Haití encuentra esperanza en el Mundial 2026: un país golpeado por la crisis que vive por el futbol
En Haití, donde la violencia de las pandillas domina gran parte de la vida cotidiana y la crisis humanitaria afecta a millones de personas, el futbol se ha convertido en uno de los pocos motivos de unión, esperanza y orgullo nacional.
La clasificación de la selección haitiana al Mundial 2026 ha despertado una ilusión que trasciende lo deportivo en un país de casi 12 millones de habitantes que vive uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.
En calles, plazas, escuelas y barrios de Puerto Príncipe y otras ciudades, el balón sigue rodando incluso en medio de las adversidades. No hacen falta estadios ni grandes instalaciones. Bastan unas piedras como porterías, una pelota y un grupo de jóvenes para que el futbol se convierta en el centro de atención.
“El futbol es esperanza y amor. Inspira orgullo y entusiasmo”, afirma Salomé Sandler Tally, fundadora y entrenadora del club Aigle Noir AC.
Para muchos haitianos, la clasificación al Mundial representa mucho más que un logro deportivo. Significa volver a sentirse visibles ante el mundo y recuperar una ilusión colectiva que parecía perdida.
“La clasificación para el Mundial es especial para un país que ama tanto el fútbol. Es increíble haberlo logrado 52 años después”, agrega la entrenadora.
La única participación previa de Haití en una Copa del Mundo ocurrió en Alemania Occidental 1974. Desde entonces, generaciones enteras crecieron sin ver a los Granaderos en el máximo escenario futbolístico.
Ahora, bajo la dirección técnica del francés Sébastien Migné y con una plantilla integrada en gran parte por futbolistas que militan en Europa y Norteamérica, la selección vuelve a competir entre las mejores del planeta.
El entusiasmo es tal que incluso en medio de una compleja situación económica, el gobierno haitiano destinó recursos extraordinarios para apoyar la preparación del equipo rumbo al Mundial.
La pasión por el futbol también resiste pese a la falta de infraestructura. El principal estadio del país, el Sylvio-Cator, permanece cerrado desde febrero de 2024 debido a que se encuentra en una zona controlada por pandillas.
Sin embargo, el deporte sigue presente en cada rincón del país. Se juega sobre asfalto, tierra, canchas improvisadas o superficies deterioradas, siempre acompañado por aficionados que encuentran en el futbol un espacio de convivencia y esperanza.
“Hoy en día, muchos jóvenes se dedican a la delincuencia o no tienen pasatiempos saludables. Sin embargo, el fútbol puede ser una vía de escape”, asegura el jugador amateur Evens Lezin.
Para muchos jóvenes haitianos, los futbolistas de la selección representan ejemplos de superación y una oportunidad para soñar con un futuro diferente.
“El futbol es probablemente uno de los pocos espacios de socialización a los que aún tiene acceso gran parte de la juventud. Es el tema de conversación por excelencia”, señala el aficionado Marc Donald Orphée.
Haití debutará en el Mundial 2026 frente a Escocia en Boston antes de medirse a Brasil y Marruecos en la fase de grupos. Más allá de los resultados que consiga sobre la cancha, su presencia en la Copa del Mundo ya representa una victoria para un país que, pese a las dificultades, sigue encontrando en el futbol una razón para creer.
SÁBADO 13 DE JUNIO
Haití vs. Escocia
18:00 horas, tiempo de Sinaloa
Transmisión: ViX