Delincuencia y detenciones que no han logrado extirpar los delitos

07/10/2026 04:02
    La capacidad de penetración de la delincuencia organizada no conoce límites partidarios, pues todos los partidos han estado involucrados.

    A finales de septiembre fue detenido el Alcalde de Juchitán, Oaxaca, por los delitos de extorsión agravada y contra la seguridad del Estado. Esta semana el Alcalde de Suchiapa, Chiapas, también fue detenido junto con otras 19 personas, incluidos mandos y elementos de la Policía municipal, por delitos similares.

    Ambos mandatarios son emanados de Morena, pero como ha quedado claro con la puesta en práctica de la operación enjambre, el partido de origen es irrelevante: la capacidad de penetración de la delincuencia organizada no conoce límites partidarios, todos los partidos han estado involucrados.

    De entrada, es de celebrar el incremento en el número de detenciones, pero sigue llamando la atención el vínculo tan cotidiano y fluido entre las autoridades civiles, los mandos policiacos y el crimen organizado. Hay operativos cada vez más exitosos y lo que revelan es que el modus operandi sigue siendo el mismo, está intacto.

    Eso debiera ser suficiente para enderezar nuevas estrategias para blindar y cuidar a nuestras autoridades civiles, y para revisar el reclutamiento y formación de nuestras policías en todos los niveles. Pero la energía institucional no parece encaminada en esa dirección.

    Las detenciones no se traducen en una recuperación de la confianza

    Si revisamos las cifras de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Inseguridad en 2026 confirmamos otra cosa: el número de detenciones no ha hecho variar significativamente la percepción de seguridad. Si atendemos el delito de extorsión, la tasa por cada 100 mil habitantes pasó de 5 mil 971 en 2025 a 6 mil 831 en 2026, y si agregamos que hay una cifra negra en ese delito del 97.5 por ciento, está claro que las detenciones no se han traducido en una recuperación de la confianza para denunciar ese delito. Y esto es así porque la capacidad de reconfigurar la red delincuencial y recomponer la complicidad con las autoridades por parte del crimen organizado es muy alta.

    Me parece que cuando las autoridades estadounidenses apelan al control territorial del crimen organizado en nuestro País refieren justamente esto: las detenciones no han logrado extirpar los delitos. La extorsión puede disminuir temporalmente tras un operativo exitoso, pero al cabo de muy poco tiempo reaparece con otros operadores.

    Tenemos pues que diseñar, pero, sobre todo, instrumentar una estrategia mucho más solvente para recuperar la seguridad más básica en territorios cada vez más vastos. Las detenciones, dolorosamente, solo actualizan nuestras carencias.

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    El autor es consultor internacional en materia electoral.