Sheinbaum descarta agenda extraordinaria en reunión de seguridad México-EU
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró el 15 de junio de 2026 que la reunión bilateral de seguridad celebrada el 12 del mismo mes y año entre funcionarios de México y Estados Unidos fue una sesión de seguimiento a los acuerdos alcanzados entre ambos gobiernos hace más de seis meses, y descartó que hubiera asuntos extraordinarios en la agenda.
En conferencia de prensa en Palacio Nacional, la Sheinbaum Pardo respondió a preguntas sobre los resultados del encuentro y sostuvo que el objetivo central fue revisar los compromisos derivados del entendimiento bilateral y evaluar los avances obtenidos mediante la coordinación entre ambos países. “Es el seguimiento al entendimiento que tuvimos hace ya más de seis meses con el Gobierno de Estados Unidos y están revisando los acuerdos”, afirmó.
Sheinbaum Pardo subrayó que la reunión no implicó cambios en la dinámica de cooperación ni introdujo nuevos temas a la relación bilateral. “No hay algo especial, muy novedoso y sencillamente los resultados está dando la coordinación y la colaboración”, señaló la titular del Poder Ejecutivo Federal, al enfatizar que los mecanismos establecidos entre México y Estados Unidos continúan operando con normalidad.
La Presidenta de la República precisó que el encuentro dio continuidad a los mecanismos de cooperación establecidos para atender temas relacionados con seguridad, combate al crimen organizado y otros asuntos incluidos en la agenda bilateral, sin que mediara ninguna circunstancia que alterara el curso ordinario de esa relación.
El Grupo Bilateral de Implementación (GBI), conformado por funcionarios de las áreas de seguridad de ambos países, se reunió ese día en la sede de la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México para dar seguimiento a la agenda del Programa de Cooperación sobre Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley. En la sesión participaron representantes de 15 agencias gubernamentales estadounidenses y sus contrapartes mexicanas, encabezados por el canciller Roberto Velasco y el embajador Ronald Johnson.
Según un comunicado de la Embajada de Estados Unidos, las conversaciones abarcaron el combate al crimen organizado y al robo de combustible, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, la contención de la migración ilegal y el tráfico de armas, así como la colaboración frente a amenazas emergentes como el uso ilegal de drones. La representación diplomática destacó que la cooperación bilateral redujo más de 95 por ciento el flujo marítimo de drogas hacia Estados Unidos y que las muertes por sobredosis de fentanilo en ese país disminuyeron 35 por ciento.