Gilberto ‘Zurdo’ Ramírez y David Benavidez prometen guerra histórica en Las Vegas
El mazatleco Gilberto “Zurdo” Ramírez (48-1, 30 KO’s) aseguró estar listo para la pelea más importante de su carrera y lanzó un mensaje contundente a David “El Monstruo” Benavidez: “El 2 de mayo será una guerra”.
El combate, que se disputará en el T-Mobile Arena de Las Vegas y será transmitido por PBC en Prime PPV, marcará un hecho histórico: nunca antes dos boxeadores mexicanos habían peleado por un campeonato mundial en la división de peso Crucero.
Ramírez, actual campeón unificado de la AMB y la OMB, destacó la relevancia de encabezar la tradicional cartelera del fin de semana del Cinco de Mayo.
“Es un honor estar en esta posición. Ahora es mi momento”, afirmó. El sinaloense llega con cuatro victorias consecutivas tras su única derrota en 2022 frente a Dmitry Bivol.
“Pelear contra otro mexicano es una motivación adicional. Estamos haciendo historia. Nunca ha habido un combate tan grande entre boxeadores mexicanos. Va a ser una noche increíble. Vamos a dejarlo todo en el ring”.
Ramírez reconoció que lleva una década pensando en este enfrentamiento.
“He pensado en pelear contra David desde hace unos 10 años. Creo que ambos hemos querido enfrentarnos durante todo ese tiempo. David es un gran boxeador. Lo he estado siguiendo mucho durante años, vigilándolo, sabiendo que algún día nos veríamos las caras en el ring”.
“Creo que mis dos últimas actuaciones han sido buenas, pero no tan buenas como lo será esta. Esto va a ser una guerra. Le vamos a dar una gran fiesta a todo el pueblo mexicano el 2 de mayo”.
Por su parte, Benavidez (invicto y campeón en dos divisiones) hará su debut en peso Crucero con la mira puesta en conquistar un tercer título mundial.
“Esta pelea significa mucho para mí. Quiero ser la cara del boxeo y darles a los fanáticos lo que quieren ver”, declaró.
El estadounidense de raíces mexicanas recordó que encabezar una cartelera en esta fecha es un símbolo de haber conquistado al público mexicano, tradición que se remonta a Julio César Chávez.
Ambos pugilistas compartieron respeto mutuo, recordando sus sesiones de sparring en 2016. Sin embargo, dejaron claro que el 2 de mayo no habrá concesiones. “Vamos a dejarlo todo en el ring”, prometió Ramírez. Benavidez, en tanto, aseguró que buscará el nocaut: “El boxeo no es un juego. Voy a intentar darle una paliza durante la pelea”.
La velada promete ser histórica no solo por el choque de estilos, sino por el legado que ambos buscan consolidar. Ramírez aspira a defender sus cinturones y Benavidez a convertirse en campeón mundial en tres divisiones.