Sinaloa se ubica a media tabla nacional en condiciones laborales para mujeres: IMCO
Sinaloa se ubicó a mitad del ranking nacional en condiciones laborales para las mujeres al obtener 53.2 puntos en el estudio Estados con Lupa de Género 2025, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad.
El análisis evalúa a las 32 entidades del país mediante 16 indicadores agrupados en tres dimensiones: entrada de las mujeres al mercado laboral, permanencia en el empleo y autonomía económica. El objetivo es medir las condiciones que enfrentan para trabajar, mantenerse en un empleo y alcanzar independencia financiera. 
En el ranking nacional, la entidad se ubica en un nivel intermedio, lejos de los estados con mejor desempeño. La lista es encabezada por Ciudad de México con 68.9 puntos, mientras que Oaxaca se posiciona en el último lugar con 26.1 puntos. 
De acuerdo con el IMCO, las brechas de género en el mercado laboral están relacionadas con factores estructurales como la falta de servicios de cuidado, la desigualdad en el trabajo doméstico no remunerado, la violencia y la informalidad laboral. 
Brecha salarial y permanencia en el empleo
Uno de los indicadores con mayor rezago para Sinaloa es la brecha salarial entre hombres y mujeres.
El estudio señala que la diferencia en ingresos alcanza alrededor de 21 por ciento, lo que coloca al estado entre las entidades con mayor desigualdad salarial del país.
Este indicador refleja la diferencia promedio entre los ingresos de hombres y mujeres en el mercado laboral y es uno de los factores que influyen en la permanencia de las mujeres en el empleo formal.
A ello se suma la informalidad laboral, que limita el acceso a prestaciones, seguridad social y estabilidad laboral, condiciones que afectan en mayor medida a las mujeres.
Autonomía económica
En materia de autonomía económica, el informe muestra que una proporción significativa de mujeres en Sinaloa depende económicamente de otros integrantes del hogar.
El estudio advierte que en el país cerca de 10 millones de mujeres no cuentan con autonomía económica, es decir, no tienen ingresos propios suficientes para sostenerse de manera independiente. 
Entre los indicadores que influyen en esta dimensión se encuentran la pobreza laboral, el acceso a ingresos propios, la formalización de emprendimientos y la posibilidad de contar con patrimonio, como vivienda.
Estas condiciones impactan en la capacidad de las mujeres para tomar decisiones financieras y mejorar su bienestar económico.
Barreras para entrar al mercado laboral
El informe también analiza las barreras que enfrentan las mujeres para incorporarse al mercado laboral, entre ellas la falta de tiempo disponible por las tareas de cuidado, el nivel educativo, las condiciones de seguridad y la disponibilidad de oportunidades laborales.
Según el IMCO, en México alrededor de 29 millones de mujeres se encuentran fuera de la economía remunerada debido a factores como la desigual distribución del trabajo doméstico, la falta de servicios de cuidado y las brechas educativas y laborales. 
El instituto advierte que fortalecer los sistemas de cuidados, mejorar la igualdad salarial y ampliar las oportunidades de empleo formal son medidas clave para incrementar la participación económica femenina y reducir las desigualdades en el mercado laboral.
De acuerdo con el estudio, mejorar la inclusión de las mujeres en la economía no sólo representa un avance en materia de igualdad, sino también un factor que puede impulsar el crecimiento económico y la competitividad de las entidades.