Pese a salir del bache, Ohtani no bateará en sus próximos dos juegos
LOS ÁNGELES._ Shohei Ohtani ha estado buscando respuestas en el plato, y es posible que haya encontrado algo el martes por la noche.
Tras abrir el juego con un sencillo, Ohtani le conectó un cuadrangular solitario al abridor de los Gigantes, Adrian Houser, en la tercera entrada. Fue apenas su segundo jonrón en sus últimas 113 visitas al plato y el primero desde el 26 de abril.
Si bien fue una mejor noche al bate para Ohtani, esto no hizo cambiar de opinión al manager Dave Roberts con respecto a la decisión que había tomado antes de la derrota del martes 6-2. Ohtani no bateará cuando lance contra los Gigantes este miércoles por la noche en el Dodger Stadium, y también estará fuera de la alineación titular –aunque disponible para batear como emergente en una situación importante– en el último partido de la serie el jueves.
“Hablé un poco con él y le dije que ésa era mi idea. Ambos estuvimos de acuerdo”, apuntó Roberts. “No me gustan los cambios bruscos. Creo que a veces pudo haber sido algo en lo que, ya sabes, te tomas un par de días libres sin batear y eso pudo haberlo liberado. Uno nunca sabe”.
Entre los lanzadores abridores que han tirado al menos 30 entradas, Ohtani lidera las Mayores con una efectividad de 0.97. Sin embargo, todavía no ha engranado como bateador, aunque su OPS mejoró a .797 luego de embasarse tres veces el martes.
Roberts tiene la esperanza de que un descanso mental ayudará a Ohtani a construir sobre su gran jornada en el plato. No le preocupa que el hecho de estar fuera del lineup titular por dos encuentros frene cualquier impulso que haya ganado la estrella de dos vías.
“Simplemente no puedes ser reactivo por un solo juego. De verdad no puedes”, aclaró Roberts. “He hablado sobre la carga de trabajo y he conversado con él extensamente al respecto. Es duro en los días que lanza. No creo que sea justo para el jugador simplemente asumir: pegó un par de hits, así que debería estar allí mañana. No me gusta apelar a eso”.
Si bien Ohtani ha batallado como bateador, se ha destacado como lanzador. Viene de ponchar a ocho rivales a lo largo de siete entradas, su mayor cantidad de la temporada, el martes pasado contra los Astros, aunque permitió más de una carrera limpia por primera vez este año tras los primeros dos jonrones que concede en la campaña, ambos cuadrangulares solitarios.
Ohtani ha brillado en el montículo, pero los Dodgers no han convertido muchas de sus aperturas en victorias para el equipo. L.A. tiene marca de 2-4 cuando Ohtani inicia en la loma este año, y ha perdido 13 de sus últimas 18 salidas desde la temporada pasada.
El año pasado, el regreso de Ohtani a lanzar tras una larga rehabilitación por una segunda cirugía mayor en su codo derecho coincidió en gran medida con un bajón ofensivo de todo el equipo que se extendió desde julio hasta principios de septiembre. Los Dodgers han estado en un lugar similar durante las últimas tres semanas, habiendo sido limitados a cuatro carreras o menos en 15 de 20 encuentros hasta la acción del martes.
Con Ohtani en el montículo, los Dodgers han anotado un promedio de 2.9 rayitas por partido. Junto a Yoshinobu Yamamoto (3.8), son los únicos abridores de L.A. que han recibido menos que el promedio de la liga (4.6) en apoyo de carreras.
En la mitad de sus salidas como lanzador, Ohtani no ha tenido la oportunidad de brindarse su propio apoyo de carreras, como suele estar acostumbrado. Pero con Ohtani buscando su ritmo en el plato por el momento, los Dodgers sienten que es prudente permitirle concentrarse únicamente en el pitcheo e insertar a otro bateador como designado.
Los Dodgers esperan que, una vez que el swing de Ohtani esté en un mejor lugar, pueda llevar a cabo su carga de trabajo completa como jugador de dos vías, como le gustaría. Mientras él trabaja para volver a ser el bateador que es capaz de ser, el equipo se inclina hacia mantener sus cargas de trabajo separadas para mejorar la calidad del conjunto.
(Con información de MLB)