El transparente final de la CEAIP
Ley de Transparencia, de trámite
Por si acaso le faltaba el último leñazo en la cabeza al Sistema de Transparencia en Sinaloa, el martes inició el Congreso el trámite legislativo que por la vía rápida extinguirá a la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública y pondrá a cargo del aparato gubernamental la absurda dualidad de manejar el erario y él mismo determinar si lo hace de manera adecuada o incurre en delitos asociados a la corrupción. Se trata, ni más ni menos, de poner la Iglesia en manos de Lutero.
Con la nueva Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública cuya iniciativa envió el Gobernador Rubén Rocha Moya a la 65 Legislatura local, será la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas del Gobierno del Estado la que instale el órgano desconcentrado que asumirá las funciones que dejará de hacer la CEAIP, creando un colosal conflicto de interés al operar el Poder Ejecutivo como juez y parte en materia de lucha anticorrupción.
El mismo día que la Cámara le dio entrada a la iniciativa de Rocha, procedió a desechar la presentada por ciudadanos que pretendían corregir en lo local la alteración del sistema de rendición de cuentas que en lo federal consistió en desaparecer el Instituto Nacional de Acceso a la Información y darle forma al “Frankenstein” resultante que es Transparencia para el Pueblo. Ese es el estilo que reta al sentido común al colapsar lo que funciona bien para suplirlo con ocurrencias de fachada engañabobos.
Es verdad que el planteamiento de Rocha Moya se ajusta a la homologación que realizan los estados, apegados a lo que establecen el artículo 116 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como derivación de la intención y acción contra la transparencia que inicio en el gobierno de Andrés López Obrador y continuó la actual mandataria nacional, Claudia Sheinbaum. Sin embargo, siempre hubo la expectativa de que en Sinaloa salieran cosas diferentes, buenas y progresistas, en el mismo sentido de la lucha cívica que en mayo de 2015 celebró la creación del Sistema Nacional Anticorrupción.
Rocha Moya postergó lo más que pudo la decisión de homologar lo local con lo federal en materia de acceso a la información. Es de los últimos de la fila en la extinción de las CEAP porque espero al plazo límite que es el próximo 4 de mayo, cuando ya lo han hecho casi todas las entidades federativas y quizá suceda hoy que el Congreso implemente lo que mandata la Carta Magna pues el martes le dio primera lectura a la iniciativa con el procedimiento abreviado consistente en enviar el documento a los correos electrónicos de los asambleístas, para su análisis.
Pero tampoco el Congreso hizo la chamba de socializar el tema e inducir desde el proceso camaral las propuestas de organizaciones no gubernamentales que lo único que solicitan es que la instancia que sustituya a la CEAIP no resulte asfixiada desde su nacimiento por el cordón umbilical difícil de romper que le impondrá la Secretaría de Transparencia. Debió consultar y consensuar criterios esenciales a través del modelo de Parlamento Abierto, aprovechando el tiempo que el Gobernador tardó en hacer llegar su iniciativa.
La homogeneidad obediente en la 4T evita que en los estados opere la soberanía en cuanto a decidir qué conviene más, independientemente de normas federales que arrasan con derechos y libertades que no fueron fáciles de conquistar. La contradicción daña más cuando los políticos que hace una década exigían desde la Oposición la lupa ciudadana puesta encima de la función pública de alta propensión expoliadora, son los mismos que hoy proceden a demolerla.
Al ser aprobaba la iniciativa que Rocha envió al Congreso, que de seguro ni siquiera leerán algunas diputadas y diputados, quedará consumada la regresión casi a la época de cero transparencia por ser eliminados en los estados los organismos autónomos que eran garantes del derecho de acceso a la información y protección de datos personales en posesión de los sujetos obligados. Es el borrón y vuelta a atrás que en cambio sí les deja una marca negra a los gobernantes.
Y como dicen que palo dado ni Dios lo quita, en Sinaloa la sociedad civil deberá plantar, en el terreno de la 4T árido de transparencia, nuevos afanes en la inacabada lucha contra la corrupción y quienes institucionalizan el flagelo al talar completo el bosque del acceso a la información y la rendición de cuentas.
Al menos el acta de defunción,
De la CEAIP será transparente,
Pues plasmará que por accidente,
La mató la Cuarta Transformación.
La operación que el ex Gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, realizó como Embajador de México en España fue reconocida por la Presidenta Claudia Sheinbaum en su reciente visita a aquel País, pues el mazatleco hizo la adecuada labor diplomática para el mejor entendimiento sobre temas que habían tensado la relación bilateral. En el viraje a la política exterior que resana fisuras por los resentimientos causados en los pueblos originarios durante la conquista, la Mandataria azteca colocó su mensaje de paz que fue bien recibido por los gobernantes que asistieron a la cumbre de Barcelona. Puntos a favor del también empresario hotelero.