Miguel contagia a su familia su pasión por pedalear y recorrer en bicicleta distintos destinos
EL ROSARIO._ Remolcando a su hija más pequeña con su bicicleta, y escoltado por su esposa e hija del medio, Miguel Ibarra, procedente de Acaponeta, Nayarit, asegura que gracias a su pasión por el ciclismo ha logrado que este deporte forme parte de sus vidas.
Así lo expuso al acudir a la cabecera municipal de Rosario para, junto a su esposa Rosa Elizabeth, e hijas Camila y Michelle, participar en la Rodada Ciclista Pueblos Mágicos El Rosario.
“Toda la vida he andado en bicicleta, pero ya dedicándome al ciclismo en este estilo de paseo de competencia tengo alrededor de 10 años”, dijo.
Relató que fue por medio de amigos que se inició en esta disciplina, la cual rápidamente se convirtió en una pasión y así como fue contagiado buscó motivar a los suyos.
Miguel fue de los primeros ciclistas en llegar al evento que tuvo como punto de arranque la laguna del Iguanero, en la cabecera municipal.
En primer lugar contagió el gusto por este deporte a su esposa y poco a poco se fueron sumando sus hijas.
“Primero fue mi esposa y conforme fueron creciendo mis hijas pues las he ido metiendo a este deporte de que traten de llevar una vida saludable, que estén físicamente bien, y pues ahorita traigo a mi hija, la más pequeña, siguiéndome en un remolque”.
Refirió que además de los beneficios de salud, esta disciplina es un medio de convivencia familiar y un pretexto para la recreación, ya que a lo largo de la semana el trabajo y demás actividades no lo permiten.
Miguel precisó que su familia se sumó a estos evento junto a él desde hace tres años, cuando consiguieron el adaptador.
“La bicicleta te permite llegar a muchísimos lugares, conozco varios puntos de la región, Rosario, Escuinapa, Mazatlán, el estado de Nayarit. Hemos andado básicamente en todos los municipios”.
El jefe de familia señaló que la distancia más larga que ha recorrido a bordo de su bicicleta ha sido de Acaponeta a Mazatlán, que comprende alrededor de 150 kilómetros, además de hacer el Gran Fondo o el Ciclotour.
En lo que respecta al trayecto más largo recorrido en familia, indicó ha sido de 70 kilómetros, mismo que se arma en pistas en Tepic, Nayarit.