Chametla celebra su riqueza culinaria con el fanzine ‘La marisma y las mesas’
CHAMETLA, Rosario._ Dentro del Festival Cultural por el 495 Aniversario del Mestizaje en Sinaloa tuvo lugar la presentación del fanzine titulado “La marisma y las mesas”, recetario narrativo de Chametla, autoría de 15 mujeres de la comunidad pesquera.
El evento tuvo lugar en la casa ejidal de la sindicatura y contó con la participación de las autoras, el gestor cultural César Ernesto Hernández Padilla, miembros de la Junta Vecinal y público en general.
“Además de la receta cada una de las mujeres que participó dibujó una mesa a como ellas lo entendieron y ello es lo que está impreso en el fanzine”, explicó Hernández Padilla.
Expuso que cada una relata, además, la experiencia de cómo llegó y lo que significa la receta para cada una de las autoras.
Las autoras son Alexa Carrillo Páez, Sandra Gutiérrez, María Barraza Jilla, Ubaldina Hernández, María del Socorro Páez, María Inés Silva, Ernestina Moreno, Nancy Enríquez, Felicia Crespo, Victoria Carrillo, María Esperanza Murillo, Maribel Barraza, Paula Patiño, Yaneli Ramos y Ramona Zúñiga.
“Fanzine es una publicación independiente que no necesita el respaldo de nadie más que las ganas de una comunidad de mover información, puede ser de fotocopias, puede ser impreso, cocidos, engrapados, el asunto y lo general es que sea de distribución fácil”.
El proyecto fue posible gracias al Centro de Literatura del Instituto Sinaloense de Cultura, que promovió una serie de talleres en comunidades rurales de la entidad, donde Chametla fue uno de los cinco pueblos designados.
Destacó que esta obra ya contó con presentaciones previas en Culiacán y Mazatlán, dentro de eventos literarios.
Dentro de la presentación se ofreció un homenaje póstumo a una de las escritoras, Felicia Crespo Nava, quien falleció hace alrededor de una semana. Su familia recibió el reconocimiento.
Durante la presentación algunas de las autoras pudieron compartir sus experiencias, al tiempo que recibieron un reconocimiento.
De igual modo las vecinas realizaron la dinámica de regalar un mandil a los asistentes como un símbolo de preservación de la riqueza culinaria de la comunidad.