Expectativas

19/03/2026 04:00
    Por el bien de la ciudad y por el de la economía sinaloense, conviene que Mazatlán recupere parte de la confianza del sector turístico, que el turismo llegue y que la ocupación en hoteles y la demanda en restaurantes se incrementen.

    A unas semanas de que inicie el período vacacional de Semana Santa, las expectativas para Mazatlán es que logre congregar la suficiente cantidad de turistas y de visitantes que permita restablecer la confianza en el destino.

    En los últimos meses, salvo durante el Carnaval, el puerto estuvo en el centro de la conversación por eventos negativos relacionados con hechos delictivos y ha pesado en la afluencia de visitantes durante los fines de semana, que era cuando se notaba la fuerza que había alcanzado la ciudad durante los últimos años.

    El Carnaval de Mazatlán 2026 fue considerado exitoso por la gran cantidad de gente que logró atraer y congregar en los espacios públicos de la celebración y también, por el despliegue de seguridad implementado para resguardar a los asistentes y la ciudad.

    Ante la proximidad del próximo período vacacional, autoridades y sector turísticos buscan enviar al mercado señales de confianza en el destino con un despliegue de vigilancia similar para que su traslado a esta ciudad sinaloense lo hagan con seguridad, con vigilancia carretera incluida.

    Por el bien de la ciudad y por el de la economía sinaloense, conviene que Mazatlán recupere parte de la confianza del sector turístico, que el turismo llegue y que la ocupación en hoteles y la demanda en restaurantes se incrementen.

    Tras la crisis de violencia que se ha presentado en Sinaloa durante más de 18 meses, el sector servicios ha sido uno de los más afectados económicamente y la entidad necesita empezar a recuperarse, pues no puede depender únicamente del desarrollo de las actividades primarias, que es cíclico.

    La confianza se tiene que trabajar para que el segmento turístico regrese a Sinaloa, y sobre todo a Mazatlán, con la seguridad con la que lo hacía antes.

    Y una de los mensajes que debe aprender a manejar es la de reconocer las crisis cuando estas se presenten, pero también, que las promesas de más seguridad se vuelvan tangibles, y con ello, permitir que las expectativas como la que ahora se tiene para Semana Santa, se puedan alcanzar.