El año pasado, los medios de comunicación y redes sociales reportaron el caso de un accidente que sucedió en el carril del malecón de Mazatlán que se conoce como ciclovía y que también es utilizado por patinadores y por usuarios de patines eléctricos.
El accidente tuvo relevancia porque un usuario de un patín eléctrico, en estado de ebriedad, atropelló a dos patinadoras y a una de ellas le causó lesiones en la cara que ameritaron una cirugía plástica y tomar medicamentos.
Con el escándalo encima, el Gobierno de Mazatlán dizque tomó cartas en el asunto e implementó algunas medidas para evitar más accidentes.
Esas medidas sólo se implementaron más o menos dos semanas y, pasado el escándalo, al modo, el Gobierno municipal se hizo pato y ya no continuó de manera permanente con las medidas mencionadas.
Ante la omisión grave del Gobierno municipal, la patinadora que sufrió heridas en la cara decidió contratarnos para presentar un amparo con el objetivo de obligar al Gobierno municipal a implementar permanentemente las medidas necesarias para evitar más accidentes que ponen en peligro la vida y salud de los usuarios de la ciclovía.
El amparo fue admitido y el juez federal concedió la suspensión provisional para que el Gobierno de Mazatlán haga lo necesario para evitar más accidentes, asignando policías y tránsitos municipales para vigilar el uso adecuado de la ciclovía y evitar que los patines eléctricos circulen a exceso de velocidad y sin las medidas de protección correspondientes.
Como dice el encabezado de esta colaboración, nuestra cliente y el juez de distrito están haciendo la tarea del Gobierno municipal para evitar graves accidentes y para ordenar el uso de la ciclovía.
En lugar de andar buscando la reelección o algún otro hueso, la Presidenta Municipal debería tener vergüenza y ponerse a hacer su trabajo, resolviendo definitiva y permanentemente el peligro de que suceda otro accidente en el que esta vez pierda la vida alguien.