electoral el rechazo a la revocación de mandato

La noche del miércoles el Senado aprobó las reformas del Plan B, pero sin la posibilidad de incluir en 2027 la consulta de revocación de mandato
26/03/2026 10:19

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que los partidos políticos que votaron en contra de adelantar la revocación de mandato lo hicieron por temor a que su presencia en la boleta electoral de 2027 favoreciera a determinadas fuerzas políticas, y no por razones constitucionales o de principios.

En la conferencia desde Palacio Nacional, calificó de insuficientes todos los argumentos esgrimidos por los legisladores que rechazaron la propuesta.

“Probablemente los partidos tenían temor a que si la Presidenta va en la boleta y no haciendo campaña por un partido político o por otro, pues fueran a tener más votos algunos partidos que otros. Eso es lo que a ellos les dio temor”, afirmó.

Precisó que la iniciativa no obligaba a celebrar la revocación de mandato, sino que abría la posibilidad de que se realizara en el tercer año de Gobierno, de manera concurrente con la elección intermedia, siempre que se reunieran las firmas necesarias para solicitarla.

Sheinbaum Pardo rechazó la validez de los argumentos de la oposición y señaló que ninguno fue suficiente para justificar el rechazo:

“De todos los argumentos que se dieron, no había uno solo, uno solo que tuviera argumentos suficientes para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027 o para el siguiente Presidente o Presidenta en el 2033, y así sucesivamente”. Sheinbaum Pardo calificó de malo para el País que no se haya aprobado esa parte de la iniciativa y adelantó que el pueblo será quien evalúe a los partidos que votaron en contra.

El Senado de la República aprobó el 25 de marzo el denominado Plan B de reforma electoral, pero sin la revocación de mandato.

Con 87 votos a favor de Morena, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, y 41 en contra de la oposición, el pleno avaló únicamente las disposiciones de austeridad: un tope de 15 regidurías, que los presupuestos de los Congresos locales no excedan el 0.70 por ciento del gasto anual de los estados, la eliminación de seguros de vida y bonos para consejeros del Instituto Nacional Electoral, magistrados y funcionariado en los Organismos Públicos Locales Electorales, y una reducción progresiva de 15 por ciento al gasto del Senado.

Sheinbaum Pardo defendió la parte aprobada de la reforma al señalar que lo esencial del Plan B sí se concretó.

“Se aprobó el Plan B en la parte que tiene que ver con los privilegios, que los impuestos de la gente no se vayan a pagar sueldos y gastos millonarios en el Instituto Nacional Electoral, en sus consejeros y tribunales”, declaró.

La iniciativa no alcanzó la mayoría calificada necesaria para incluir la revocación de mandato, por lo que la propuesta fue remitida sin ese artículo a la Cámara de Diputados.

Fue el PT quien selló el rechazo a la revocación de mandato al presentar una reserva al artículo 35 constitucional, mediante la cual su bancada propuso la eliminación completa de esa disposición.

Su dirigente nacional, Alberto Anaya, justificó el posicionamiento desde la tribuna del Senado y aseguró que el partido seguirá en coalición con Sheinbaum Pardo hasta 2030.

A las 3:43 horas del 26 de marzo de 2026, la Cámara de Diputados recibió la minuta con el decreto aprobado por el Senado, que modifica los artículos 115 y 116 de la Constitución Mexicana y adiciona un párrafo al artículo 134.

Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, informó que la minuta fue remitida a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral.

Ricardo Monreal Ávila, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, consideró que el dictamen podría aprobarse en comisiones el 7 de abril y sea votado en el pleno el día 8.

La Presidenta anticipó que en una etapa posterior de su Gobierno, posiblemente en 2027, buscará impulsar mecanismos de democracia participativa a nivel municipal y estatal mediante consultas populares que incluyan votación electrónica para reducir costos.

“Hay algo que sí me gustaría plantear posterior, que es darle mayor posibilidad a la gente para decidir en los municipios y en los estados con democracia participativa [...] probablemente muchos partidos estén a favor de que la gente participe más”, señaló.