Grito de alerta

17/07/2026 04:00
    La violencia de género en Sinaloa hoy se cruza de forma alarmante con las dinámicas de los carteles, manifestándose en una realidad igual de desgarradora.

    En una espiral de violencia como la que vivimos desde hace casi dos años, podría ya no sorprender un asesinato tras otro en nuestro estado, sin embargo, hay homicidios que, por mucho que tengan tintes de crimen organizado, nos deben alarmar y alertar.

    Nos referimos al asesinato a balazos de mujeres, algunas de ellas incluso menores de edad.

    Entre la noche del martes y la tarde del miércoles se registraron tres casos de ataques a balazos donde las víctimas mortales fueron mujeres. Un caso fue en Culiacán, otro en Navolato y el tercero en Mazatlán. En los tres se observaron características de ataques directos.

    Este triple eco de violencia no es solo una lamentable coincidencia, es el síntoma de una metástasis social profunda donde la vida de las mujeres también se ha convertido en una moneda desechable.

    Para entender la dimensión de esta tragedia, debemos desprendernos de la mirada simplista. Hoy, ciertamente la relación entre las mujeres y el crimen organizado en nuestro estado ha dejado de ser la de la espectadora pasiva o la “musa” de los corridos. El panorama actual nos obliga a mirar de frente una realidad mucho más compleja, oscura y crítica.

    La violencia de género en Sinaloa hoy se cruza de forma alarmante con las dinámicas de los carteles, manifestándose en una realidad igual de desgarradora.

    No debemos permitir que el debate se reduzca a la estigmatización de las víctimas o a la indolencia de las cifras del día a día.

    El asesinato de estas tres mujeres en menos de un día debe ser un rotundo llamado de alerta. Sinaloa no puede seguir normalizando que el destino de sus mujeres sea el luto o la fosa. Nos urge desmantelar la narcocultura que romantiza el peligro, exigir políticas públicas reales de prevención y entender que, en este tablero de ajedrez sangriento, ellas siempre terminan pagando el precio más alto.