Maíz de humanos
En la negociación del maíz no hubo acuerdo... pero sí hubo algo más revelador: el tamaño de la distancia entre lo que cuesta producir y lo que el Gobierno está dispuesto a pagar.
De un lado, los productores piden 7 mil 200 pesos por tonelada. Del otro, la oferta se queda en 5 mil 500. En medio, una frase que resume el enojo del campo: “Se está tasando como si fuera maíz para marranos, cuando el nuestro es maíz para humanos”.
Y no es sólo una expresión de coraje. Es, en realidad, el fondo del conflicto.
Porque el reclamo no es únicamente el precio, sino el criterio. Los agricultores acusan que la referencia utilizada corresponde al maíz amarillo, el que se usa para alimentar ganado, y no al maíz blanco, base de la alimentación humana y con mayores costos de producción. Es decir, no sólo les pagan menos... les miden distinto.
Así, la discusión deja de ser técnica y se vuelve simbólica: ¿qué valor tiene producir alimentos en este País?
La reunión en Ciudad de México terminó en receso. Se retomará este miércoles a las 11:00 horas, con la esperanza de “acercar posturas”. Una frase que en política suele significar que nadie se movió lo suficiente.
En la reunión estuvo el secretario estatal del ramo, Ismael Bello, quien se ha convertido en un interlocutor efectivo con el sector incluso a pesar de que hablamos de una política federal.
Porque mientras en la mesa se discuten números, en el campo se acumulan ciclos, deudas y riesgos. Y cada peso por tonelada no es un ajuste menor: es la diferencia entre sostenerse o salir del juego.
Por ahora, lo único claro es que el diálogo sigue... ojalá la confianza alcance para llegar a un buen acuerdo.
Futbol antes que seguridad
Mientras Culiacán sigue arrastrando una crisis de violencia que fue precisamente la causa por la que Dorados abandonó la ciudad, el Gobierno municipal ya habla de reapertura del estadio y del posible regreso del club como si el principal problema hubiera sido únicamente cerrar las puertas del inmueble.
La declaración del Alcalde Juan de Dios Gámez sorprende en medio de la realidad violenta que enfrenta la ciudad. Pensar en “mundialitos” infantiles y en el retorno del futbol profesional luce prematuro cuando las condiciones de seguridad que motivaron la salida del equipo siguen sin resolverse de fondo.
Más aún, no existe hasta ahora anuncio oficial de la directiva de Dorados ni de la liga sobre un regreso formal. Lo presentado por el alcalde son expectativas políticas, no hechos concretos todavía.
El mensaje también deja ver una intención de proyectar normalidad y recuperación mediante símbolos públicos, aun cuando la ciudad continúa enfrentando problemas mucho más urgentes que la rehabilitación de un estadio.
Nadie discute la importancia social y hasta económica de Dorados para Culiacán.
Pero antes de pensar en futbol, torneos y reaperturas, la autoridad tendría que demostrar que existen condiciones reales para garantizar seguridad tanto a jugadores como a aficionados.
Porque el regreso de un equipo no depende de discursos optimistas ni de que el estadio “esté en buenas condiciones”.
Depende de que la ciudad también lo esté.
La cifra infame que sigue subiendo
Parece que en Sinaloa la única constante no es el progreso, sino el sonido de las balas que no dejan de cegar vidas de mujeres.
Las cifras de la Fiscalía General del Estado son de esas que hielan la sangre, aunque para algunos escritorios parezcan solo trámites 16 mujeres han sido asesinadas con arma de fuego apenas en el primer trimestre de 2026.
Este método no es una anomalía, sino que se mantiene como el principal medio empleado en homicidios dolosos y feminicidios en la entidad.
El arma de fuego sigue siendo el mecanismo predominante, superando ampliamente cualquier otro método utilizado para agredir a las mujeres.
Si alguien pensaba que el 2025 había sido un pico aislado con sus 87 víctimas por arma de fuego, la cifra más alta de los últimos años, la realidad de este inicio de año viene a darle un bofetón de realidad.
La tendencia no es nueva; el uso de estas armas se ha consolidado durante las últimas dos décadas como la herramienta principal de la violencia contra la mujer en Sinaloa.
Mientras tanto, otros medios como las armas blancas o las contusiones quedan muy por debajo, con apenas cuatro y tres casos respectivamente en lo que va del año.
De las 20 víctimas totales de homicidio doloso y feminicidio reportadas en el estado durante este primer trimestre, la capital se lleva la peor y más sangrienta parte, ya que 16 de esos casos se concentraron en Culiacán.
El resto del mapa del horror se reparte con dos víctimas en Guasave, una en Elota y una en Mazatlán.
El perfil de la tragedia es claro, ya que todas las víctimas registradas en este periodo eran mayores de edad.
Podrán decir en el discurso oficial que los números bajaron mes con mes, pasando de 10 casos en enero a siete en febrero y finalmente tres en marzo, sin embargo, mientras la pólvora siga siendo la protagonista de la historia, no hay estadística que valga para las familias que faltan en casa.
¿Hasta cuándo la autoridad dejará de contar casquillos y empezará a garantizar la vida?
¡FOUL!... “Qué tristeza que haya gente que se dedique a echarle al Presidente”, dice el Alcalde de Elota, Richard Millán, en uno de sus videos más recientes. Pues bien, ayer por la mañana le bloquearon una carretera y su gobierno ni en cuenta. ¡Qué tristeza!