La Alcaldía es el plan ‘A’ de Estrella
La ventaja de entrarle a la tómbola
La campaña de Estrella Palacios Domínguez para buscar la postulación de Morena a la Gubernatura de Sinaloa es la que corre más lento, en línea de desgano, desde aquella disyuntiva en la cual decidió registrarse cuando lo que mantenía firme era el proyecto de aspirar a la reelección como Alcaldesa de Mazatlán, que le parecía de mayor factibilidad. La efervescencia futurista de las otras mujeres y otros hombres que disputan la postulación es lo que la muestra como “corcholata” más centrada y sensata respecto a sus posibilidades en la política local.
La mazatleca trae la labor de proselitismo más austera fundada en la labor orgánica de sudar el chaleco guinda al recorrer las comunidades y colonias que considera aliadas. En algún lado guardó el discurso confrontador, el reclamo del no piso parejo, el ardid de encuestas sobre pedido y padrinazgos que la lanzaron al ruedo y que no caminan junto a ella. Sabe bien a lo que va, sola con su carisma y capacidad de liderazgo sin dejarse llevar por los espejismos del poder.
Tomando como punto de partida el 27 de junio que es la fecha de registro de los morenistas sinaloenses, en los 25 días en que ha estado separada de la Presidencia Municipal predomina la ausencia de Palacios por encima de sus actividades para ser la coordinadora estatal de defensa de la Cuarta Transformación y la soberanía nacional. Ella había mostrado notables tablas para llevar las riendas edilicias ante dificultades y retos que aparecen de pronto.
Inclusive es la que menos ataque o conflictos les genera a los demás contendientes por el bajo perfil que presenta sin entrar en bretes con nadie. En Mazatlán, donde tiene su cuartel político y la popularidad garantizada, logra las mejores concentraciones que alimentan sus redes sociales con la expectativa tal vez no de ser la abanderada guinda a la titularidad del Ejecutivo Estatal sino de ganar el número de electores necesarios para un trienio más en el Ayuntamiento.
Por encima de cualquier decisión cupular que la obligara a participar en la actual elección interna de Morena lo que se ve es la determinación personal de luchar por el proyecto reeleccionista antes de que en 2030 entre en vigor la reforma la Constitución que impide el nepotismo electoral y la reelección inmediata, normatividad federal que por cierto avaló el Cabildo mazatleco. El plan “A” de Estrella Palacios es regresar a la Alcaldía, pero no a terminar el trienio sino a extender el mandato.
Lo que ella sí hace consiste en llevar el mensaje a la población en el sentido de fortalecer a la 4T en apego a la indicación del partido para respaldar a la Presidenta Claudia Sheinbaum de cara a ataques y desafíos dentro y fuera del País. Esgrime las voluntades a favor de la gran batalla cultural por el alma de México, con los valores laicos y progresistas que unen. Recorre el sur de la entidad, donde el desaliento domina, como Paloma que lleva el encargo de la paz.
En una primera medición que realizó el Consejo Nacional de Elecciones de Morena, antes de ampliar el plazo para evitar a toda costa que en la primera criba se colaran perfiles con posibles vínculos con delincuencia y corrupción organizadas, Palacios sí aparecía junto con Imelda Castro y Graciela Domínguez, entre las tres seleccionadas porque las encuestas le asignaban tal pase a la segunda y ronda. Ahora que los candados intramuros han sido reforzados no se le ve inconveniente para que prosiga entre las tres de las cuales una resultará ungida si a Sinaloa se le asigna a una mujer la nominación.
No obstante, ya en el marco general se estima difícil que obtenga la candidatura a Gobernadora y ello se palpa en el ánimo, ritmo y estrategia de la ex reina de belleza. Lo saben sus seguidores, equipo de trabajo y la gente que acude a los eventos a respaldarla. En todo caso podría ocurrir una de esas eventualidades que en política se dan con sorprendente asiduidad a veces por obra de la suerte y en ocasiones por la reactivación del dedo decisor.
Qué importa que para Palacios lo crucial sea la continuidad en el Gobierno de Mazatlán. Ha comprado cachito para obtener el premio mayor y ya dentro de la tómbola cualquiera puede ser ganador.
Es como la Estrella de mar,
Que aún fuera del océano,
Nunca se cansa de luchar,
Así sea por un sueño vano.
Cuando en 2019 el Juez Brian Cogan le dictó sentencia a Joaquín “El Chapo” lo condenó a cadena perpetua y además le agregó el absurdo de 30 años de prisión y el decomiso de 2 mil 700 millones de pesos; a la fecha se puede corroborar la implementación de la prisión vitalicia. Lo del dinero y las tres décadas agregadas de cárcel son simples líneas judiciales que intentan mostrar a la justicia estadounidense como implacable. Se repite el mismo guión en el Tribunal de Brooklyn con Ismael Zambada García: la máxima pena será un hecho, excepto que el Gobierno de México logre atenuantes para que “El Mayo” cumpla en México la sanción carcelaria, por razones humanitarias. Lo de los 15 mil millones de dólares ya se encargó el abogado del capo en aclarar que carece de bienes que garantice esa suma y el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, Omar García Harfuch, precisa que en México no hay propiedades que se le hayan asegurado al “señor del sombrero”.