Las inversiones que se nos fueron
Hubo un tiempo en que Canadá era el invitado principal en la mesa de la inversión extranjera en Sinaloa. Llegó a aportar más de 500 millones de dólares en un solo semestre y, en 2022, volvió a colocarse como el principal origen de los capitales que aterrizaban en el estado. Hoy, la historia es otra: apenas 8 millones de dólares en el primer semestre de 2025.
Las cifras no hablan por sí solas, pero sí hacen preguntas incómodas. ¿Qué cambió para que uno de los inversionistas más importantes prácticamente desapareciera del mapa? La respuesta no está únicamente en Canadá, sino en las condiciones que ofrece Sinaloa para atraer y retener proyectos de largo plazo.
Mientras Estados Unidos conserva el liderazgo, aunque con montos menores a los de años anteriores, otros países aparecen con inversiones modestas y hasta flujos negativos. El resultado es un panorama donde la inversión extranjera pierde fuerza y donde los relevos no compensan las salidas.
La inversión suele ser uno de los indicadores más sensibles de la confianza. Los capitales buscan certeza jurídica, estabilidad y condiciones para crecer. Cuando disminuyen de manera sostenida, difícilmente puede atribuirse a un solo factor.
Más allá de celebrar cualquier monto que llegue, el reto para Sinaloa parece ser recuperar la capacidad de convencer a quienes antes apostaban fuerte por el estado. Porque una economía no se fortalece sólo con atraer nuevos inversionistas; también necesita evitar que los de siempre decidan mirar hacia otro lado.
Abusos animales sin castigo
Sinaloa suele presumir los primeros lugares en producción agrícola y calidez humana, pero hay otra estadística, mucho más sombría, en la que Culiacán y el resto del estado también se mantienen a la cabeza en el maltrato y el abandono animal.
Es una realidad que desborda las calles, donde deambulan millones de perros y gatos sin que a ninguna autoridad se le ocurra, al menos, levantar un censo para dimensionar la magnitud de la tragedia.
No sólo es el abandono masivo, la crueldad se manifiesta en formas que deberían avergonzarnos como sociedad, que afecta desde animales amarrados bajo el sol abrasador de nuestra región, hasta envenenamientos como los reportados recientemente en la colonia Lomas de San Isidro.
A esto se suma el calvario de las enfermedades venéreas transmisibles que se propagan sin control por la falta de campañas oficiales de esterilización, dejando la carga económica y operativa de los tratamientos en manos de ciudadanos y rescatistas.
Lo más alarmante es la impunidad de cemento que protege a los agresores, ya que en Sinaloa la justicia para los que no tienen voz es, literalmente, inexistente.
A pesar de que la ley contempla sanciones administrativas y penales, y de que existen múltiples carpetas de investigación acumulando polvo en la Fiscalía, hasta el día de hoy no se ha aplicado un solo castigo ejemplar.
Al parecer, para nuestras autoridades, la vida de un animal no vale el papel en el que se imprime la denuncia, lo que ha provocado que la ciudadanía deje de creer en las instituciones.
Mientras el Estado mira hacia otro lado, organizaciones como Fundación Laika cumplen 15 años haciendo el trabajo que le correspondería a un gobierno con sentido humano.
Rescatan a los mutilados, a los atropellados y a los enfermos, operando con hogares de tránsito ante la ausencia de infraestructura pública digna.
Es un esfuerzo titánico que sobrevive gracias a la voluntad ciudadana, pero que no podrá resolver un problema de muchos años si la autoridad sigue instalada en la indolencia.
¿De qué sirven tantas leyes de protección animal si en la práctica son letra muerta?, porque que en Sinaloa sale más barato envenenar a un vecino de cuatro patas que pagar una multa de tránsito, así de extraviada está nuestra brújula moral.
¿Cerrará capítulo de ‘El Mayo’?
Este día la Corte de Brooklyn en Nueva York, podría dar un paso histórico para cerrar el capítulo de uno de los capos más grandes de la droga en la historia de Mexico, el de Ismael “El Mayo” Zambada.
Mientras eso ocurre en los tribunales estadounidenses, en Sinaloa todavía hay coletazos que convulsionan la tranquilidad y la economía, por el rapto y la entrega de “El Mayo” a las autoridades estadounidenses perpetradas por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Zambada será presentado hoy en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York para su audiencia de sentencia ante el Juez Brian M. Cogan, curiosamente el mismo magistrado que condenó a su ex socio “El Chapo” Guzmán.
Por algunos meses se planteó la posibilidad de que Zambada fuera acusado y se pidiera una condena de pena de muerte, pero la Fiscalía de Estados Unidos ha solicitado formalmente que se le imponga la cadena perpetua y un histórico decomiso de 15 mil millones de dólares.
El recurso, seguramente, es un cálculo que la autoridad estadounidense realizó por los años que Zambada se mantuvo activo en el tráfico de drogas a los Estados Unidos.
La sentencia seguramente tendrá una repercusión en la vida del Cártel de Sinaloa, aún y con la evidente ruptura y confrontación, aunque esperemos que no sea con un incremento o reactivación de la violencia en la mayor parte del estado.
La decisión, además, terminaría con otra generación de capos de la droga sinaloenses que terminan encerrados en los Estados Unidos, y que no terminaron asesinados, abatidos o en cárceles mexicanas.
La cadena perpetua, según han explicado en el juicio, es la pena mínima contemplada por la legislación estadounidense por cometer los delitos de narcotráfico.
El 25 de agosto de 2025, Zambada reconoció haber encabezado una empresa criminal continua vinculada al Cártel de Sinaloa y aceptó cargos de delincuencia organizada.
Y justo eso le ayudó a que lo vayan a condenar por la pena mínima, que aunque sea la cadena perpetua, ya no es la pena de muerte.
¡FOUL!... Arrancó el Operativo de Verano con 18 mil elementos para cuidar Sinaloa, 5 mil de ellos en Mazatlán, y al mismo tiempo se desató allí la violencia... pero la Alcaldesa Minerva Osuna dice ¡que el operativo no se mancha!