Sinaloa registra aumento de 90.5% en víctimas de extorsión durante 2026: México Evalúa
Sinaloa registró un incremento del 90.5 por ciento en las víctimas de extorsión durante los primeros nueve meses de 2026, al pasar de 74 personas en el mismo periodo de 2025 a 141, la cifra más alta desde 2015, de acuerdo con un análisis de México Evalúa elaborado con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
El informe señala que la entidad alcanzó una tasa de 4.40 víctimas de extorsión por cada 100 mil habitantes, con lo que se ubicó en el lugar 14 a nivel nacional y en el segundo puesto de la región del noroeste exportador, integrada también por Baja California, Baja California Sur y Sonora.
El crecimiento de este delito ocurre en un contexto en el que Sinaloa mantiene una elevada incidencia de violencia letal, pese a que la tasa de homicidio doloso disminuyó 24.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2025. México Evalúa advierte que esta reducción no necesariamente representa una recuperación de la seguridad, pues puede coexistir con la expansión de otros delitos que afectan directamente las actividades económicas.
El análisis plantea que, ante una menor intensidad de los enfrentamientos armados, los grupos criminales pueden transitar hacia esquemas de extracción de rentas mediante el cobro de cuotas y la extorsión a los sectores productivos, una modalidad que les permite obtener recursos sin recurrir necesariamente a confrontaciones violentas.
Mazatlán y Ahome, con tasas más altas
En la distribución municipal, Mazatlán y Ahome destacan por sus tasas de extorsión. El puerto registró 35 víctimas y una tasa de 6.7 por cada 100 mil habitantes, mientras que Ahome contabilizó 30 víctimas y una tasa de 6.0. Ambos municipios se encuentran entre los de mayor incidencia de este delito en la región.
Por su parte, Culiacán acumuló 47 víctimas, la cifra absoluta más alta de los tres municipios, aunque su tasa fue de 4.3 por cada 100 mil habitantes, debido a su mayor población. Para México Evalúa, esta distribución muestra que la extorsión también está presente en territorios vinculados con la actividad turística, comercial y agroindustrial.
Sinaloa, primero en tasa de feminicidio
En otros indicadores de seguridad, Sinaloa ocupó el primer lugar nacional en la tasa de feminicidio, con 3.02 víctimas por cada 100 mil habitantes, un incremento de 147.1 por ciento respecto a 2025 y de 538.1 por ciento frente a 2024.
Asimismo, se ubicó en el segundo lugar nacional en desaparición de personas, con una tasa de 13.90 casos por cada 100 mil habitantes, y en el tercero en homicidio doloso, con 30.77 víctimas por cada 100 mil habitantes. Aunque este último indicador disminuyó respecto al año anterior, permanece 102.5 por ciento por encima del nivel registrado en 2024.
Otros delitos
El estado también ocupó el cuarto lugar nacional en robo de vehículo, con una tasa de 94.89 delitos por cada 100 mil habitantes, y el quinto en el indicador compuesto de violencia letal de México Evalúa, que integra homicidios dolosos y culposos, feminicidios, otros delitos contra la vida y desapariciones.
En la comparación regional, Baja California Sur presentó la tasa más alta de extorsión, con 15.51 víctimas por cada 100 mil habitantes, seguido de Sinaloa, con 4.40; Baja California, con 1.91, y Sonora, con 1.07. Sin embargo, Sinaloa registró el crecimiento más acelerado del delito entre las cuatro entidades, con un aumento anual de 89.3 por ciento en su tasa.
México Evalúa también advierte que los registros oficiales no necesariamente reflejan la dimensión real de la extorsión. Como ejemplo, señala que en Baja California la cifra oculta de este delito alcanza 91.3 por ciento, de acuerdo con la ENVIPE 2025, lo que evidencia las dificultades para denunciar y la posible existencia de un subregistro en las estadísticas.
El estudio cuestiona además que Sinaloa haya quedado fuera de las ocho entidades prioritarias de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, pese al crecimiento registrado durante 2026. Ante este escenario, plantea que la evaluación de la seguridad no debe concentrarse únicamente en la reducción de homicidios, sino también en la capacidad de las autoridades para contener las cuotas criminales impuestas a comercios, productores agrícolas y prestadores de servicios.
Entre las medidas propuestas se encuentran establecer intervenciones en corredores económicos, fortalecer la policía de proximidad en municipios como Mazatlán y Ahome, habilitar mecanismos seguros de denuncia e impulsar investigaciones de inteligencia financiera para desmantelar las estructuras económicas de las organizaciones criminales.