Cálculos políticos de Rocha y de Cuén. Un día el martillazo y al otro la sobada

OBSERVATORIO
    En escasas 12 horas después de su cese Cuén Ojeda recompuso una postura que se esperaba frontal, ruda. La expectativa del león herido, que en su instinto de sobrevivencia arremete contra todo y todos, viró a la prudencia de ‘la relación (con Rocha) está bien, siempre que nos hemos visto él tiene una buena sonrisa, políticamente hay una buena relación’. Quien diría que medio día bastó para enfriar aquello que se pronosticaba incendiario.

    Sin conocerse cuál es el arqueo político que realizó el partido que gobierna en Sinaloa, Movimiento Regeneración Nacional, al decidir la destitución de Héctor Melesio Cuén Ojeda como Secretario de Salud del Gabinete de Rubén Rocha Moya, sí vale deducir que el depuesto funcionario recibe un motivo, una plataforma y un golpe de timón para fortalecerse en la carrera hacia el Senado con meta en la elección federal de 2024. Y que la estrategia cuenista develada ayer es inteligente: no va a pelear con el Gobernador, no será la piedra en el zapato de Rocha, aportará para que le vaya bien a Sinaloa.

    En escasas 12 horas después de su cese Cuén Ojeda recompuso una postura que se esperaba frontal, ruda. La expectativa del león herido, que en su instinto de sobrevivencia arremete contra todo y todos, viró a la prudencia de “la relación (con Rocha) está bien, siempre que nos hemos visto él tiene una buena sonrisa, políticamente hay una buena relación”. Quien diría que medio día bastó para enfriar aquello que se pronosticaba incendiario.

    Entonces las fichas en el tablero se acomodaron mucho antes de lo que se esperaba. No hay el efecto dominó para que se vayan otros pasistas en cargos de Gobierno; Cuén tiene un proyecto que va más allá de un puesto o una renuncia al servicio público, y Rocha reduce el episodio a una decisión de Estado muy lejos de asuntos personales o incompatibilidades políticas y refrenda su simpatía con el PAS. Conclusión: lo que no te mata te fortalece, sintetiza el ex Alcalde de Culiacán.

    Pero de ninguna manera el corolario es de esos en los que todos quedan contentos. Los vislumbres de guerra son muy claros en los dos frentes e inimaginable que dure la teoría del cese de hostilidades. Cuén Ojeda acudirá a los mandos nacionales de Morena a revisar el acuerdo de alianza y las cláusulas de extensión hacia 2024. Rocha Moya, por su parte, usará a los aliados poderes Legislativo y Judicial para imprimirle con tinta guinda el sello de la Cuarta Transformación al Gobierno estatal, lo cual avisa que vendrán otras “bombas” políticas este mismo año.

    Tal vez la delimitación de dos proyectos opuestos, pero ¿quién dice que no volverán a confluir?, es el resultado de la noticia que la tarde del miércoles estremeció al mundillo del poder estatal. Cuén rompió el grillete que lo constreñía al ámbito de la salud pública, área en la que hizo un buen papel, y vuelve a la lid electoral donde nada como pez en el agua; Rocha se quitó de encima al acompañante incómodo que, se previó desde antes del pacto Morena-PAS, era una sociedad de intereses incompatibles con corta fecha de caducidad.

    Por lo pronto se deja a salvo el resto de los acuerdos como el respaldo del PAS a las iniciativas que lleguen al Congreso para beneficio de los sinaloenses, “ir por un mejor Sinaloa al margen de diferencias” repitió HMCO una y otra vez en la conferencia de prensa de ayer, evitar episodios de ingobernabilidad, aunque manteniéndose en alerta y preparándose “por si vienen andanadas de otro tipo”. Así, la perspectiva de que Cuén saliera lanzándole misiles de odio a Rocha se desvaneció al prevalecer, hay que reconocerlo, la táctica inteligente del no dolor, no ruptura, no desgarrarse las vestiduras.

    Sí fue un error del Gobernador o de su grupo asesor aprovechar el contexto de la muerte del periodista Luis Enrique Ramírez para consumar la tan anunciada destitución de Cuén Ojeda como Secretario de Salud, siendo que el mismo resultado pudo obtenerse con métodos distintos. Aparte de que hay fe pública de que el periodista y el político zanjaron desavenencias, el fundador del PAS posee evidencias suficientes de la recomposición de la relación.

    Puede ser que la materia jurídica se haya agotado y el elemento conciliatorio dominara en los años recientes en el trato Cuén-Ramírez. Aun siendo lo contrario, la cuestión legal debe correr por sus propios cauces y la sentencia política no tiene por qué revictimizar a aquellos que sufren las derivaciones letales de la violencia imperante. Es de los viejos tiempos, los de la dictadura perfecta, que las tragedias sociales se utilicen como el mazo de la justicia que se convierte en marro para derribar a los contrarios sin que medien las correspondientes pruebas inculpatorias.

    De esto se seguirá hablando mucho en las próximas semanas. Rocha y Cuén tendrán reencuentros, Morena y PAS harán otras coaliciones electorales, los poderes Legislativo y Judicial incurrirán juntos en nuevos revanchismos, pero es que así de rupestre es la naturaleza de la política igual que el poder público jamás ha sido un cuento de hadas. Recordemos que en 2017 Quirino Ordaz Coppel y Mario López Valdez parecían rivales acérrimos y al final vimos que nunca se hicieron daño uno al otro.

    Finalmente, este es un asunto de cálculos. Los que hizo el ala morenista del gobierno de Rocha al concretar la desincorporación de Cuén del Gabinete, y los que realizó el Partido Sinaloense y el hoy ex Secretario de Salud que sabía que la destitución era un hecho de lento cocimiento con todo y que se ejecutó antes de que cuajara. Los dos están girando en la misma ruleta de la política que hoy define una cosa y mañana otra diametralmente distinta. Los demás únicamente somos espectadores.

    Reverso

    ¿Aliados Morena y PAS?

    Allá el ingenuo que les crea,

    Porque por más alianza que sea,

    Siempre predominó el ¡zas!

    Contradicción en caso LER

    Uno, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con prisa por descartar como móvil del crimen el trabajo periodístico de Luis Enrique Ramírez, adelantando además que han sido identificados los autores materiales; otro, la Fiscalía General de Sinaloa, sin desechar la posibilidad de que la motivación del asesinato tenga que ver con la labor de la víctima en medios de comunicación, y la aclaración de que no existen datos de prueba para sustentar alguna responsabilidad penal. ¿Qué no iban muy coordinados los equipos de investigación federal y estatal?

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