FIFA analiza la ‘Ley Vinícius’ para sancionar expresiones racistas en el futbol
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, endureció su postura frente a posibles expresiones racistas dentro del terreno de juego y advirtió que cualquier futbolista que se cubra la boca al dirigirse a un rival podría enfrentar consecuencias reglamentarias.
Aunque reiteró el principio de presunción de inocencia respecto al caso que involucra a Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior, el dirigente dejó claro que el futbol debe anticiparse a este tipo de episodios.
“Si un jugador se tapa la boca y dice algo que tiene consecuencias racistas, obviamente debe ser expulsado. Debe presumirse que dijo algo que no debía haber dicho, de lo contrario no habría tenido que taparse la boca”, declaró en entrevista con Sky Sports News.
La controversia surgió durante el partido de ida del Playoff de la UEFA Champions League entre el Benfica y el Real Madrid. Vinícius denunció haber recibido un insulto racista —presuntamente la palabra “mono”—, lo que activó el protocolo antirracismo de la UEFA y provocó una pausa en el encuentro.
Sin embargo, la falta de pruebas concluyentes impidió emitir una resolución inmediata sobre la conducta de Prestianni. Aun así, el organismo europeo optó por suspenderlo provisionalmente para el partido de vuelta, decisión que el club portugués cuestionó al considerar que vulnera la presunción de inocencia.
En días recientes circularon versiones sobre un supuesto reconocimiento de culpabilidad por parte del futbolista, información que fue desmentida por la institución lisboeta, calificándola como falsa.
Ante la dificultad de comprobar este tipo de situaciones, la FIFA y la International Football Association Board analizan una modificación reglamentaria que impediría a los jugadores cubrirse la boca al hablar durante los partidos. La propuesta —conocida de manera informal como la “Ley Vinícius”— busca eliminar ambigüedades y fortalecer la lucha contra el racismo.
Infantino subrayó que el combate a la discriminación no debe limitarse a castigos posteriores, sino también a cambios culturales dentro del deporte.
“No podemos conformarnos con analizar solo cuando ya ocurrió. Tenemos que tomar medidas y acabar con el racismo”, sentenció.
Mientras el caso continúa abierto, el debate ya trasciende a los protagonistas y apunta a posibles ajustes en el reglamento internacional antes de la próxima Copa del Mundo.