SRE busca a mexicano desaparecido tras choque de trenes en España
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que la Embajada de México en España mantiene las gestiones para localizar a Fernando de Jesús Calvillo Silva, originario de Aguascalientes, cuyo paradero no ha sido confirmado tras el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido, el 28 de octubre del 2026, en Urda, Toledo.
Según una nota informativa de la SRE, las autoridades españolas continúan con las labores de búsqueda e identificación, mientras la representación diplomática mantiene comunicación con ellas para dar seguimiento al caso.
“El encargado de la Sección Consular de la Embajada se trasladó a Toledo para seguir acompañando a su familiar y dar el apoyo necesario”, indicó la dependencia federal.
La Cancillería agregó que cubrirá los gastos de los familiares durante su estancia en España y que mantiene activo el protocolo de protección consular.
Tras el accidente ferroviario, la Embajada de México en España identificó a 12 connacionales. De ellos, 11 sufrieron lesiones leves y fueron dados de alta.
El mismo 1 de noviembre de 2026, las autoridades españolas informaron que el siniestro dejó al menos 12 extranjeros muertos entre las 69 víctimas, entre ellos un mexicano, cuatro estadounidenses y un argentino. Un organismo judicial creado para realizar las identificaciones había anunciado previamente la muerte de un francés y un portugués, además de 54 españoles. Las restantes víctimas extranjeras dadas a conocer esa fecha son de nacionalidad francesa, canadiense, japonesa, portuguesa y checa.
Salvo tres, todas las víctimas del choque ya fueron identificadas, señaló el organismo en un comunicado. Tres avisos de persona desaparecida permanecen vigentes: dos australianos y un japonés.
El accidente ocurrió cuando un tren de la empresa nacional Renfe chocó por detrás, en la misma vía, con un tren del operador privado Iryo que se encontraba detenido a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. El convoy de Iryo se había visto obligado a detenerse después de un desperfecto informático en el sistema de señalización.
El siniestro fue el segundo accidente ferroviario registrado en España en 2026, después del que dejó 46 muertos en enero del mismo año en Andalucía, y es uno de los peores de este siglo en Europa.