Necesaria, capacitación y vigilancia sobre el gusano barrenador en Sinaloa, señalan estudiantes especialistas
Ante la reaparición del gusano barrenador en México desde 2024, estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia advirtieron sobre los riesgos sanitarios y económicos que esta plaga representa para el ganado y, en algunos casos, para las personas.
Manuel Cuadras y Jesús Escalante, alumnos de octavo semestre de la licenciatura en la Universidad Autónoma de Sinaloa, explicaron que el gusano barrenador es la larva de una mosca que invade heridas abiertas en animales de sangre caliente y se alimenta del tejido vivo, lo que puede generar infecciones graves e incluso la muerte si no se atiende a tiempo.
“Es una larva que tiene un color cremoso, un cuerpo cilíndrico segmentado y espinas en su cuerpo que le permiten adherirse a la carne mientras se alimenta”, explicó Escalante.
Estas larvas también poseen ganchos bucales con los que consumen el tejido del hospedador, lo que provoca que la lesión se profundice progresivamente.
Los estudiantes señalaron que el parásito puede afectar a prácticamente cualquier animal de sangre caliente, desde ganado bovino hasta mascotas, fauna silvestre e incluso seres humanos.
“Está presente en cualquier tipo de ganado, porque afecta a animales de sangre caliente, tanto mamíferos domésticos como silvestres, mascotas y también seres humanos”, expresó Manuel Cuadras.
Síntomas de infección
Entre los principales síntomas en los animales se encuentran la inflamación de la herida, mal olor por la descomposición del tejido, pérdida de apetito, disminución de peso y un comportamiento inquieto al intentar rascarse o lamerse la zona afectada.
“Cuando las larvas entran en una herida, esta va aumentando de tamaño porque van penetrando más profundo y liberan enzimas que dañan el tejido y atraen más moscas”, detalló Escalante.
Si la infestación no se trata a tiempo, puede volverse letal.
“Si no se atiende en un periodo de entre siete y 14 días, puede causar daños muy importantes porque el gusano sigue penetrando hacia el interior del cuerpo”, añadió.
Aunque los casos en humanos son menos frecuentes, los estudiantes señalaron que sí pueden presentarse infecciones cutáneas cuando las larvas invaden heridas o cavidades del cuerpo.
Explicaron que en estos casos el tratamiento consiste en la extracción de las larvas mediante procedimientos médicos, seguido de limpieza quirúrgica y antibióticos para prevenir infecciones secundarias.
En el país se han confirmado múltiples casos de miasis por gusano barrenador del ganado en humanos y animales en México durante principios de 2026. Las detecciones incluyen casos humanos en Puebla y Veracruz, así como contagios en ganado en Hidalgo, Tamaulipas, Estado de México y Querétaro, activando cercos sanitarios, de acuerdo a registros de Gobierno de México.
Afectaciones económicas
En el plano económico, advirtieron que la presencia de esta plaga puede tener consecuencias significativas para estados ganaderos como Sinaloa, debido a los costos sanitarios y a las restricciones comerciales que se generan.
“Esta plaga genera un impacto económico muy grande porque los productores tienen que gastar en medicamentos, atención veterinaria y además enfrentan restricciones en las exportaciones”, señaló Manuel Cuadras.
Recordó que cuando se detectan brotes de la plaga, países como Estados Unidos pueden imponer restricciones sanitarias al ganado mexicano, lo que afecta directamente al comercio.
Medidas de prevención
Como medidas de prevención, recomiendan revisar constantemente a los animales, limpiar cualquier herida y reportar de inmediato posibles casos a las autoridades sanitarias.
“Para prevenir se pueden hacer tres cosas: revisar, limpiar y reportar. La revisión es inspeccionar a los animales, la limpieza es atender las heridas y el reporte se hace ante las autoridades sanitarias”, explicó Escalante.
Además, destacaron la importancia de la capacitación de ganaderos y productores para detectar de forma temprana la presencia del gusano barrenador.
“Muchos ganaderos no cuentan con capacitación y creen que una herida se va a cerrar sola, pero si no se atiende puede convertirse en un problema muy serio”, lamentó.
En este contexto, consideraron fundamental que tanto las autoridades como las universidades fortalezcan los programas de capacitación y difusión para que productores y comunidades rurales conozcan los riesgos de esta plaga.
“Es importante que la gente lo conozca porque muchas veces hasta que el problema ya está presente se empieza a actuar. La prevención y la vigilancia son clave para evitar pérdidas mayores”, concluyó Manuel Cuadras.