Segundo día de despliegue federal en Los Mochis: crece incertidumbre entre ciudadanos
CULIACÁN. _ Un clima de expectativa e incertidumbre prevalece entre habitantes y comerciantes de Los Mochis, tras registrarse por segundo día consecutivo un fuerte despliegue de fuerzas federales en distintos puntos de la ciudad, sin que exista un saldo o explicación oficial sobre estas operaciones.
La movilización más reciente ocurrió durante la mañana de este martes 24 de marzo, cuando alrededor de una treintena de elementos castrenses irrumpieron en el fraccionamiento Jardines del Sol, generando asombro entre conductores y transeúntes.
El convoy estuvo integrado por un camión de transporte táctico Mercedes-Benz y dos camionetas pickup artilladas de intercepción rápida, que se posicionaron sobre la avenida Álvaro Obregón, cerca del cruce con el bulevar Canuto Ibarra, una zona de alta actividad comercial y vida nocturna.
Aunque los primeros reportes ciudadanos alertaban sobre un posible cateo en un bar del sector, la acción militar no derivó en la intervención de inmuebles. Durante más de una hora de permanencia, testigos observaron a uno de los mandos militares revisando documentación específica.
Fuentes internas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) señalaron de manera extraoficial que el despliegue corresponde a “patrullajes de reconocimiento y actividades de rutina”, descartando, por el momento, un operativo de captura.
La presencia militar coincide con los recorridos de prevención iniciados apenas 24 horas antes por agrupaciones especializadas que habían estado ausentes en la ciudad durante la última semana.
El lunes 23 de marzo, residentes reportaron el ingreso de vehículos de la Guardia Nacional y de la Unidad Nacional de Operaciones Uno de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), un grupo de élite conocido en el ámbito de seguridad como “Los Harfuch”.
La ruta de estas unidades abarcó varios sectores habitacionales, con patrullajes en el fraccionamiento Viñedos, sobre el bulevar Antonio Rosales, y posteriormente en colonias como Tabachines y Mochicahui.
A pesar del despliegue, el tipo de armamento y la precisión de los recorridos durante dos días consecutivos, hasta el momento no se reportan personas detenidas ni bienes asegurados.
El hermetismo por parte del Gobierno Federal mantiene abierta la interrogante sobre si estas maniobras responden a labores de vigilancia disuasiva o forman parte de trabajos de inteligencia previos a una operación de mayor magnitud en el norte de Sinaloa.