Sheinbaum confirma muerte de dos mexicanos por terremoto en Colombia; eran pareja
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que dos ciudadanos mexicanos fallecieron en Colombia como consecuencia del terremoto de magnitud 7.4 registrado el día 10 de agosto, y precisó que la Secretaría de Relaciones Exteriores mantiene contacto con las familias, a las que se brinda acompañamiento en territorio colombiano.
“Hay dos mexicanos que lamentablemente fallecieron y la Cancillería está en contacto con las familias, incluso las familias se llevaron para allá y se les está dando todo el apoyo”, declaró.
Se trata de Mario Alberto Zapata Verdier, de 57 años, y Brenda Eloísa Flores Reyes, de 42, una pareja que permanecía desaparecida desde el día del sismo en Pereira, capital del Departamento de Risaralda.
El 14 de agosto, la Embajada de México en Colombia informó que ambos habían sido incorporados oficialmente a la lista de desaparecidos y que se estableció coordinación directa con grupos de rescate de la Cruz Roja Colombiana, además de una red de contactos para el rastreo y validación en centros hospitalarios.
La sede diplomática mexicana también realizó gestiones con autoridades colombianas, entre ellas el Alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, y transmitió al Puesto de Mando Unificado nacional la urgencia de localizar a la pareja por conducto de la agregaduría militar adscrita a la Embajada.
Adicionalmente designó un enlace para la búsqueda en el sitio.
Familiares de los mexicanos difundieron el caso mediante redes sociales.
“El pasado 10 de agosto, en Pereira, Colombia, ocurrió el sismo que nos separó de nuestros seres queridos Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes. Desde entonces, nuestra familia vive momentos de mucha angustia y desesperación, esperando poder encontrarlos y tener noticias de ellos”, escribió Alberto Zapata Reyes en una publicación de Facebook, en la que solicitó donaciones para trasladarse a la ciudad colombiana.
Sheinbaum Pardo detalló que el Gobierno mexicano no envió rescatistas a territorio colombiano y que el apoyo se concentró en despensas y medicamentos, según lo solicitado por la Administración colombiana.
“Con despensas como se mencionó, a ver si tienen los datos completos de lo que se ha enviado a Colombia y ya no enviamos a los rescatistas, ya solamente las despensas que solicitaron y los medicamentos”, agregó.
Días antes, la Presidenta había informado que Colombia requirió una certificación adicional para permitir el ingreso del contingente mexicano especializado en búsqueda y rescate.
La Secretaría de la Defensa Nacional reportó que México completó el 14 de agosto el tercer vuelo logístico del puente aéreo establecido para la emergencia, con lo que acumuló 58 toneladas de ayuda humanitaria, entre ellas 4 toneladas de insumos médicos.
Las aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana despegaron de la Base Aérea Militar de Santa Lucía, Estado de México, con destino al Aeropuerto Internacional Matecaña, en Pereira, y trasladaron en ese último envío 854 despensas equivalentes a 19.5 toneladas, acompañadas por 19 integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.
El sismo, con epicentro en San José del Palmar, en el Departamento del Chocó, provocó severas afectaciones en el occidente y el centro de Colombia.
Según el balance de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres emitido el 15 de agosto, la cifra oficial de fallecidos ascendió a 294 personas, con 320 desaparecidas, 3 mil 935 heridas y más de 115 mil afectadas, además de la destrucción de 14 mil viviendas y daños en otras 81 mil 506.
El Instituto de Medicina Legal de Colombia informó en un comunicado que se logró identificar a 270 víctimas, de las cuales 20 son menores de edad, y que 254 cuerpos fueron entregados a sus familiares.
El Presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró desastre nacional y emergencia económica, medida que habilita la recaudación de impuestos temporales destinados a la construcción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos.
A las brigadas colombianas se sumaron equipos de rescatistas de Estados Unidos, Israel, Argentina y Ecuador, mientras la UNGRD registró la llegada de seis vuelos con ayuda humanitaria procedente de México.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció un aporte adicional de 11 millones de dólares, con lo que la contribución estadounidense alcanzó 26.5 millones de dólares en asistencia alimentaria, sanitaria, de protección y refugio.