"“El Chapo” aún es el “rey de reyes” del narcotráfico en Guatemala y en la frontera con EU"

"“Después de la persecución a Los Zetas y al Cártel del Golfo, en México y Guatemala, quien se reacomoda y se fortalece en el territorio nacional es el cartel de Sinaloa”, aseguró el ministro guatemalteco."
19/05/2016 11:32

noroeste.com

La captura de capos tradicionales en Guatemala, “movió el tablero del narcotráfico y ahora dominan tres estructuras emergentes”, la más importante ligada al Cártel mexicano de Sinaloa, liderado por “el ahora preso” Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, aseguró el ministro del Interior del país centroamericano, Francisco Rivas, en entrevista con el diario local El Periódico.

 

El arresto y posterior extradición a Estados Unidos de unos 30 narcotraficantes locales, entre ellos Los Lorenzana y Los Mendoza, así como la persecución a Los Zetas, ha provocado ese cambio “en el ajedrez de la droga” en Guatemala, señaló el ministro.

 

“Hemos podido identificar tres estructuras emergentes del narcotráfico y el lavado de dinero, no conocidas tradicionalmente en Guatemala, que son las que se están posicionando y tomando el control”, afirmó Rivas.

 

Uno de estos grupos quedó en evidencia con la captura en abril pasado del guatemalteco Marlon Monroy, alias “El Fantasma” o el “M-3”, considerado el enlace en Guatemala del Cártel de Sinaloa, dijo Rivas, quien asumió en enero como parte del nuevo gobierno encabezado por el presidente Jimmy Morales.

 

Rivas señaló que todo el movimiento “natural” del narcotráfico ha favorecido y fortalecido las operaciones en Guatemala de la organización de “El Chapo” Guzmán, narcotraficante sinaloense, capturado por primera vez en el país centroamericano, en 1993.

 

“Después de la persecución a Los Zetas y al Cártel del Golfo, en México y Guatemala, quien se reacomoda y se fortalece en el territorio nacional es el cartel de Sinaloa”, aseguró el ministro guatemalteco.

 

De acuerdo con Rivas, los miembros mexicanos de Los Zetas, "en algún momento casi tomaron el control" de las operaciones del narcotráfico en el país, pero con el apoyo de autoridades estadounidenses y mexicanas "se les persiguió y se les desarticuló".

 

El paso de la droga por Guatemala, sobre todo los cargamentos de cocaína, se ha modificado y ahora se hace principalmente por aguas del Pacífico en embarcaciones provenientes de Colombia y Ecuador, reduciendo drásticamente los vuelos clandestinos, aseguró el ministro.

 

"Aquel fenómeno que en algún momento se observó de una manera muy recurrente en Guatemala, como era el trasiego de droga a través de avionetas, prácticamente se ha disminuido a cero. Pero a raíz de eso el tráfico de drogas se ha incrementado en el Pacífico", añadió Rivas.

 

“EL CHAPO” TAMBIÉN REINA EN ESTADOS UNIDOS

 

Luego de que el Cártel de Juárez se encuentre prácticamente desaparecido, el de Sinaloa ha ido tomando el terreno, que antes le pertenecía a la dinastía Carrillo, a través de la distribución de mariguana y drogas duras a lo largo de gran parte de la frontera sur de Estados Unidos.

 

Según una investigación realizada por el semanario Proceso, la contratación de “cocineros” de heroína colombianos por parte del Cártel liderado por Joaquín Guzmán Loera, incrementó notablemente la instalación de laboratorios clandestinos en México y, con esto, la producción de drogas que se trafican a Estados Unidos.

 

Ante esto, la organización criminal mexicana se ha vuelto en la más poderosa del mundo, según aseguró al medio, Douglas W. Coleman, jefe de la División de la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), en Arizona, pues afirma que es casi la dueña absoluta del mercado estadunidense de estupefacientes.

 

Proceso también indicó que la zona fronteriza que divide los estados de Sonora y Arizona es la región más controlada por esta organización sinaloense, siendo esta su ruta preferida para el trasiego de heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana.

 

Además, el Cártel de Sinaloa utiliza la región entre San Luis Río Colorado, Sonora, y Yuma, Arizona, para introducir a Estados Unidos la heroína blanca que le fabrican los “cocineros” colombianos a partir de la refinación de la amapola.