Ana Chiquete y el discurso desde el Senado
Ahora que Ana Francis Chiquete Elizalde está en el Senado, parece haber descubierto que para combatir el feminicidio no basta con aumentar las penas y que hacen falta prevención, coordinación institucional y atención a las víctimas.
El problema es que ese discurso pierde fuerza cuando se recuerda que antes de llegar al Senado fue Secretaria de las Mujeres en Sinaloa, precisamente en una entidad que, desafortunadamente, ha figurado entre las de mayores tasas de feminicidio del País.
Durante su paso por esa dependencia también hubo protocolos, programas y obligaciones de prevención que correspondía impulsar, vigilar y exigir que se cumplieran. Por eso resulta inevitable preguntarse qué tanto de aquello que hoy reclama desde la tribuna se exigió con la misma firmeza cuando tuvo la responsabilidad directa de hacerlo en Sinaloa.
Porque sí: no basta con endurecer penas. Pero tampoco basta con participar en mesas de diálogo, hacer diagnósticos y pronunciar discursos correctos sobre la violencia feminicida. Si los protocolos de prevención no se aplican, si las instituciones no reaccionan a tiempo y si las políticas públicas no llegan a las mujeres en riesgo, la ley puede quedarse en papel.
Quizá antes de plantear una nueva legislación habría sido interesante escuchar qué falló durante su gestión y la anteriores y qué medidas concretas impulsó para corregirlo.
El discurso es importante. La aplicación real de los protocolos lo es mucho más.
Seguir caminando
Jesús Vega Acuña, delegado de la Sader en Sinaloa, dejó claro este miércoles que atender a los productores no necesariamente significa atender las preguntas que surgen alrededor de sus reclamos. Mucho menos si esas preguntas vienen de la prensa.
Cuando llegó a las oficinas de la dependencia, donde ya estaba activa la manifestación de los agricultores, Vega Acuña fue abordado por los productores y después por los reporteros. Los primeros le plantearon sus reclamos; los segundos intentaron conocer su postura. El delegado, en cambio, decidió emprender la caminata.
Vega Acuña siguió avanzando sin voltear. Nunca se detuvo para responder, nunca se dirigió de frente a la prensa y, durante todo el trayecto, prefirió mantener la espalda como principal interlocutora.
Finalmente soltó la frase: “Yo no doy noticias a la prensa”. Aunque resulta curioso que un funcionario encargado de una dependencia federal prefiera no explicar públicamente un conflicto que involucra apoyos gubernamentales y a productores que acudieron precisamente a reclamar por esos recursos.
Entre decir “no voy a declarar” y caminar varios metros sin siquiera voltear hay una diferencia. Sobre todo cuando afuera de su oficina hay agricultores reclamando por dinero que no les ha llegado.
Vega Acuña, en cambio, siguió caminando. No dio noticias, como él mismo anunció. Pero en tiempos en los que los funcionarios hablan mucho de transparencia y rendición de cuentas, a veces hasta una espalda termina diciendo bastante.
Evitar que se siga propagando
Valiendo Wilson, pensó seguramente la raza encargada de la prevención cuando se supo lo del caso del perrito que se le diagnosticó el gusano barrenador.
Y es que la Secretaría de Salud ya programó un operativo en Campo El Diez, en Culiacán, en donde se detectó gusano barrenador en un perro.
Ayer, el doctor Cuitláhuac González Galindo, Secretario de Salud, señaló que el personal de Prevención y Vectores recorrerá este jueves la zona para buscar animales, fumigar y evaluar las condiciones sanitarias.
El recorrido también incluye buscar posibles animales afectados, además de llevar a cabo acciones de fumigación y vigilancia.
Lo gacho de este asunto es que tanto se habló de que este mal pudiera llegar a Sinaloa, que apareció sin avisar ni hacer faramalla.
Los que se nota que sí hicieron faramalla son los funcionarios que según se encargaban de prevenir la llegada, ahora ni de estos trabajos se van a encargar.
Si de por sí en el ganado es un mal que afecta muchísimo, ahora imagínese en los perritos y gatitos que van a sufrir.
Hay que ponerse las pilas todos para evitar que esto siga pasando.
Llamado a la Japan
Cuando cae agua del cielo en las cantidades como la que cayó el lunes, seguramente es que habrá cosas qué lamentar, por eso es que la alegría de que el calor no siga cayendo a plomo, que nos ayude un poquito la refrescada, es como una deseo primitivo, del que todos sabemos traerá otras cosas que no nos gustan tanto tanto.
Y puede haber muchas repercusiones, como los accidentes con daños materiales, los camioneros que quedaron varados en la creciente del arroyo o inundaciones que te obligan a salir de casa y tener que ir a dormir ir a un centro de resguardo.
En San Pedro, Navolato, los vecinos ya se proponen hacer una comitiva para ir personalmente a las instalaciones de la Junta de Navolato, para reportar un problema que sufren desde hace ya varios aguaceros, y es el colapso y fuga del drenaje séptico.
No hay mucho que explicar sobre esta situación, ya se imaginará usted las condiciones en que los vecinos han tenido que sobrevivir con los fétidos olores y las fugas de las aguas negras escurriendo por las calles.
En el heroico pueblo, que se ubica en los límites del municipio, tienen muy pocas calles pavimentadas, además de la principal y unas extensiones.
La calle más afectada por las fugas es la Gómez Farías, que hace tiempo fue adoquinada y que ya tenía problemas de hundimiento en las alcantarillas.
Pues desde aquí el llamado a la Japan, para que se ponga las pilas y atienda este problema que podría volverse pronto algo de salubridad.
Y para el Ayuntamiento, que ya vaya a echar ojo al Camino Real que hace falta una buena raspada y nivelada.
Estaremos pendientes.
¡FOUL!... La detención de Fausto Corrales, chofer y acompañante del ex Rector de la UAS, Héctor Melesio Cuen, el día de su muerte, puso a temblar ¡a varios implicados!