Julio César Chávez y ‘Travieso’ Arce vuelven a encender el ring en Puebla
Julio César Chávez y Jorge “Travieso” Arce revivieron una de las rivalidades más recordadas del boxeo mexicano en el Gimnasio Miguel Hidalgo de Puebla, en una función de exhibición que estuvo cargada de nostalgia, emoción y ovaciones por parte de la afición.
Con ambiente de fiesta y el sonido de la banda y la tambora sinaloense, el primero en aparecer sobre el encordado fue el “Travieso” Arce, quien de inmediato provocó aplausos con algunos movimientos que recordaron su característico estilo ofensivo. Minutos después, el recinto explotó cuando apareció Chávez, quien levantó la mano derecha para agradecer el cariño de los aficionados que todavía lo consideran “El Gran Campeón Mexicano”.
Antes del combate, el gimnasio guardó un momento especial con 10 campanadas en memoria de Eduardo Lamazón, histórico comentarista de TV Azteca y amigo cercano de Chávez, fallecido recientemente a los 69 años.
La pelea, pactada a tres rounds de exhibición, arrancó con intensidad desde el primer campanazo. En el primer asalto, ambos mostraron destellos del talento que los convirtió en figuras históricas del pugilismo mexicano. Arce fue quien tomó la iniciativa por momentos, presionando a Chávez contra las cuerdas y levantando al público de sus asientos.
Durante el segundo episodio, el apoyo de la afición se dividió entre ambos peleadores. Muchos asistentes portaban las tradicionales cintas con el nombre de Chávez, mientras otros coreaban el nombre del “Travieso”, en una atmósfera que recordó las grandes noches del boxeo nacional.
Ya en el tercer y último round, Chávez respondió con la experiencia que marcó su carrera y conectó varios ganchos que hicieron vibrar al público poblano. Arce mantuvo el ritmo agresivo hasta el final y ambos cerraron el combate intercambiando golpes amistosos incluso después de sonar la campana definitiva.
Al tratarse de una pelea de exhibición, tanto Julio César Chávez como Jorge Arce fueron declarados campeones de la denominada “Batalla por las Adicciones”, evento cuyo objetivo fue recaudar fondos para una casa de atención contra las adicciones en Puebla.
La velada también marcó el regreso de Chávez a Puebla después de 32 años, en una noche que volvió a reunir a dos de los personajes más emblemáticos en la historia del boxeo mexicano.